Vista aérea de Santo Tomé de Zabarcos
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Santo Tomé de Zabarcos

Localidad agrícola; destaca por su iglesia y la tranquilidad de la llanura

70 habitantes · INE 2025
959m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de Santo Tomás Rutas rurales

Mejor época

verano

Fiestas de Santo Tomás (julio) julio

Qué ver y hacer
en Santo Tomé de Zabarcos

Patrimonio

  • Iglesia de Santo Tomás
  • Campos de cultivo

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  • Descanso

Fiestas y tradiciones

Fecha julio

Fiestas de Santo Tomás (julio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Santo Tomé de Zabarcos.

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sobre Santo Tomé de Zabarcos

Localidad agrícola; destaca por su iglesia y la tranquilidad de la llanura

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En el corazón de La Moraña abulense, donde las llanuras cerealistas se extienden hasta fundirse con el horizonte castellano, está Santo Tomé de Zabarcos. Este pequeño municipio de apenas 70 habitantes se alza a unos 960 metros de altitud y mantiene la vida de pueblo de siempre, con pocos servicios pero mucha rutina de campo. El silencio lo rompen las cigüeñas de la torre de la iglesia, algún tractor y poco más.

Visitar Santo Tomé de Zabarcos es entrar en la Castilla interior más tranquila, esa que va perdiendo vecinos pero sigue funcionando al ritmo de las estaciones. La localidad forma parte de ese paisaje morañego de horizontes infinitos y cielos amplios, con una arquitectura popular sencilla que responde más al frío, al viento y al barro que a la foto bonita. Es un lugar pensado para quien ya aprecia este tipo de territorios y sabe que aquí no hay grandes monumentos ni animación turística.

La comarca de La Moraña, conocida por sus campos de secano y su patrimonio mudéjar, encuentra en Santo Tomé de Zabarcos un pueblo pequeño, sin grandes alardes, donde se entiende bien cómo gira todo alrededor del campo, los tiempos de la cosecha y las fiestas del calendario.

Qué ver en Santo Tomé de Zabarcos

El elemento patrimonial más reconocible del municipio es su iglesia parroquial, que preside la plaza principal y hace de centro de reunión. Como ocurre en muchas localidades de La Moraña, la arquitectura religiosa mezcla siglos y arreglos, y lo interesante suele estar en fijarse en los materiales, las soluciones constructivas y la torre, que marca el perfil del pueblo a distancia. No es un templo de grandes obras de arte, pero sí un edificio que cuenta, a su manera, la historia del lugar.

Recorrer las calles del núcleo urbano permite ver arquitectura popular castellana real: viviendas en piedra y adobe, tapiales, portones de madera que han aguantado décadas y algún corral ya medio caído. No es un casco histórico “de postal”; es un pueblo agrícola pequeño, con rincones que recuerdan a otro tiempo y otros más prácticos, adaptados a la vida actual. Conviene pasear despacio, sin esperar conjuntos monumentales sino detalles sueltos.

Los alrededores de Santo Tomé de Zabarcos son campos de cultivo abiertos en todas direcciones, que cambian de color según la estación: verdes en primavera, dorados en verano, pardos tras la cosecha. A simple vista pueden parecer repetitivos, pero quien disfruta de la fotografía o de los paisajes anchos encuentra aquí buenas luces al amanecer y al atardecer, con cielos muy limpios cuando el día se abre.

Qué hacer

El entorno de Santo Tomé de Zabarcos va bien para caminar o pedalear sin complicaciones. Los caminos agrícolas y las antiguas vías pecuarias permiten hacer rutas llanas entre fincas y majuelos, enlazando con otros pueblos próximos. No hay senderos señalizados como tal, así que conviene llevar mapa, GPS o tener claro el recorrido y no confiarse con la orientación: el paisaje es muy homogéneo y es fácil despistarse si uno se mete demasiado por los caminos.

La observación de aves tiene interés en toda La Moraña. En los alrededores pueden verse aves esteparias y rapaces como avutardas en zonas adecuadas, aguiluchos o cernícalos, siempre con calma y paciencia. No es un “parque temático de aves”: son campos de labor donde conviene respetar cultivos, caminos y épocas sensibles. Mejor quedarse en los márgenes y no entrar a pie por las parcelas.

Para quien busca algo más de turismo cultural, Santo Tomé de Zabarcos funciona más como punto de paso dentro de una ruta por La Moraña que como destino único. Arévalo, Madrigal de las Altas Torres o Fontiveros, relativamente cerca, concentran el patrimonio mudéjar y los monumentos más conocidos de la zona. Lo habitual es dedicar a Santo Tomé un rato tranquilo dentro de un día de ruta más amplio.

