San Pascual - Flickr
jacilluch · Flickr 5
Castilla y León · Cuna de Reinos

San Pascual

Pequeño municipio de la Moraña; incluye el despoblado de El Tomillar

44 habitantes · INE 2025
881m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de San Pascual Paseos rurales

Mejor época

verano

Fiestas de San Pascual (mayo) mayo

Qué ver y hacer
en San Pascual

Patrimonio

  • Iglesia de San Pascual
  • Entorno agrícola

Actividades

  • Paseos rurales
  • Caza

Fiestas y tradiciones

Fecha mayo

Fiestas de San Pascual (mayo)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de San Pascual.

Artículo completo
sobre San Pascual

Pequeño municipio de la Moraña; incluye el despoblado de El Tomillar

Ocultar artículo Leer artículo completo

En el corazón de La Moraña abulense, donde las tierras de cultivo se extienden hasta el horizonte y el silencio solo lo rompe el viento castellano, San Pascual es uno de esos pequeños núcleos que siguen encendidos en un mapa cada vez más vacío. Con apenas 43 habitantes censados, este diminuto núcleo rural a 881 metros de altitud representa la esencia más pura del despoblamiento rural español, pero también la resistencia de una comunidad que mantiene vivas sus tradiciones y su patrimonio. Aquí, si preguntas, casi siempre alguien sabe de quién eres familia aunque vengas “de fuera”.

Situado en las estribaciones de la sierra de Ávila, San Pascual es, más que una aldea olvidada, un pequeño resumen de la historia agrícola y ganadera de estas tierras castellanas. No esperes grandes monumentos ni un casco histórico monumental: son un puñado de calles sencillas, casas bajas y espacios abiertos donde el protagonismo lo tienen el cielo y los campos. Sus construcciones tradicionales de piedra y adobe, y su entorno natural conforman un conjunto de interés etnográfico que invita a bajar el ritmo. Aquí el tiempo parece haberse detenido, permitiendo intuir cómo era la vida rural en esta región hace décadas… con las comodidades justas del presente.

La Moraña, comarca de transición entre las tierras cerealistas y las primeras elevaciones de la sierra, ofrece en San Pascual una buena atalaya hacia un paisaje de suaves ondulaciones donde predominan los tonos ocres y dorados según la estación del año. Es un lugar más de paseo tranquilo y aire libre que de agenda apretada: conviene venir con expectativas ajustadas y sabiendo que se trata de un pueblo muy pequeño, más para una parada larga o una escapada muy calmada que para montar “planazo” de varios días seguidos aquí mismo.

¿Qué ver en San Pascual?

El patrimonio de San Pascual es modesto pero coherente con su tamaño. La iglesia parroquial es el elemento arquitectónico más relevante del municipio. De construcción tradicional castellana, presenta elementos de interés que reflejan las sucesivas reformas y ampliaciones a lo largo de los siglos. Su espadaña se alza como referencia visual sobre el caserío y las tierras circundantes; es el punto al que miras casi sin querer cada vez que cambias de calle.

El verdadero atractivo de San Pascual está en su arquitectura popular. Un paseo corto por sus calles permite descubrir construcciones tradicionales con muros de piedra, portones de madera envejecida y corrales que evocan el pasado ganadero del lugar. Algunas viviendas conservan elementos originales como hornos de pan, cuadras anexas y patios interiores que hablan de una forma de vida autosuficiente. No todo está restaurado ni “bonito para la foto”: hay casas caídas, solares y tejas torcidas, y precisamente eso ayuda a entender en qué punto está hoy el pueblo.

El entorno natural merece un rato de observación pausada. Los alrededores de San Pascual regalan amplias panorámicas sobre La Moraña, con sus campos de cereal que cambian de aspecto según las estaciones: verdes intensos en primavera, dorados en verano y tierras labradas en otoño. Las zonas de encinar y matorral mediterráneo en las elevaciones cercanas contrastan con el paisaje agrario dominante y rompen un poco la sensación de inmensidad plana.

Qué hacer

San Pascual funciona bien como punto de partida para rutas de senderismo suave o paseos largos por caminos agrícolas. Los caminos rurales que conectan con localidades vecinas permiten recorridos tranquilos, sin apenas tráfico, donde el principal atractivo es el silencio, la observación de aves y la inmersión en el paisaje castellano más genuino. No hay senderos balizados al uso; lo que hay son caminos de pueblo de toda la vida, así que conviene llevar mapa o GPS si te apetece alargar el paseo y no limitarte al merodeo alrededor del casco.

La fotografía de paisaje tiene aquí un campo amplio, nunca mejor dicho. Los amaneceres y atardeceres sobre los campos abiertos, con la sierra de Ávila al fondo en los días más claros, dan juego para quien disfrute de encuadres limpios y cielos enormes. En primavera, cuando florecen las retamas y los almendros, el paisaje gana color y texturas, aunque el viento puede complicar las tomas si no vienes preparado.

