Vista aérea de Fontiveros
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Fontiveros

Villa natal de San Juan de la Cruz; importante centro literario y religioso con una gran iglesia mudéjar

715 habitantes · INE 2025
884m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de San Cipriano (La Mayor de la Moraña) Ruta Teresiana y Sanjuanista

Mejor época

todo-el-año

Fiestas de San Juan de la Cruz (diciembre) agosto

Qué ver y hacer
en Fontiveros

Patrimonio

  • Iglesia de San Cipriano (La Mayor de la Moraña)
  • Casa natal de San Juan de la Cruz
  • Convento

Actividades

  • Ruta Teresiana y Sanjuanista
  • Visitas literarias

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de San Juan de la Cruz (diciembre), Fiestas de verano (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Fontiveros.

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sobre Fontiveros

Villa natal de San Juan de la Cruz; importante centro literario y religioso con una gran iglesia mudéjar

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En el corazón de La Moraña abulense, donde los campos de cereal dibujan un mar dorado que ondula hasta el horizonte, se alza Fontiveros. Este pueblo de unos 700 habitantes, situado a casi 900 metros de altitud, guarda entre sus muros de piedra uno de los nombres fuertes del misticismo español: es la cuna de San Juan de la Cruz, el poeta del alma que supo traducir lo inefable en versos inmortales.

Pasear por Fontiveros es adentrarse en un paisaje típicamente castellano, donde el silencio solo se quiebra con el canto de las cigüeñas que anidan en las torres de sus iglesias. La arquitectura tradicional moraña, con sus casas de adobe y piedra, convive con los monumentos que recuerdan el paso del poeta místico. Aquí no hay prisas ni colas, y eso se nota en el ritmo del día: banco de la plaza, paseo corto, charla larga y esa sensación de que el reloj corre distinto que en la ciudad.

La comarca de La Moraña, con su relieve suave y sus extensos campos de cultivo, marca mucho el carácter del lugar. Fontiveros funciona bien como base tranquila para asomarse a esta zona de Ávila, más de pueblos pequeños y carreteras comarcales que de grandes hitos turísticos. Si buscas ruido, tiendas y mil cosas que hacer, te has equivocado de mapa.

Qué ver en Fontiveros

El punto de partida casi obligado es la Casa Museo de San Juan de la Cruz, ubicada en el lugar donde nació el poeta en 1542. Este espacio permite acercarse a la figura del místico y hacerse una idea del contexto en el que vivió su infancia. El recorrido por las estancias recrea el ambiente de una humilde casa castellana del siglo XVI; no es un museo enorme, así que se ve con calma en poco tiempo y sin la sensación de ir “de vitrina en vitrina”.

La Iglesia de San Cipriano domina la plaza principal del pueblo con su torre y su presencia sobria. Este templo, que vio el bautizo del poeta Juan de Yepes (nombre de pila de San Juan de la Cruz), conserva la pila bautismal original. Su arquitectura combina elementos románicos con posteriores ampliaciones, testimonio de los siglos de historia que arrastra el pueblo. Entran ganas de sentarse un rato fuera y ver pasar la vida: no pasan muchos coches, pero sí pasan cosas.

Junto a ella, la Ermita de Nuestra Señora de Sanchomillos es otro punto de interés. Situada a las afueras del núcleo urbano, obliga a un paseo corto entre campos de cultivo. El entorno es especialmente fotogénico durante la primavera, cuando los cereales verdean, y en verano, cuando el dorado de la cosecha domina el paisaje. Si vas con calor, gorra y agua: la sombra aquí la ponen más las nubes que los árboles.

El patrimonio religioso se completa con la Ermita de San Sebastián y otros elementos arquitectónicos dispersos por el casco histórico que merece la pena ir encontrando callejeando un rato, sin prisas y sin esperar grandes monumentos en cada esquina. Aquí el juego está más en fijarse en detalles: portadas, dinteles, tapiales de adobe, viejas puertas de madera…

Qué hacer

Fontiveros es un lugar para bajar una marcha. Las rutas de senderismo por los alrededores permiten conocer el paisaje característico de La Moraña: caminos entre campos, pequeños arroyos (cuando llevan agua) y la inmensidad de un cielo que parece aún más grande bajo la luz castellana. El Camino de la Lengua Castellana, que conecta diversos puntos literarios de la región, pasa por Fontiveros, así que no es raro ver algún caminante de mochila y sombrero cruzando el pueblo.

Los aficionados a la fotografía de paisaje tienen juego con muy poco: un camino, un árbol solitario, una nave agrícola y un cielo interesante dan para varias fotos. Los mejores momentos son el amanecer y el atardecer, cuando la luz rasante realza los tonos ocres de la tierra y el oro de los trigales. Las cigüeñas, presentes durante gran parte del año, añaden un toque muy reconocible a las composiciones. Aquí no vas a llenar la tarjeta de memoria a base de monumentos, sino de horizontes.

