Triollo - Flickr
Miguel. A. Gracia · Flickr 4
Castilla y León · Cuna de Reinos

Triollo

Municipio de alta montaña a los pies del Curavacas; paisajes impresionantes y arquitectura de piedra; paraíso montañero.

73 habitantes · INE 2025
1300m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Pico Curavacas Ascensión al Curavacas

Mejor época

verano

El Salvador (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Triollo

Patrimonio

  • Pico Curavacas
  • Iglesia del Salvador
  • Embalse de Camporredondo

Actividades

  • Ascensión al Curavacas
  • Senderismo de alta montaña
  • Fotografía

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

El Salvador (agosto), Fiestas de verano (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Triollo.

Artículo completo
sobre Triollo

Municipio de alta montaña a los pies del Curavacas; paisajes impresionantes y arquitectura de piedra; paraíso montañero.

Ocultar artículo Leer artículo completo

En lo alto de la Montaña Palentina, a unos 1.300 metros de altitud, Triollo se aferra a las laderas como un testimonio vivo de la arquitectura tradicional montañesa. Con apenas 60 habitantes censados y bastantes casas cerradas fuera del verano, esta pequeña aldea palentina resume bien lo que es la vida en altura: inviernos largos, veranos cortos y un ritmo que no tiene nada que ver con el de la ciudad.

Triollo no es un destino para quien busca aglomeraciones ni servicios urbanos. Es, más bien, un refugio para quienes desean desconectar de verdad, caminar por senderos antiguos y hacerse una idea de cómo era la vida en las montañas del norte palentino hace décadas. Sus casas de piedra, con tejados de losa y balconadas de madera, conforman un conjunto muy homogéneo, bien encajado en un paisaje de praderas, bosques y cumbres que piden botas de montaña y ropa de abrigo incluso en días que en la llanura serían de manga corta.

La altitud y el aislamiento relativo han preservado aquí un modo de vida que en otros lugares ha desaparecido. Cada rincón del pueblo cuenta una historia de pastores, de inviernos duros y de una comunidad que se resiste al abandono, manteniendo vivas tradiciones que se remontan siglos atrás en el corazón de esta comarca de alta montaña.

Qué ver en Triollo

El principal atractivo de Triollo es su arquitectura popular montañesa, un conjunto homogéneo de construcciones tradicionales adaptadas al clima riguroso. Las casas de piedra con cubiertas de pizarra o losa configuran un caserío compacto, donde cada elemento arquitectónico tiene una función práctica: muros gruesos para el frío, balconadas para secar el heno, cuadras integradas en la vivienda para aprovechar el calor del ganado.

La iglesia parroquial, aunque modesta, merece una visita por su sencillez y encaje en el entorno. Como en muchas aldeas de montaña, el templo ha sido durante siglos el punto de encuentro y referencia para la comunidad, más allá de lo religioso.

El verdadero patrimonio de Triollo es, sin embargo, su entorno natural. Rodeado de hayedos, robledales y praderas de alta montaña, el pueblo es punto de partida habitual para descubrir la Montaña Palentina. Las vistas desde el propio núcleo abarcan un horizonte de cumbres y valles que cambian radicalmente con las estaciones: verde intenso en primavera y verano, ocre y dorado en otoño, blanco limpio en invierno cuando nieva de verdad.

Los prados y puertos de montaña que rodean la localidad conservan la estructura de aprovechamiento ganadero tradicional, con cabañas pastoriles y majadas que testimonian siglos de trashumancia y vida ganadera. No es un museo al aire libre: aún se usan, y eso se nota en portillas, cercados y pasos de ganado.

Qué hacer

El senderismo es la actividad principal en Triollo. Desde el pueblo parten rutas de diferentes dificultades que permiten adentrarse en la Montaña Palentina, explorando bosques autóctonos, subiendo a puertos y siguiendo arroyos de aguas muy frías incluso en verano. Los más preparados pueden planificar ascensiones a cumbres cercanas, mientras que familias y senderistas ocasionales tienen paseos más tranquilos por los caminos que conectan con aldeas vecinas y zonas de pasto.

No hay que olvidar que aquí la montaña es seria: los desniveles se notan, el tiempo cambia rápido y las distancias engañan. Más vale un paseo corto bien calculado que una ruta larga empezada tarde.

La observación de fauna es otra actividad que merece la pena. La zona alberga una interesante población de aves rapaces, corzos, jabalíes y, con suerte, algún gran planeador sobrevolando estas montañas. En otoño, la berrea del ciervo resuena en los valles cercanos, creando un ambiente muy particular al atardecer.

