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sobre Ayllón
Villa medieval amurallada declarada Conjunto Histórico-Artístico; destaca por sus palacios y ambiente señorial
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Si vas a hacer turismo en Ayllón, lo primero es el coche. El casco histórico tiene calles estrechas y poco sitio. Lo normal es dejarlo fuera de la parte vieja y entrar andando. Mejor venir temprano. A media mañana empiezan a llegar excursiones de fin de semana y el ambiente cambia bastante.
Ayllón está en el nordeste de Segovia, cerca ya del límite con Soria, a algo más de 900 metros de altura. Viven poco más de mil personas. El centro histórico se ha conservado bastante entero. No porque se haya restaurado mucho, sino porque el pueblo no ha crecido demasiado alrededor.
No es un sitio grande. En una mañana se recorre sin problema. La gracia está en caminar sin prisa por el casco viejo y subir un momento hacia el cerro del castillo para ver el conjunto desde arriba.
Qué ver en Ayllón
La Plaza Mayor concentra casi todo. Es rectangular y está rodeada de soportales con columnas de piedra. Sigue siendo un lugar de paso: coches que cruzan despacio, vecinos que se paran a hablar, críos jugando cuando hace buen tiempo.
Desde ahí salen varias calles del casco antiguo. Muchas casas mantienen escudos en la fachada y muros de piedra bastante antiguos. No todo está restaurado; hay edificios muy bien conservados y otros más normales. Esa mezcla es parte del paisaje del pueblo.
La iglesia de San Miguel queda en una pequeña elevación. El ábside románico todavía se reconoce bien, aunque el edificio tuvo cambios con el tiempo. Desde la zona de la iglesia se ve buena parte del caserío y el valle cercano.
También está Santa María la Mayor, de mayor tamaño. Combina partes góticas con reformas posteriores. El interior suele abrir en horarios concretos, así que conviene comprobarlo allí mismo.
El arco medieval marca una de las antiguas entradas de la muralla. Hoy pasan coches por debajo y vecinos que van a su casa. No queda mucho más del recinto defensivo, pero el arco sigue siendo una referencia clara dentro del pueblo.
En lo alto del cerro cercano quedan restos del castillo. Son sobre todo muros y estructuras parciales. La subida es corta pero tiene pendiente. Desde arriba se entiende mejor cómo se organizó el pueblo alrededor del valle.
Paseos alrededor del pueblo
Fuera del casco hay caminos sencillos entre pinares y campos abiertos. Son senderos usados por vecinos para caminar o salir con el perro. El terreno es fácil, aunque después de lluvias fuertes el barro aparece rápido.
El paisaje aquí es bastante abierto. Páramo, pequeños arroyos y manchas de pinar. No es un lugar de grandes montañas ni de rutas largas, pero sirve para estirar las piernas un rato después de recorrer el pueblo.
Antes de irte
Ayllón funciona mejor a primera hora o al final de la tarde. Con menos gente se aprecia mejor el casco histórico y se camina más tranquilo.
Aparca fuera del centro, entra andando y recorre las calles sin plan fijo. En un par de horas tendrás una idea clara del pueblo. No hace falta más.