Vista aérea de Villoria
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Villoria

Centro neurálgico de la comarca de Las Villas; localidad agrícola con gran actividad cultural y teatro

1239 habitantes · INE 2025
816m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de San Pedro Teatro aficionado

Mejor época

verano

Fiestas de la Virgen de la Vega (septiembre) septiembre

Qué ver y hacer
en Villoria

Patrimonio

  • Iglesia de San Pedro
  • Teatro municipal

Actividades

  • Teatro aficionado
  • Rutas agrícolas
  • Fiestas taurinas

Fiestas y tradiciones

Fecha septiembre

Fiestas de la Virgen de la Vega (septiembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Villoria.

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sobre Villoria

Centro neurálgico de la comarca de Las Villas; localidad agrícola con gran actividad cultural y teatro

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A escasos 20 kilómetros al suroeste de Salamanca, Villoria se asienta sobre una suave loma a 816 metros de altitud, entre campos de labor que cambian de color con las estaciones. Este municipio de la comarca de Las Villas, con algo más de 1.200 habitantes, guarda un secreto que lo ha convertido en uno de los lugares más fotografiados de la provincia salmantina: sus calles se han ido llenando de murales y arte urbano que conviven con la arquitectura tradicional castellana, sin que el pueblo haya dejado de ser lo que era.

Villoria mantiene un equilibrio bastante natural entre tradición rural y creatividad contemporánea. Siguen ahí las casas de piedra dorada, las calles tranquilas y el ritmo de pueblo agrícola, pero ahora, al girar una esquina, aparece un mural que te saca de la rutina. No es un decorado levantado deprisa para atraer turistas: el arte ha ido llegando poco a poco, con ritmos distintos según los años, y se nota que la vida diaria sigue mandando.

La tranquilidad que se respira en Villoria, su cercanía a la capital y ese toque distinto que le aporta el arte lo convierten en una escapada cómoda para desconectar del bullicio urbano sin hacer muchos kilómetros. Es más un sitio de visita pausada de medio día o una tarde que un destino para pasar varios días seguidos.

¿Qué ver en Villoria?

El principal atractivo de Villoria es su conjunto de murales urbanos que decoran las fachadas del pueblo. Desde hace años, artistas locales e internacionales han ido transformando paredes en lienzos que narran historias, recuperan tradiciones y añaden color a las calles. Hay escenas costumbristas que recrean oficios tradicionales y también obras más contemporáneas, así que el paseo combina recuerdos de pueblo de siempre con un aire más actual. No están todos concentrados en un solo punto: toca callejear un poco y dejarse llevar.

La iglesia parroquial preside el núcleo urbano con su sobriedad habitual en esta zona. Construida en mampostería con sillares en las esquinas, responde al estilo tradicional de las iglesias rurales salmantinas. En el interior, los retablos y la penumbra crean ese ambiente de recogimiento donde apetece bajar el ritmo un momento, sobre todo si llegas en verano desde el sol de la calle.

Paseando por el pueblo, merece la pena detenerse en la plaza central, donde se concentra la vida social de Villoria. Los soportales, el ayuntamiento y las casas señoriales de piedra forman un conjunto muy reconocible para cualquiera que conozca los pueblos de la zona. Las calles que parten de la plaza conservan construcciones tradicionales con balcones de hierro forjado y portones de madera que cuentan, a su manera, la historia de familias y cosechas. No esperes grandes monumentos: el interés está más en el conjunto y en la mezcla entre lo antiguo y lo pintado.

El entorno natural de Villoria abre amplias vistas sobre la campiña salmantina. Los campos de cereal que rodean el pueblo crean un paisaje ondulante que cambia de color según la época del año: verdes intensos en primavera, dorados en verano, terrosos en otoño. Desde algunos puntos elevados del municipio se disfrutan panorámicas que ayudan a entender bien la relación entre estos pueblos y la tierra que trabajan, sobre todo si te sales un poco del casco urbano.

Qué hacer

La actividad principal en Villoria es recorrer sus calles con calma, descubriendo cada mural, fotografiando los rincones que más te llamen la atención y dejándose sorprender por la creatividad en las fachadas. El recorrido no es largo, pero si te paras a mirar detalles puedes estar un buen rato. Conviene llevar batería en el móvil o cámara, porque es de esos pueblos donde se hacen más fotos de las previstas. En una hora rápida lo ves; con dos vas más tranquilo.

Los amantes del senderismo y el cicloturismo encontrarán en los alrededores varios caminos rurales que permiten adentrarse en la campiña salmantina. Son pistas y senderos entre tierras de labor y arroyos cercanos, sin grandes desniveles, más pensados para pasear y respirar campo que para hacer una ruta de montaña exigente. Funcionan bien para estirar las piernas después del paseo por el pueblo, teniendo claro que es un paisaje agrícola, no de alta montaña.

