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Castilla y León · Cuna de Reinos

Fuentesoto

Cerca de las Hoces del Duratón; destaca por su iglesia visigótica/románica de San Vicente

96 habitantes · INE 2025
930m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Ermita de San Vicente Rutas arqueológicas

Mejor época

verano

Fiestas de San Vicente (junio) junio

Qué ver y hacer
en Fuentesoto

Patrimonio

  • Ermita de San Vicente
  • Iglesia de San Pedro

Actividades

  • Rutas arqueológicas
  • Senderismo

Fiestas y tradiciones

Fecha junio

Fiestas de San Vicente (junio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Fuentesoto.

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sobre Fuentesoto

Cerca de las Hoces del Duratón; destaca por su iglesia visigótica/románica de San Vicente

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En el Nordeste de Segovia, en esa franja de campos de cereal que parece no acabarse nunca, Fuentesoto es uno de esos pueblos pequeños de verdad: 96 habitantes y poco más. Aquí no hay grandes monumentos ni rutas diseñadas en un despacho; hay un caserío humilde, campos, silencio y un ritmo de vida que va por libre respecto a la ciudad.

El nombre ya apunta a su relación con el agua, algo que en esta parte de Castilla nunca ha sobrado. Y, efectivamente, si caminas un poco alrededor del pueblo, entenderás que el agua —cuando aparece— ordena el paisaje y la vida. Fuentesoto es un sitio para bajar revoluciones, dar un paseo tranquilo y entender por qué muchos de aquí se van… pero siempre acaban volviendo en cuanto pueden.

La arquitectura tradicional castellana se ve enseguida: casas de adobe y piedra, muchas restauradas con mejor o peor fortuna, otras todavía con ese aire de “aquí se ha vivido duro pero bien”. No vas a encontrar un decorado de película, pero sí un pueblo que no ha tenido tiempo ni dinero para disfrazarse de nada, con calles que aún huelen más a tractor que a coche de fin de semana.

Qué ver en Fuentesoto

El patrimonio de Fuentesoto es discreto, acorde al tamaño del pueblo. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano, un templo sencillo, sin grandes alardes, que resume bastante bien el carácter de la zona: funcional, austero y sin florituras. Si está abierta, entra un momento y fíjate en los detalles pequeños: imágenes gastadas, bancos viejos, placas de agradecimiento… todo eso cuenta más del pueblo que cualquier folleto.

Un paseo por el casco antiguo te permite ver la arquitectura popular segoviana tal cual: casas de adobe, portones de madera, corrales interiores y algún que otro escudo nobiliario en fachadas que recuerdan tiempos de hidalgos de medio pelo. No esperes un casco “musealizado”: hay casas arregladas, otras medio caídas y bastantes en ese punto intermedio tan habitual en los pueblos de la meseta. Es un paseo corto, de los de dar dos vueltas y ya te conoces casi todas las calles.

El entorno natural es uno de los puntos fuertes de Fuentesoto. Los campos de cultivo que rodean el núcleo cambian de aspecto según la época del año: verde intenso en primavera, dorado a finales de junio y julio, y una gama de ocres y marrones en otoño. Las zonas de encinar y pinar cercanas son buenas para caminar sin demasiada gente alrededor; con algo de paciencia se pueden ver conejos, perdices y rapaces que sobrevuelan las lomas. Aquí el paisaje no es de postal de montaña, pero transmite esa amplitud de Castilla que cuesta explicar con una foto.

Qué hacer

Fuentesoto se recorre a pie sin esfuerzo. A partir de ahí, todo lo interesante está en salir del caserío y caminar por caminos de tierra. Las rutas de senderismo no suelen estar señalizadas de forma espectacular, así que conviene llevar mapa, app o, directamente, preguntar en el pueblo cuál es el mejor camino hacia los parajes que te interesen. Los accesos hacia las localidades vecinas resultan buenos paseos, con desniveles suaves y mucha sensación de espacio abierto.

En otoño, si ha sido buen año, los aficionados a la micología tienen opciones en los pinares cercanos: níscalos y otras setas comestibles [VERIFICAR], siempre con el criterio básico de no coger nada que no se conozca bien. La observación de aves puede ser entretenida, sobre todo en pasos migratorios, con el cielo castellano convertido en autopista de bandadas y los campos funcionando casi como un escenario fijo.

La gastronomía local gira alrededor de lo que manda el clima: cordero lechal, embutidos, legumbres y guisos contundentes que en enero se agradecen más que en agosto. En el propio pueblo los servicios son limitados, así que conviene llegar comido o con algo de avituallamiento si vas a pasar el día caminando. Aquí se nota que el pueblo no vive del turismo, así que mejor no dar por hecho que vas a encontrar dónde sentarte a mesa puesta.