La gastronomía local se basa en los productos de la tierra. El chuletón de ternera de Ávila, las judías de La Moraña (famosas en la zona por su calidad), las patatas revolconas y los postres tradicionales como las yemas forman parte habitual de la cocina comarcal. Los bares del pueblo suelen servir tapas y raciones sencillas donde hacerse una idea de estos sabores de cuchara y mantel de papel. No vengas buscando cocina de autor; lo que hay son platos de siempre y raciones sin florituras.

Desde Fontiveros se pueden realizar excursiones a otros pueblos de La Moraña, como Arévalo (a unos 15 kilómetros), con su conjunto de iglesias mudéjares y su castillo medieval, o ir enlazando pequeñas localidades agrícolas, más de ver vida diaria que de ir encadenando monumentos. Es un tipo de turismo más de ritmos lentos que de ir tachando cosas de una lista.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales en honor a San Cipriano se celebran a finales de septiembre, con la tradicional procesión, actos religiosos y celebraciones populares que reúnen a vecinos y gente de los alrededores. Es cuando más ambiente hay en la plaza y cuando se nota que el pueblo sigue muy vivo pese al tamaño.

En agosto, como en muchos pueblos castellanos, tienen lugar las fiestas de verano, aprovechando el regreso de los emigrantes. Suelen incluir verbenas, actividades deportivas y gastronómicas que animan las calles durante varios días. Si vas entonces, asume ruido nocturno y mucho movimiento; si buscas silencio absoluto, mejor otras fechas.

La Semana Santa se vive con recogimiento, con procesiones más sobrias que espectaculares, muy en la línea de la religiosidad de estas tierras que vieron nacer a uno de los grandes místicos españoles.

Lo que no te cuentan

Fontiveros es pequeño y se ve rápido. El casco urbano se recorre a pie en poco rato y los “impresionantes miradores” que a veces prometen algunas webs son, en realidad, la llanura cerealista de toda la vida. Aquí el horizonte es la postal. Si vienes buscando un pueblo medieval de cuento, con casonas blasonadas en cada calle, te vas a llevar un chasco; si lo que te interesa es entender la figura de San Juan de la Cruz y el paisaje que le tocó de fondo, tiene bastante más sentido.

Es más una parada de medio día o una jornada tranquila que un destino para pasar varios días seguidos, salvo que uses el pueblo como base para moverte por La Moraña y alrededores.

Cuándo visitar Fontiveros

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) suelen ser los momentos más agradables por temperaturas y por cómo se ve el campo: del verde intenso al ocre. El verano puede ser caluroso en las horas centrales, con días largos y noches que refrescan algo gracias a la altitud. El invierno es frío de verdad, de abrigo bueno y manos en los bolsillos, pero el pueblo gana en quietud y cielos despejados.

Si llueve, se complica un poco salir a caminar por caminos de tierra (barro asegurado), pero sigue teniendo sentido la visita a la Casa Museo, la iglesia y un paseo corto por el casco urbano. Es de esos días de entrar y salir a ratos, sin grandes planes.

Errores típicos al visitar Fontiveros

  • Esperar un gran casco histórico monumental: Fontiveros es llano, rural y sencillo. Lo interesante está más en el contexto (San Juan de la Cruz, la Moraña agrícola) que en acumular fotos de fachadas.
  • Calcular mal el tiempo: el pueblo se ve en unas pocas horas. Viene bien combinar la visita con Arévalo u otros pueblos de la zona para aprovechar el día.
  • Venir en pleno verano sin pensar en el sol: hay poca sombra y los paseos a las ermitas se hacen duros a media tarde. Mejor primeras o últimas horas del día.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Ávila capital, Fontiveros se encuentra a unos [VERIFICAR] kilómetros al norte, accesible por carreteras comarcales. También se puede llegar desde Salamanca y desde Valladolid encadenando nacionales y autonómicas. El transporte público es limitado y suele depender de líneas de autobús con pocos horarios, así que lo más práctico es venir en coche propio.

Aparcamiento: No suele haber problema para aparcar dentro del pueblo. En días de fiesta o actos religiosos importantes, conviene dejar el coche en calles algo más alejadas de la plaza y hacer el resto a pie.

Tiempo de visita orientativo: Entre 2 y 4 horas para ver la Casa Museo, la iglesia, dar un paseo por el casco urbano y acercarse a alguna ermita. Si lo combinas con Arévalo o con una ruta por la comarca, ya tienes el día completo.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
La Moraña
Código INE
05074
Costa
No
Montaña
Temporada
todo-el-año

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
TransporteTren a 13 km
SaludHospital a 21 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya a 18 km
Clima enero4°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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