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Castilla y León · Cuna de Reinos

Maraña

Pueblo de alta montaña a los pies del macizo del Mampodre; paraíso para montañeros y amantes de la naturaleza

103 habitantes · INE 2025
1246m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Macizo del Mampodre Alpinismo

Mejor época

invierno

Cimadevilla (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Maraña

Patrimonio

  • Macizo del Mampodre
  • Iglesia parroquial

Actividades

  • Alpinismo
  • Esquí de travesía

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Cimadevilla (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Maraña.

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sobre Maraña

Pueblo de alta montaña a los pies del macizo del Mampodre; paraíso para montañeros y amantes de la naturaleza

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En el corazón de la Montaña Oriental Leonesa, donde las cumbres de la Cordillera Cantábrica dibujan un horizonte de picos que rozan los dos mil metros, se encuentra Maraña. Este pequeño núcleo de poco más de cien habitantes se alza a 1.246 metros de altitud, en uno de los parajes más auténticos y mejor conservados de la provincia de León. Aquí, donde el tiempo discurre a otro ritmo, la arquitectura tradicional de montaña convive con una naturaleza que todavía se nota trabajada por la ganadería y los inviernos largos, no por el turismo.

Maraña forma parte de la comarca de Montaña de Riaño, un territorio de profundos valles, hayedos y pueblos que han sabido mantener vivo el espíritu de la vida pastoril. Rodeado por las cumbres del Macizo de Mampodre y los Puertos de Maraña, este enclave se ha convertido en refugio de gente que busca montaña de verdad: desnivel, nieve en invierno y caminos que se pisan más con botas que con chanclas. Sus calles empedradas, sus casas de piedra con tejados de pizarra y sus corredores de madera recuerdan que aquí el clima manda y la vida se organizaba alrededor del ganado.

La despoblación que afecta a tantos pueblos de la montaña leonesa no ha conseguido apagar el alma de Maraña. Ha cambiado el ritmo, sí, pero sigue habiendo vida diaria, tractores, perros de ganado y vecinos. Quien viene buscando ruido, bares abiertos todo el día o mil planes organizados se equivoca de sitio. Aquí hay silencio, alguna chimenea encendida en cuanto refresca y poco más. Y eso, para muchos, es justo lo que vienen a buscar.

Qué ver en Maraña

El principal atractivo de Maraña está en su conjunto arquitectónico tradicional, bien integrado en el paisaje montañoso. Al recorrer sus calles se llega a la iglesia parroquial dedicada a San Juan Bautista, un templo de construcción sencilla pero representativo de la arquitectura religiosa rural de la zona. Su espadaña se eleva sobre las casas como recordatorio de la importancia que tuvo la vida comunitaria en estos pueblos de montaña.

La arquitectura popular merece una atención especial. Las viviendas conservan elementos característicos de la construcción montañesa: muros de mampostería, balconadas de madera que servían para secar los productos del campo y tejados de pizarra que resisten los duros inviernos. Algunos hórreos y paneras completan este conjunto etnográfico que habla de una economía basada en la ganadería y la agricultura de subsistencia. No es un decorado ni un casco antiguo “de exposición”: es un pueblo vivido, con casas arregladas y otras no tanto.

Pero lo más potente de Maraña es su entorno natural. El pueblo está rodeado por los Puertos de Maraña, extensos pastizales de altura que en primavera y verano se cubren de un verde intenso y flores silvestres. Estos puertos, utilizados tradicionalmente para el pastoreo estacional, abren vistas amplias hacia la Cordillera Cantábrica. Desde aquí se divisan cumbres como el Pico Yordas o el Macizo de Mampodre, el último bastión calcáreo antes de que la cordillera se adentre en Asturias.

Qué hacer

Maraña es terreno de senderismo y montaña, no de paseo urbano. Numerosas rutas de diferente dificultad parten desde el pueblo o sus inmediaciones. Una de las más habituales es la ascensión al Pico Yordas (2.282 metros), con buenas vistas del valle y la montaña leonesa. Es una ruta seria: conviene mirar bien el recorrido, el tiempo y la meteo antes de salir, y no meterse si no se tiene experiencia en alta montaña.

Para senderistas menos experimentados, los paseos por los puertos y los bosques de hayas y robles que rodean la localidad resultan igual de agradables. Hay pistas y caminos donde se puede caminar sin complicaciones técnicas, aunque aquí casi todo tiene algo de cuesta y las distancias, en el mapa, engañan. Importante: en días de niebla, los puertos se cierran rápido y no es buena idea improvisar ni salirse de las pistas principales.

En invierno, cuando la nieve cubre los puertos, la zona se transforma en un escenario muy bueno para raquetas de nieve y esquí de montaña. Los más experimentados encuentran aquí terreno para esquí de travesía, con itinerarios que se han ido usando de forma tradicional para moverse entre puertos y valles. Eso sí: no hay estación de esquí, ni remontes, ni servicios; es montaña invernal en toda regla, equipo completo, material de seguridad y cabeza.

La gastronomía local, aunque sencilla, está ligada a los productos de la montaña. La carne de vacuno de los pastos de altura, los platos de cuchara, las truchas de los ríos cercanos y los quesos artesanos son habituales en los pequeños alojamientos de la zona. La cecina y los embutidos elaborados de forma tradicional siguen siendo uno de los pilares de la despensa local, más pensada para aguantar el invierno que para la foto de Instagram.

