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sobre Navares de Enmedio
El central de los Navares; destaca por su iglesia y fiestas tradicionales
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Hay pueblos que aparecen en el mapa y otros que te los encuentras casi por accidente. Navares de Enmedio me pasó así: carretera tranquila, campos a los lados y, de pronto, un puñado de casas donde todo parece ir más despacio. Cuando hablas de turismo en Navares de Enmedio, en realidad hablas de parar un rato en mitad de la meseta segoviana y mirar alrededor con calma.
Aquí viven alrededor de noventa personas. El pueblo está en el Nordeste de Segovia, a más de mil metros de altitud. Eso se nota. El viento sopla con ganas muchos días y el paisaje es abierto, muy de cereal y pasto. La ganadería ovina sigue marcando bastante el ritmo del lugar.
Las calles son cortas y directas. Casas de adobe y piedra, portones grandes y corrales pegados a la vivienda. Todo bastante funcional, como pasa en muchos pueblos de esta parte de Castilla. La iglesia de Santiago Apóstol queda en una pequeña plaza que hace de punto de encuentro. No es un sitio monumental, pero resume bien la escala del pueblo.
Si te gusta caminar, lo más interesante está al salir del casco urbano. Desde Navares de Enmedio parten caminos agrícolas anchos, de los que usan los tractores. Sin apenas desnivel. Cruzan campos de cereal que cambian mucho según la época del año. En primavera el verde manda; cuando llega el final del verano, el paisaje se vuelve más seco y dorado.
En estos páramos vive bastante fauna esteparia. No siempre se deja ver, claro. Pero si llevas prismáticos y un poco de paciencia, a veces aparecen avutardas, alcaravanes o rapaces buscando comida sobre los cultivos. Es uno de esos planes tranquilos, de sentarte un rato y observar.
El pueblo también sirve como punto de partida para curiosear por los otros Navares de la zona. Navares de las Cuevas, Navares de Ayuso… están a poca distancia. Cada uno tiene su propio carácter, aunque todos comparten ese paisaje amplio y agrícola que domina esta parte de la provincia.
Conviene venir con lo básico resuelto. En pueblos tan pequeños no siempre hay tiendas abiertas y las distancias entre servicios pueden ser largas. Agua, algo de comida y el depósito del coche con margen. Es la logística típica de moverse por la Segovia rural.
La cocina de la zona sigue siendo contundente y muy ligada al campo: lechazo asado, legumbres y embutidos. En Navares de Enmedio no hay mucha oferta para sentarse a comer, pero en pueblos cercanos suele haber bares o casas de comidas donde preparan platos de los de toda la vida.
A finales de julio suelen celebrarse las fiestas dedicadas a Santiago. Es cuando el pueblo gana movimiento. Muchos vecinos que viven fuera vuelven esos días y las calles se animan bastante más de lo habitual.
Navares de Enmedio no es un destino de grandes planes. Es más bien una parada breve. Un paseo por el pueblo, una caminata por los caminos de cereal y un rato mirando el horizonte de la meseta. Si te gusta entender cómo funcionan estos pueblos pequeños de Castilla, aquí lo ves sin filtros. Tal cual.