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sobre Mieza
Conocido como el mirador de la Ribera por sus espectaculares vistas sobre el Duero; gran riqueza botánica
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Ve a Mieza si buscas campo y silencio. No hay más. Está a 20 km de Salamanca, pegado a Portugal. Aparca donde puedas en las calles anchas; no suele haber problema.
El pueblo tiene 170 habitantes. Sus calles son caminos entre huertos y fincas. La iglesia, en la plaza, es lo único que se ve desde fuera. Es una construcción sobria, con alguna piedra bien trabajada.
Lo que importa aquí está fuera. Los caminos rurales llevan a la dehesa y a terrenos sin marcar. No hay señalización. Si quieres vistas, olvídate del núcleo: tienes que ir hacia los cortados de Las Arribes o al mirador de la Code, ya en coche.
La actividad es caminar o pararse a mirar el cielo al amanecer. Suele haber cigüeñas y cernícalos volando bajo sobre los campos. No esperes más.
Para comer, la cosa es clara: en Mieza no hay bares ni restaurantes. La gastronomía es la de siempre por aquí: embutido, queso del país, guisos de legumbres. O comes en una casa o te vas a algún pueblo cercano.
Las fiestas son las del patrón, San Juan Bautista. Procesiones por la calle principal, gente en la plaza. Es para los vecinos; si coincides, verás el pueblo con algo más de vida.
Vete pronto por la mañana, da un paseo por los caminos y vete antes de que anochezca si no tienes donde quedarte. Así se visita Mieza