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sobre Cilleruelo de San Mamés
Pequeña localidad agrícola; destaca por su iglesia y la tranquilidad de sus calles
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En el nordeste segoviano, donde empiezan a abrirse los páramos y el paisaje se estira en horizontal, está Cilleruelo de San Mamés, una aldea mínima, de las que ya quedan pocas. Con unos 40 habitantes y situada a casi 1.000 metros de altitud, es un ejemplo claro de la Castilla rural que sigue ahí, sin ruido y sin hacer gestos a la galería.
El nombre del pueblo ya da pistas: "Cilleruelo" se relaciona con los antiguos celleros o bodegas donde se guardaban provisiones, y San Mamés remite al santo mártir venerado desde época medieval. Llegar hasta aquí es salir de las rutas habituales y entrar en una Segovia distinta, donde a ratos lo único que se oye es el viento en las parameras y alguna campana suelta.
Aquí no hay grandes monumentos ni servicios turísticos pensados para el visitante. Lo que hay es un pueblo muy pequeño, gente que se conoce de toda la vida y campos hasta donde alcanza la vista. Si buscas bares, tiendas o un “plan completo” varios días, no es el sitio. Si buscas silencio, sí.
Qué ver en Cilleruelo de San Mamés
El elemento principal del pueblo es su iglesia parroquial, un templo de origen medieval que preside la pequeña plaza. Como muchas iglesias rurales segovianas, mezcla restos del románico tardío con reformas posteriores. La torre y la espadaña se ven desde casi cualquier punto del casco urbano y marcan bastante la silueta del lugar. La iglesia suele estar cerrada fuera de misa o de actos concretos, así que lo normal es conformarse con verla por fuera.
El conjunto urbano se recorre en poco rato. Son unas pocas calles, algunas con firme irregular más que empedradas, y casas tradicionales de piedra y adobe, con puertas de madera y aleros largos para capear el clima. La arquitectura popular aquí tiene sentido práctico: muros gruesos para aguantar los inviernos fríos y los veranos secos, sin muchas concesiones decorativas.
Lo más potente del pueblo está fuera de las casas: el entorno natural. Alrededor de Cilleruelo se extienden paisajes de páramo y campos de cereal, muy abiertos, sin grandes árboles. Cambian bastante según la época: verde en primavera, dorado en verano, tonos más apagados en otoño. Desde algunos caminos del término se intuyen las sierras al sur y, hacia el norte, las tierras camino de la Ribera del Duero. Es un paisaje que se disfruta a otro ritmo: aquí no hay miradores señalizados ni carteles explicativos.
Qué hacer
Cilleruelo de San Mamés sirve sobre todo como base para caminar o ir en bici por caminos rurales que lo conectan con otros pueblos del nordeste segoviano. No hay rutas marcadas “oficiales”, pero sí pistas amplias por las que puedes encadenar varios núcleos en una mañana. Conviene llevar mapa o track descargado, porque la sensación de paisaje repetido puede desorientar y no siempre hay cobertura buena.
Las caminatas por los páramos funcionan bien para observar aves esteparias y para quien disfrute de caminar sin más distracción que el cielo y el ruido de las alondras. Si buscas bosque, sombra y agua, te equivocas de zona; aquí el atractivo es la amplitud y la sensación de estar en medio de un territorio muy abierto.
La fotografía de paisajes funciona bien al amanecer y al atardecer, cuando la luz baja resalta las texturas de los campos. Los cielos nocturnos, con poca contaminación lumínica, se prestan a la observación de estrellas, siempre que el tiempo acompañe y vengas abrigado. No hay áreas acondicionadas para ello: tendrás que buscar un camino ancho, apartar el coche bien y usar el sentido común.
En cuanto a la comida, la zona tira de los clásicos: lechazo, legumbres, sopas castellanas, repostería sencilla. En Cilleruelo no hay bares ni restaurantes, así que tendrás que ir a pueblos mayores de alrededor para comer o comprar pan y demás. Piensa en Cilleruelo como lugar para pasear y estar tranquilo, no como sitio para “bajar a tomar algo”.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a San Mamés se celebran tradicionalmente en agosto [VERIFICAR], cuando regresan muchos hijos del pueblo que viven fuera. Es el típico momento en que la población se multiplica unos días, con actos religiosos, comidas vecinales y baile si se tercia.
La Semana Santa se vive de manera discreta y bastante tradicional, ajustada al tamaño del pueblo. El día de Todos los Santos, a principios de noviembre, se mantiene la costumbre de acudir al cementerio y reunirse en familia, como en tantos pueblos de Castilla.
Información práctica
Cómo llegar: Cilleruelo de San Mamés está en el nordeste de la provincia de Segovia. Se accede por la N-110 en dirección Soria y luego por carreteras locales. No hay transporte público regular hasta Cilleruelo, así que lo realista es venir en coche. El último tramo son carreteras secundarias, de tráfico escaso pero con firme variable y algún bache.
Consejos básicos:
- Trae calzado cómodo y algo de abrigo incluso en verano, porque refresca al caer el sol.
- No cuentes con poder comprar comida o agua en el pueblo: mejor venir aprovisionado.
- No hay mucha sombra, así que en verano toca gorra y protección solar.
- Respeta los campos y caminos: muchas pistas pasan junto a fincas privadas y cultivos.
Cuándo visitar Cilleruelo de San Mamés
La primavera (mayo-junio) y el otoño (septiembre-octubre) son los momentos más agradecidos: temperaturas moderadas y campos con algo de vida y color. En verano el sol pega fuerte a mediodía, pero las noches son frescas y agradables si te quedas por la zona.
El invierno puede ser duro: frío, heladas, algún día de nieve y viento. Solo recomendable si ya conoces el clima castellano y vienes preparado; el paisaje invernal tiene su punto, pero no es amable y cualquier paseo corto se puede hacer largo.
Lo que no te cuentan
- El pueblo se ve rápido: en menos de media hora habrás recorrido las calles principales. El interés está en combinar la visita con otros pueblos cercanos o con una ruta por el entorno.
- Servicios, los justos: no vengas esperando bares, tiendas ni infraestructuras turísticas. Es más bien una parada tranquila dentro de una ruta por la comarca o un sitio donde aislarte unas horas.
- Paisaje repetitivo si no estás acostumbrado: para quien no esté hecho a los páramos, la zona puede parecer “todo igual”. Si lo que buscas es variedad de paisajes en poco espacio, mejor plantear este sitio como una breve visita dentro de un recorrido más amplio.
Si solo tienes…
Si solo tienes 1–2 horas
- Paseo por el casco urbano, vuelta alrededor de la iglesia y las calles principales.
- Asomarte a alguno de los caminos que salen del pueblo para hacerte una idea del paisaje de páramo.
Si tienes el día entero
- Combinar Cilleruelo con otros pueblos del nordeste de Segovia.
- Hacer una ruta circular a pie o en bici enlazando varios núcleos, parando a comer fuera de Cilleruelo y volviendo por la tarde.
Errores típicos
- Venir sin coche: sin transporte público, depender de taxis o favores es poco práctico.
- Subestimar el clima: en verano, calor seco y sol fuerte; en invierno, frío serio y viento. No vale con “una chaquetilla por si acaso”.
- Esperar “mucho que ver”: es un pueblo muy pequeño. Si te acercas sabiendo que vas a encontrar calma, paisaje abierto y poco más, aciertas. Si esperas monumentos y actividad, saldrás frustrado.