La gastronomía local es la propia de la provincia de Ávila y su entorno rural: asados de lechón, guisos de cuchara, patatas revolconas, legumbres y dulces ligados a la tradición conventual y a las casas de comida de las localidades mayores. En Santo Tomé el día a día es más de cocina doméstica que de carta turística; para comer fuera lo normal es desplazarse a un núcleo mayor, y conviene llevar algo de picar si se va a pasar varias horas por la zona.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales en honor a Santo Tomé se celebran en torno al mes de diciembre, con actos religiosos y encuentros vecinales que reúnen a quienes viven en el pueblo y a los que regresan de fuera.

Durante el verano, generalmente en agosto, suele organizarse algún programa festivo coincidiendo con las vacaciones y el regreso de los emigrantes, con actividades sencillas, comidas populares y un ambiente muy de pueblo pequeño, donde casi todo el mundo se conoce.

Como en el resto de La Moraña, las tareas del campo siguen marcando parte del calendario: siembras, cosechas y labores de otoño condicionan el movimiento de tractores, el uso de los caminos y el ritmo diario. No está de más tenerlo en cuenta si se va a caminar o pedalear entre parcelas en plena campaña.

Cuándo visitar Santo Tomé de Zabarcos

La primavera (abril-junio) es cuando la llanura se ve más agradecida: campos verdes, temperatura más llevadera y días largos.

En otoño (septiembre-octubre) el paisaje vira a ocres y pardos, con una luz interesante para fotografía. También es buena época si se quiere caminar sin calor.

El verano puede ser muy caluroso a mediodía, pero con noches frescas por la altitud. Es cuando hay más gente en el pueblo por el regreso de familias emigradas, así que el ambiente en la calle cambia bastante respecto al invierno.

El invierno es frío y ventoso, con días cortos. Puede tener su interés para quien busque la Castilla más desnuda y silenciosa, pero conviene venir muy abrigado y sin esperar mucha vida en la calle ni servicios abiertos a todas horas.

Lo que no te cuentan

Santo Tomé de Zabarcos es un pueblo muy pequeño y se ve rápido. Pasear por el casco y acercarse a los alrededores no lleva mucho tiempo; lo razonable es integrarlo dentro de una ruta más amplia por La Moraña (Arévalo, Madrigal, etc.) en lugar de plantearlo como destino único de varios días.

Las fotos de campos infinitos pueden sugerir paisajes espectaculares, pero aquí la clave está en asumir la sobriedad: llano, horizontes abiertos y pocos elementos construidos. Si buscas montaña, bosques o ríos caudalosos, este no es el sitio. Si te atrae la Castilla más seca y silenciosa, entonces tiene sentido desviarse hasta aquí.

A nivel de servicios, hay muy poca oferta: conviene llegar con combustible suficiente en el coche, haber previsto dónde vas a dormir (normalmente en otra localidad) y no dar por hecho que encontrarás bares o tiendas abiertos a cualquier hora. Mejor venir con algo de agua y comida en el maletero, por si acaso.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Ávila capital, la distancia hasta Santo Tomé de Zabarcos ronda los 50 kilómetros. Lo habitual es salir por la N-VI hacia la zona de Adanero y, a partir de ahí, enlazar con carreteras comarcales que atraviesan La Moraña hasta el desvío al pueblo. El acceso final es por carretera local asfaltada, en buen estado pero con poco tráfico, así que de noche conviene extremar la atención.

Consejos prácticos:

  • Planifica el alojamiento en poblaciones cercanas con más servicios, como Arévalo u otras villas de la comarca.
  • Lleva calzado cómodo para caminar por caminos de tierra y algún cortavientos, porque el aire corre bien por la llanura incluso en días aparentemente tranquilos.
  • Si te interesa la observación de aves, trae prismáticos y respeta siempre cultivos y propiedades privadas.
  • No está de más descargar mapas offline o llevar GPS, porque en algunos puntos de la comarca la cobertura puede fallar.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo por la plaza y la iglesia, fijándote en la torre y en los materiales de construcción.
  • Vuelta corta por el casco y salida por alguno de los caminos agrícolas próximos para asomarse al paisaje de la llanura.

Si tienes el día entero

  • Mañana de ruta por Arévalo, Madrigal de las Altas Torres o Fontiveros, y parada tranquila en Santo Tomé de Zabarcos para pasear sin prisa.
  • Tarde de caminata suave por los caminos entre campos (con ruta preparada) y atardecer viendo cómo cambia la luz sobre los cultivos.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
La Moraña
Código INE
05230
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
TransporteTren cercano
SaludHospital a 23 km
EducaciónColegio
Vivienda~6€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Clima enero4°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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