Para los aficionados a la fotografía de paisaje, Triollo da buen juego en cualquier época del año, sobre todo al amanecer y al atardecer, cuando la luz rasante modela las montañas y el caserío coge tonos dorados y rojizos. Si hay nieve, los contrastes con la piedra oscura resultan muy fotogénicos, pero conviene abrigarse bien: el frío no es de postal.

La gastronomía de montaña forma parte esencial de la visita, aunque Triollo no cuenta con restauración específica por su pequeño tamaño. La comarca trabaja productos tradicionales como el lechazo, las patatas, las legumbres de altura y los quesos artesanos elaborados en pueblos cercanos. Lo razonable es organizarse para comer fuera del pueblo o llevar comida si se va a pasar el día de ruta.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales se celebran en verano, generalmente en agosto, cuando muchos oriundos regresan al pueblo y se organizan celebraciones que mantienen vivas las tradiciones locales. Son días en los que el pueblo pasa de la calma casi absoluta al bullicio de las reuniones familiares, verbenas y actividades sencillas, muy centradas en la propia comunidad.

Como en toda la comarca, las celebraciones están marcadas por el calendario ganadero y agrícola tradicional, aunque con el paso del tiempo algunas fechas se han adaptado a la disponibilidad de vecinos y visitantes.

Cuándo visitar Triollo

Triollo cambia mucho según la estación:

  • Primavera: suele ser una buena época si la nieve ya se ha retirado de las cotas bajas. Los prados reverdecen y los arroyos bajan con fuerza.
  • Verano: aquí se viene a buscar fresco cuando en la meseta aprieta el calor. Aun así, las noches suelen ser frescas, incluso en agosto.
  • Otoño: probablemente el momento más agradecido para caminar, con bosques en tonos ocres y menos gente.
  • Invierno: puede ser duro, con nieve y carreteras complicadas. Solo recomendable si se va bien equipado y con margen de tiempo por si el acceso se complica.

Si el día sale muy cerrado, con niebla baja o lluvia persistente, conviene ajustar las rutas: la visibilidad se reduce y la sensación de frío aumenta bastante respecto a la llanura.

Lo que no te cuentan

Triollo es muy pequeño y se recorre a pie en poco rato. El "pueblo" como tal se ve rápido; el interés real está en lo que lo rodea: montes, pistas, collados y valles. Funciona mejor como base o punto de partida de rutas que como lugar donde pasar varios días sin moverse.

Las fotos que se ven en redes suelen estar tomadas en días muy claros, con nieve recién caída o en otoños espectaculares. La realidad el resto del año es más sobria: piedra, pastos y un cielo que cambia a menudo. Si se viene con esa imagen "de calendario" garantizada, es fácil frustrarse.

No hay apenas servicios: no esperes supermercados, gasolineras ni una oferta variada de bares. Hay que llegar con el depósito de combustible lleno, la compra hecha y la ruta pensada.

Información práctica

Cómo llegar:
Desde Palencia capital (unos 125 km), se toma la N-611 dirección Santander hasta Aguilar de Campoo, y desde allí carreteras comarcales que atraviesan la Montaña Palentina. El acceso requiere circular por carreteras de montaña, estrechas y con curvas, especialmente en el último tramo. En invierno es básico consultar el estado de las vías y previsión de nieve o hielo.

Consejos básicos:

  • Triollo es una aldea sin servicios turísticos propiamente dichos. Lleva provisiones y agua suficiente.
  • Ropa y calzado de montaña durante casi todo el año; chubasquero siempre a mano.
  • Respeta cerramientos, portillas y pistas ganaderas: son zonas de trabajo, no un parque.
  • El alojamiento, salvo casos puntuales, se encuentra en localidades cercanas de la comarca, así que conviene planificar dónde dormir antes de subir.

Si solo tienes unas horas

  • Paseo tranquilo por el pueblo, fijándote en las casas, escudos y detalles constructivos.
  • Pequeña caminata por alguna pista cercana para tener perspectiva del caserío y las montañas que lo rodean.
  • Parada breve para disfrutar del silencio (el auténtico, sin tráfico) y del contraste respecto a la llanura palentina.

Errores típicos en Triollo

  • Subestimar el clima: venir en manga corta "porque en Palencia hace calor" y encontrarse con aire frío y niebla.
  • Confiarse con el coche: apurar combustible o no revisar el parte de nieve y hielo antes de subir en invierno.
  • Pensar que habrá servicios "porque en todos los pueblos hay algo": aquí no. Si te falta algo básico, tendrás que bajar a otra localidad.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Montaña Palentina
Código INE
34185
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
TransporteTren a 11 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Montaña Palentina.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Montaña Palentina

Opiniones de viajeros