Fiestas y tradiciones

A pesar de su reducido censo, Maraña mantiene vivas algunas celebraciones tradicionales. Las fiestas patronales en honor a San Juan Bautista se celebran a finales de junio, en torno al solsticio de verano. Es cuando el pueblo se llena algo más, con el regreso de antiguos vecinos y familiares.

En agosto suele haber otra festividad que reúne a la comunidad, cuando los puertos están en su mejor momento y las actividades ganaderas marcan todavía el ritmo de la montaña. Estas celebraciones suelen incluir actos religiosos, procesiones y comidas populares donde se comparten productos de la zona. No es un programa enorme ni pensado para el turista: quien acude se integra en lo que hay y asume que todo gira alrededor del pueblo, no del visitante.

Información práctica

Para llegar a Maraña desde León capital hay que recorrer aproximadamente 100 kilómetros por la N-621 en dirección a Riaño. Desde este municipio se toma la carretera que se desvía hacia Maraña por una vía de montaña. El trayecto, de unas dos horas, transcurre por carreteras con curvas y puertos, con paisajes potentes pero lentos de conducir. En invierno pueden aparecer nieve o placas de hielo; conviene consultar el estado de los puertos y no apurar con el combustible.

Es recomendable llevar ropa de abrigo incluso en verano, ya que la altitud hace que las temperaturas sean más frescas, especialmente por la noche. El calzado adecuado para caminar por terreno montañoso es imprescindible, aunque solo vayas a “dar una vuelta por los puertos”.

Debido al tamaño del pueblo, conviene organizar el alojamiento con antelación en alguna de las casas rurales de Maraña o en localidades cercanas como Riaño o Posada de Valdeón. No esperes una gran oferta de servicios: mejor llevar efectivo, algo de comida básica y no fiarlo todo a encontrar tienda abierta. Entre semana y fuera de temporada, es normal ver todo bastante cerrado.

Cuándo visitar Maraña

De junio a septiembre, el clima suele ser más benigno y los puertos están en buen momento para el senderismo. Aun así, las tormentas veraniegas en la montaña son frecuentes: mirar la previsión no es opcional y conviene madrugar para andar con más calma.

El otoño tiñe los bosques de colores muy vistosos y el ambiente se vuelve aún más tranquilo. Es buena época si no te importa que los días sean más cortos y las tardes se echen pronto encima. Los amaneceres fríos y las heladas tempranas son habituales.

El invierno es duro: frío, nieve, días cortos y, a veces, carreteras complicadas. Tiene su atractivo para quien busca nieve y silencio, pero exige experiencia en conducción invernal y equipar bien el coche. Hay días en que lo razonable es no moverse.

La primavera puede ser muy agradecida en cuanto a paisajes, con los puertos brotando y los neveros aguantando en altura, pero también es la época más cambiante: barro, deshielo, caminos encharcados y nieblas frecuentes.

Lo que no te cuentan

Maraña es pequeño y se ve rápido. El pueblo en sí da para un paseo corto, un rato de fotos y poco más. El sentido del viaje está en las montañas que lo rodean, no en ir “de pueblo en pueblo”.

Si vienes solo a “dar una vuelta en coche” y hacer cuatro fotos desde la carretera, te quedarás con la sensación de que no hay mucho. Para sacarle partido hay que calzarse las botas, asumir cuestas y dedicarle horas.

No hay muchos servicios ni vida “de terraza”. La gracia del sitio está precisamente en eso: silencio, vacas, perros, el viento en los puertos y poco tráfico. Si buscas animación continua, mejor céntrate en Riaño y alrededores y deja Maraña como parada tranquila.

Errores típicos al visitar Maraña

  • Subestimar la montaña: venir en zapatillas finas “a ver qué hay” y acabar volviendo al coche a los veinte minutos. Aquí casi todo implica desnivel y cambios de tiempo rápidos.
  • Confiarse con el coche en invierno: cadenas en el maletero “por si acaso” y luego no saber ponerlas, o apurar gasolina pensando que ya echarás en el siguiente pueblo. No siempre hay “siguiente pueblo” con surtidor operativo.
  • Planear como si hubiera muchos servicios: contar con comer o comprar algo en el pueblo cualquier día y a cualquier hora. En temporada baja y entre semana es fácil encontrarse todo cerrado. Lleva margen: comida, agua y algo de efectivo.

Si solo tienes…

1–2 horas
Paseo tranquilo por el pueblo, visita a la iglesia, bajar hasta la zona baja del valle para tener una vista completa del caserío y asomarte a la entrada de los puertos. Tiempo justo para hacerte una idea del sitio, pero sin meterte en rutas largas.

El día entero
Madruga, aparca con calma y dedica la mañana a una ruta de media jornada por los Puertos de Maraña o hacia alguna de las colladas cercanas, sin obsesionarte con cimas si no tienes experiencia. Comida tipo picnic en altura (recogiendo siempre la basura) y tarde de vuelta tranquila, con un último paseo por el pueblo antes de marcharte. Aquí el reloj lo marca la luz y el tiempo, no la lista de “cosas que ver”.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Montaña de Riaño
Código INE
24096
Costa
No
Montaña
Temporada
invierno

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • HÓRREO MARAÑA_01
    bic Hã“Rreos Y Pallozas ~0.1 km
  • HÓRREO ACEBEDO_01
    bic Hã“Rreos Y Pallozas ~5 km
  • HÓRREO ACEBEDO_02
    bic Hã“Rreos Y Pallozas ~5 km

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