La gastronomía local sigue la línea de la cocina tradicional salmantina, con productos de la tierra como el hornazo, las patatas meneás o el farinato. Entre semana el ambiente es más de bar de pueblo de siempre y los fines de semana suele haber más opciones de comida casera, según la época. En cualquier caso, conviene no apurar demasiado la hora si quieres sentarte a comer.

Villoria también puede servir como base o parada en una ruta por otros pueblos de la comarca de Las Villas o camino de Salamanca capital, que está lo bastante cerca como para combinar las dos visitas en la misma jornada.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales se celebran en honor a Nuestra Señora de la Asunción a mediados de agosto, con los elementos habituales de las celebraciones castellanas: misas, procesiones, verbenas y comidas populares que reúnen a vecinos y a gente que vuelve al pueblo en vacaciones. En esos días el ritmo cambia por completo y el ambiente es otro.

En primavera, habitualmente en mayo [VERIFICAR], el pueblo cobra especial vida con eventos relacionados con el arte urbano, coincidiendo con la creación de nuevos murales. Es un buen momento para ver a los artistas pintando y entender mejor el proceso que hay detrás de las obras que luego se fotografían tanto, aunque conviene comprobar fechas concretas cada año.

Durante el verano, Villoria organiza algunas actividades culturales que aprovechan el marco de sus calles pintadas, utilizando plazas y rincones al aire libre para pequeños conciertos y eventos cuando el tiempo acompaña.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Salamanca capital, se accede a Villoria por la carretera SA-300. El trayecto de unos 20 kilómetros se cubre en torno a 20 minutos en coche si el tráfico lo permite. También existen líneas de autobús que conectan el pueblo con la capital, aunque con menor frecuencia, así que conviene consultar horarios actualizados antes de ir.

¿Cuándo visitar Villoria?

Villoria se puede visitar durante todo el año, pero el paisaje y el ambiente cambian bastante según la estación:

  • Primavera: temperaturas suaves, campos verdes y, a veces, movimiento extra ligado al arte urbano.
  • Verano: más vida en la calle y fiestas, pero el calor castellano aprieta en las horas centrales; mejor madrugar o esperar a la tarde.
  • Otoño: luz más suave, campos en tonos ocres y menos gente.
  • Invierno: días fríos pero claros; el pueblo se ve igual en una o dos horas, solo que con abrigo y alguna parada a cubierto.

Si lo que te interesa son los murales, cualquier época sirve: están en la calle todo el año, aunque la luz de primeras horas de la mañana o última de la tarde suele favorecer más las fotos.

Si solo tienes…

  • Si solo tienes 1–2 horas: céntrate en un paseo desde la plaza y sus alrededores, dejando que los murales te vayan marcando el recorrido. A ese ritmo te da tiempo a ver lo esencial y hacer unas cuantas fotos sin ir a la carrera.
  • Si tienes el día entero: combina la visita a Villoria con otro pueblo de Las Villas o con una vuelta por los caminos rurales cercanos. El propio casco no da para rellenar una jornada larga por sí solo, salvo que vengas a un evento concreto.

Errores típicos

  • Pensar que da para un día entero largo: el casco urbano se recorre en una o dos horas a ritmo tranquilo. Puedes alargar con un paseo por los caminos rurales, pero como destino aislado se queda corto para jornadas muy largas.
  • Llegar a la hora de comer sin plan B: en fines de semana o festivos puede haber más movimiento, pero según el día y la temporada no siempre encontrarás todo abierto. Mejor ir con algo de margen y, si te cuadra, combinar la visita con otro pueblo cercano o con Salamanca.
  • Ir solo a “cazar fotos” rápidas: los murales lucen más si te das tiempo para verlos con la luz del momento, sin prisas. No hay una ruta oficial cerrada, así que conviene callejear un poco y no limitarse a los cuatro murales más conocidos de las redes.

Lo que no te cuentan

Villoria es un pueblo pequeño, de los que se ven bastante rápido. Mucha gente llega pensando en un “museo al aire libre” enorme y luego se sorprende de lo compacto que es el casco. El encanto está en el paseo tranquilo y en fijarse en los detalles, no en acumular murales como si fueran cromos. Si vas con esa idea, la visita encaja mejor.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Las Villas
Código INE
37374
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
TransporteTren cercano
SaludCentro de salud
EducaciónInstituto y colegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • IGLESIA PARROQUIAL
    bic Monumento ~0.1 km
  • LA VEGA
    bic Zona Arqueolã“Gica ~1.1 km

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