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Castilla y León · Cuna de Reinos

Maderuelo

Villa medieval amurallada sobre el embalse de Linares; uno de los pueblos más bonitos de España

100 habitantes · INE 2025
952m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Murallas Paseo en piragua

Mejor época

verano

Fiestas de Santa Águeda (febrero) agosto

Qué ver y hacer
en Maderuelo

Patrimonio

  • Murallas
  • Iglesia de Santa María
  • Embalse de Linares

Actividades

  • Paseo en piragua
  • Visita histórica
  • Observación de buitres

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de Santa Águeda (febrero), Medievales (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Maderuelo.

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sobre Maderuelo

Villa medieval amurallada sobre el embalse de Linares; uno de los pueblos más bonitos de España

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A 952 metros de altitud, sobre un promontorio rocoso que cae casi a pico hacia las aguas del embalse de Linares del Arroyo, Maderuelo aparece de golpe en la carretera, como un lomo de piedra coronado por murallas y espadañas. Este pequeño municipio segoviano de apenas un centenar de habitantes es uno de esos pueblos donde el silencio manda y donde, fuera de fiestas, se oye más el viento que a la gente.

La villa amurallada, rodeada casi por completo de agua cuando el embalse va lleno, regala una de las imágenes más reconocibles del nordeste segoviano. Sus calles empedradas y sus casas de piedra, algunas con escudos y portadas trabajadas, se mezclan con corrales, puertas cerradas desde hace años y fachadas restauradas a medias. No es un decorado: es un pueblo vivo, pequeño, con ritmos lentos y cierta sensación de lugar suspendido en el tiempo, sobre todo entre semana.

Declarado Bien de Interés Cultural, Maderuelo es conocido también por albergar uno de los conjuntos de pintura románica más importantes de España, lo que añade un peso cultural que contrasta con su tamaño reducido.

¿Qué ver en Maderuelo?

El recinto amurallado es el eje del pueblo. La muralla, de los siglos XII y XIII, no está completa, pero todavía se aprecia bien el carácter de villa fortificada. La Puerta de la Villa, con su arco de medio punto, marca la entrada principal al casco antiguo y es por donde entra casi todo el mundo. Conviene dejar el coche lo antes posible y seguir a pie: las calles son estrechas y el tráfico aporta poco aquí.

La iglesia de Santa María preside la plaza mayor y es el edificio que más impone. Es de origen románico, aunque con reformas posteriores visibles si uno se fija un poco en los distintos volúmenes y materiales. El verdadero tesoro histórico-artístico, eso sí, estaba en la ermita de la Vera Cruz, extramuros, donde se conservaban unas pinturas murales románicas que hoy están en el Museo del Prado. En la ermita pueden verse reproducciones, que ayudan a hacerse una idea de lo que hubo, pero conviene llegar sabiendo que los originales ya no están allí y que la visita es rápida.

Conviene asomarse a la zona de la Puerta del Barrio de Arriba y subir hacia la torre del campanario para buscar las vistas: desde distintos puntos del casco se domina el embalse y la llanura castellana, con cambios notables según el nivel del agua y la época del año. A poco que te desvíes de la calle principal aparecen rincones tranquilos, gatos al sol y ese silencio largo de los pueblos pequeños.

El embalse de Linares del Arroyo ha cambiado por completo el paisaje original del valle. Según el nivel del agua, el escenario es distinto: a veces el pueblo parece casi una península, otras veces asoman orillas amplias de barro y piedra que recuerdan que esto antes eran vegas y caminos. Si tu idea es hacer fotos de reflejos perfectos, mejor ir con expectativas flexibles: el pantano manda.

Qué hacer

Maderuelo se recorre andando en poco tiempo, pero pide ir despacio. Lo más sensato es pasear sin prisa, subir y bajar sus cuestas, dar la vuelta al casco por el borde de la muralla cuando el terreno lo permite y detenerse en los miradores improvisados: esquinas, tapias bajas, huecos entre casas. En una vuelta de un par de horas, con calma, se ve prácticamente todo.

El entorno se presta al senderismo, con caminos que bajan hacia el embalse y pistas que se internan en los páramos y cerros de alrededor. Las rutas no son complicadas técnicamente, pero en verano el sol pega sin piedad y no hay apenas sombra, así que conviene madrugar, llevar agua de sobra y algo para el viento si se camina por los altos.

Quien tenga afición a la fotografía encontrará juego en las texturas de la piedra, las puertas viejas, las vistas al agua y los atardeceres, que suelen teñir de naranja las fachadas orientadas al oeste. No todo sale como en las fotos que circulan por internet: el nivel del embalse y la luz cambian mucho el resultado, y a veces lo que más apetece fotografiar no es el perfil del pueblo, sino detalles pequeños de muros y calles.