Para quien disfrute con la fotografía de paisajes, aquí lo que manda es la luz. Los amaneceres y atardeceres sobre los campos abiertos son agradecidos: contraluces, sombras alargadas, cielos amplios y muy poca contaminación visual. Si vienes con trípode y paciencia, las noches despejadas también dan juego para probar algo de fotografía nocturna.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo es el típico de un pueblo pequeño de la Castilla rural. Las fiestas patronales se celebran en verano, normalmente en agosto, cuando vuelven los hijos del pueblo y aquello recupera, por unos días, un poco del bullicio que tuvo hace décadas. Es el momento en que coinciden varias generaciones y se nota que el vínculo con el pueblo sigue ahí aunque muchos vivan ya fuera.

La Semana Santa se vive en pequeño formato: procesiones sencillas, participación vecinal y un ambiente más íntimo que solemne. En otoño, algunas celebraciones vinculadas a la cosecha mantienen el recuerdo de una economía claramente agrícola, aunque hoy mucha gente ya no viva del campo directamente. Más que grandes eventos, son excusas para juntarse.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Segovia capital, Fuentesoto está a unos 70 kilómetros siguiendo la N-110 hacia Soria y enlazando después por carreteras secundarias. El trayecto ronda la hora de coche, atravesando paisajes bastante representativos del Nordeste segoviano.

Consejos:

  • Lleva calzado cómodo para pista de tierra y algo de comida y agua: en el pueblo las opciones para comprar o sentarse a comer son escasas.
  • La cobertura móvil puede fallar en algunos puntos; si dependes del GPS, descarga los mapas antes.
  • Respeta caminos, fincas y cultivos: muchas pistas que parecen “de todos” son en realidad accesos a parcelas privadas.
  • En días de lluvia, las caminos agrícolas pueden convertirse en barro pegajoso del bueno: valora dónde metes el coche y, si dudas, deja el vehículo en el pueblo y sigue a pie.

Cuándo visitar Fuentesoto

La mejor época para conocer Fuentesoto caminando es primavera y otoño, cuando las temperaturas permiten andar sin acabar frito ni helado. La primavera, con los campos verdes, es seguramente el momento más agradecido a nivel paisajístico; el otoño, con la tierra recién labrada y las luces más bajas, funciona muy bien para fotografía.

El verano puede ser duro a mediodía: aquí la sombra no sobra precisamente, así que toca madrugar o dejar los paseos para última hora de la tarde. Las noches, eso sí, suelen refrescar y permiten disfrutar del cielo estrellado, de los que ya casi no se ven cerca de las ciudades.

En invierno, si hace frío o nieva, el pueblo tiene su punto, pero es más para un paseo corto y vuelta al coche: carreteras secundarias con hielo y viento racheado no son el mejor escenario para hacer turismo rural improvisado. Conviene revisar el parte y no confiarse con las heladas.

Lo que no te cuentan

Fuentesoto es un pueblo pequeño que se ve rápido. El caserío en sí se recorre en menos de una hora; lo que realmente alarga la visita son los paseos por el entorno. Si lo que buscas son monumentos, bares y “ambiente”, te vas a frustrar.

Es un lugar que funciona mejor como parada tranquila o escapada de medio día combinada con otros pueblos de la comarca, que como destino único de un fin de semana entero, salvo que vengas con la idea muy clara de leer, pasear y poco más. Si aceptas eso, el sitio se disfruta; si vienes esperando una versión rural de un centro histórico monumental, te parecerá poco.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo tranquilo por el pueblo, acercándote a la iglesia y dando una vuelta por las calles principales.
  • Salir por cualquiera de los caminos agrícolas cercanos para asomarte al paisaje y hacer cuatro fotos con buena luz.

Si tienes el día entero

  • Paseo matinal más largo por los caminos que conectan con los pueblos vecinos.
  • Comida tipo picnic en algún punto del entorno (siempre recogiendo basura y respetando el campo).
  • Vuelta al pueblo a última hora para ver cómo cae la tarde sobre los campos y cómo se vacían de ruido.

Errores típicos

  • Esperar “mucho que ver” en el casco urbano: el valor de Fuentesoto está más en el paisaje y la calma que en el número de monumentos.
  • Venir en pleno verano y a mediodía pensando en pasear largo y tendido: el sol castiga, hay poca sombra y el paseo se hace pesado rápido.
  • Confiar en encontrar servicios como en un pueblo grande: aquí no hay una tienda en cada esquina ni bares abiertos a todas horas; planifica mínimamente.
  • Meter el coche por cualquier camino de tierra como si fuese una calle más: algunos se estropean con la lluvia y puedes acabar dando media vuelta en una rampa de barro.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Nordeste de Segovia
Código INE
40091
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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