Para los aficionados a la observación de aves, el entorno de San Pascual permite avistar especies propias del ecosistema agro-estepario: avutardas, sisones, aguiluchos cenizos y diversas rapaces que sobrevuelan los campos en busca de alimento. Las primeras horas del día son las más propicias para esta actividad, y conviene armarse de paciencia: las distancias son grandes y muchas veces verás las aves a bastante lejos, así que unos buenos prismáticos marcan la diferencia.

La gastronomía tradicional de La Moraña se disfruta mejor en localidades cercanas de mayor tamaño. Los productos de la tierra —legumbres, carnes de caza, embutidos y quesos— forman parte de una cocina contundente y sabrosa que encaja bien después de un día de aire frío o de calor seco. La compra de producto local (embutidos, dulces, vino, aceite, según temporada y zona) suele hacerse en estos pueblos más grandes, así que es buena idea planificar la parada gastronómica fuera de San Pascual y dejar aquí la parte más tranquila del día.

Fiestas y tradiciones

Como corresponde a su reducido tamaño, el calendario festivo de San Pascual es corto pero muy sentido por sus habitantes. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, generalmente en agosto [VERIFICAR], cuando muchos emigrantes regresan al pueblo. Estos días, San Pascual multiplica su población y revive con celebraciones que incluyen actos religiosos y encuentros vecinales; es prácticamente el único momento del año en el que se ve el pueblo realmente lleno, con coches en cada esquina y corrillos en las puertas.

En invierno, las matanzas tradicionales han sido durante generaciones un acontecimiento social y gastronómico, aunque cada vez más en retroceso debido al despoblamiento y a los cambios normativos. Hoy sobreviven más como reuniones familiares que como evento de pueblo abierto.

Información práctica

Cómo llegar: San Pascual se encuentra a unos 30 kilómetros al norte de Ávila capital. Se accede por carreteras comarcales desde la N‑110 o la carretera que une Arévalo con Ávila. El trayecto desde Ávila dura aproximadamente 35‑40 minutos en coche, según el tráfico y el estado de la carretera. No existe transporte público regular, por lo que es imprescindible vehículo propio o venir combinado con otro pueblo donde sí llegue el autobús.

Mejor época: La primavera (abril‑mayo) y el otoño (septiembre‑octubre) son las estaciones más agradables para visitar San Pascual, con temperaturas más suaves y paisajes especialmente agradecidos para caminar. El verano puede ser caluroso en las horas centrales, aunque las noches refrescan debido a la altitud y al cielo abierto. El invierno es frío, con posibles heladas e incluso algo de nieve; el viento hace que la sensación térmica baje todavía más. Si vienes en meses fríos, conviene contar siempre con una capa extra de ropa, incluso aunque en la ciudad parezca que no hace tanto.

Consejos prácticos: San Pascual carece de servicios turísticos y apenas tiene servicios básicos, por lo que conviene llegar con el depósito de gasolina razonablemente lleno y la compra hecha. No cuentes con bares, tiendas ni alojamientos en el propio pueblo; lo habitual es dormir y comer en otra localidad cercana y acercarse aquí a pasear, mirar el paisaje y respirar un poco de calma.


Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

Te da tiempo a recorrer todo el casco con calma: vuelta completa por las calles principales, parada en la iglesia y pequeño paseo por los caminos que salen del pueblo para asomarte a los campos. A ritmo tranquilo, en una hora habrás visto lo esencial; las dos horas se van si te paras a hacer fotos o simplemente te sientas a mirar el horizonte.

Si tienes el día entero

Lo más razonable es combinar San Pascual con otros pueblos de La Moraña. Dedica aquí la mañana o la tarde a caminar por los caminos agrícolas, hacer algo de observación de aves y esperar el atardecer, y reserva el resto del día para visitar una localidad cercana donde completar el plan con algo de patrimonio más “urbano” y un buen plato caliente.


Lo que no te cuentan

San Pascual es muy pequeño y se ve rápido: si solo te interesa “ver cosas”, te sabrá a poco. El valor está más en el ritmo lento, el paisaje amplio y esa sensación de pueblo casi en susurro que en un listado de visitas.

Las fotos de campos verdes que a veces circulan corresponden a unas pocas semanas de primavera; el resto del año el paisaje es más seco y austero, pero también más real. Y un apunte práctico: si llegas y te parece que “no hay nada”, da al menos un paseo hasta alejarte unas cuantas hectáreas del caserío. Es desde fuera, mirando hacia el pueblo y la sierra, donde todo empieza a tener más sentido.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
La Moraña
Código INE
05219
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
SaludHospital a 19 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya a 16 km
Clima enero4°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de La Moraña.

Ver comarca completa →

Más pueblos en La Moraña

Opiniones de viajeros