El embalse se usa para pesca y observación de aves acuáticas. En los cortados y páramos de alrededor es habitual ver rapaces planeando, sobre todo si uno se aparta un poco de la carretera y de la zona más urbana. La sensación, a poco que te alejes, es de espacio abierto y silencio largo.

La gastronomía local gira en torno a los asados de cordero y las carnes a la brasa, morcillas, embutidos y quesos de oveja. El lechazo segoviano en horno de leña es un clásico de la comarca más que del pueblo en sí, pero muchos visitantes lo buscan aquí también. En temporada, las setas y las legumbres de la zona completan un recetario sencillo y contundente.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales en honor a San Bartolomé se celebran en torno al 24 de agosto, con procesiones, bailes y un ambiente muy distinto al del resto del año: vuelven muchos hijos del pueblo y la población se multiplica. El contraste si conoces Maderuelo en invierno es grande.

A finales de septiembre llegan las fiestas de la Virgen de las Eras, más ligadas al calendario agrícola tradicional, con actos religiosos y celebraciones populares. Durante la Semana Santa, las procesiones por las calles estrechas y empinadas ganan solemnidad por el propio escenario de piedra, sobre todo al anochecer, cuando el eco de los pasos y los tambores se oye en todo el casco.

Cuándo visitar Maderuelo

La mejor época suele ser primavera y otoño, cuando el calor no aprieta y el frío todavía no cala. En primavera el campo alrededor reverdece algo y el contraste con la piedra del pueblo es más agradecido; en otoño, los atardeceres tienden a ser más suaves y la afluencia de gente suele ser menor que en verano.

El verano puede ser duro: calor seco, poco árbol y sensación de horno en las horas centrales del día. El invierno es frío, con viento y heladas frecuentes; a cambio, los días claros tienen una luz nítida y las nieblas bajas sobre el embalse cambian por completo la estampa, aunque conviene venir bien abrigado para aguantar el paseo.

Si el día sale lluvioso o ventoso, el paseo por las murallas se reduce, pero el casco se sigue viendo bien en una o dos horas si se lleva ropa adecuada. No es un lugar con muchas alternativas de interior, así que el plan es básicamente caminar y mirar.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

Entra por la Puerta de la Villa, recorre la calle principal hasta la plaza y la iglesia de Santa María, sube a los puntos más altos del casco (zona del campanario) y busca un par de miradores hacia el embalse. A ritmo tranquilo, en una hora y media puedes hacer este recorrido sin ir mirando el reloj ni acelerando en las cuestas.

Si tienes el día entero

Combina la visita al casco histórico con alguna ruta corta por el entorno del embalse o por los páramos cercanos. Deja la ermita de la Vera Cruz para un rato de calma, dedica tiempo a las vistas desde distintos puntos del pueblo y reserva al menos un par de horas para caminar fuera del núcleo urbano, alejándote un poco del coche y del asfalto. Con esa mezcla de paseo y campo, el día cunde sin necesidad de encadenar actividades.

Lo que no te cuentan

Maderuelo es pequeño y se ve rápido. Más que un destino para pasar varios días, suele encajar mejor como base para explorar el nordeste de Segovia o como parada larga dentro de una ruta por la zona. Si llegas pensando en “llenar” un fin de semana solo aquí, probablemente te sobre tiempo.

Las fotos panorámicas del pueblo reflejado en el embalse pueden engañar: no siempre hay agua suficiente, y a veces el paisaje es mucho más seco y áspero de lo que se ve en folletos y redes. Si llegas con esa imagen idílica grabada, mejor ajustarla antes de venir y aceptar que forma parte de un territorio de secanos y páramos.

El casco tiene cuestas y suelo irregular. No es un pueblo cómodo para carritos o para quien tenga mucha dificultad al caminar. Lo compensa con tranquilidad: entre semana y fuera de temporadas altas, lo habitual es cruzarse con muy poca gente y poder pararte en mitad de la calle a mirar sin estorbar a nadie.

Información práctica

Maderuelo se encuentra a unos 100 kilómetros de Segovia capital, hacia el noreste. Desde Segovia se suele ir por la N-110 en dirección a Soria y, a partir de cierto punto, por carreteras secundarias que ya anuncian el cambio de paisaje. El último tramo se hace entre campos abiertos y, de repente, el pueblo aparece elevado sobre el embalse: conviene ir con algo de tiempo, porque solo el acceso ya invita a parar el ritmo.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Nordeste de Segovia
Código INE
40115
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
SaludHospital a 25 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya a 0 km
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • 40-115-0001-22
    bic Arte Rupestre ~3.5 km
  • LA VILLA
    bic Conjunto Histã“Rico ~0.6 km
  • CASTILLO DE MADERUELO
    bic Castillos ~0.7 km
  • ERMITA DE LA VERA CRUZ
    bic Monumento ~0.3 km

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