Vista aérea de Murias de Paredes
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Murias de Paredes

Capital histórica de Omaña; paisaje de montaña reserva de la biosfera con casonas blasonadas

337 habitantes · INE 2025
1254m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Casona de los Condes de Luna Rutas de montaña

Mejor época

verano

San Juan (junio) agosto

Qué ver y hacer
en Murias de Paredes

Patrimonio

  • Casona de los Condes de Luna
  • Iglesia de San Juan

Actividades

  • Rutas de montaña
  • Raquetas de nieve

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

San Juan (junio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Murias de Paredes.

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sobre Murias de Paredes

Capital histórica de Omaña; paisaje de montaña reserva de la biosfera con casonas blasonadas

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En el corazón de la comarca de Omaña, donde las montañas leonesas dibujan un horizonte de cumbres y valles profundos, se alza Murias de Paredes a unos 1.250 metros de altitud. Esta pequeña localidad de poco más de trescientas personas es la capital administrativa de una de las comarcas más auténticas y todavía bastante desconocidas de la provincia de León, un territorio donde el tiempo va más despacio y la naturaleza sigue mandando.

El nombre de Murias evoca antiguas construcciones de piedra, vestigios de un pasado que se remonta, al menos, a época romana. Rodeado de un paisaje de media montaña que anticipa las cumbres de la Cordillera Cantábrica, este pueblo se ha convertido en un refugio tranquilo para quienes buscan desconectar del bullicio urbano y meterse de lleno en la montaña leonesa, sin grandes masificaciones y sin demasiados adornos turísticos.

La arquitectura tradicional domina sus calles, con construcciones de piedra y madera que se integran bien en el entorno. Pasear por Murias de Paredes es ir encontrando los pequeños detalles de la vida rural omañesa: pajares, cuadras, corrales y casas donde se nota que la ganadería y el campo siguen teniendo peso. A poco que te salgas de la calle principal, verás que sigue siendo un pueblo vivido, no un decorado.

Qué ver en Murias de Paredes

El patrimonio de Murias de Paredes refleja siglos de vida en esta tierra de montaña. La iglesia parroquial de Santa María preside el pueblo, un templo de construcción sobria que merece una parada tranquila para fijarse en su estructura y en cómo se adapta al paisaje. No es una catedral de postal, pero encaja bien con el carácter del lugar.

El núcleo urbano conserva ejemplos interesantes de arquitectura popular leonesa, con casas de piedra, corredores de madera y construcciones auxiliares que hablan de una economía basada en la agricultura y la ganadería de montaña. Los hórreos y paneras, aunque menos abundantes que en Asturias, también aparecen aquí y allá; no es una postal continua de hórreos, pero sí se ve su influencia y, si te fijas, las soluciones prácticas que se han usado toda la vida para guardar la hierba, el grano o las patatas.

Desde el pueblo se obtienen vistas abiertas del valle del río Omaña y las montañas circundantes, especialmente hacia el norte, donde se intuyen las alturas que conducen hacia la Cordillera Cantábrica. Los alrededores inmediatos mezclan prados y bosques de robles y castaños que en otoño se llenan de ocres y dorados, y en primavera de ese verde casi fosforito de la hierba recién subida.

La naturaleza es, al final, lo que manda en Murias de Paredes. La comarca de Omaña es un territorio montañoso surcado por arroyos claros, praderas de siega y bosques atlánticos con una biodiversidad notable. No es un parque temático: los animales están, pero no salen a la carretera a saludar. Aun así, no es raro ver corzos, jabalíes (sobre todo huellas) y una buena variedad de aves rapaces si caminas temprano o al atardecer y vas con algo de atención.

Qué hacer

Murias de Paredes encaja muy bien si te gusta el senderismo y las rutas de montaña. Desde el pueblo parten caminos tradicionales que conectan con aldeas vecinas y ascienden hacia los puertos de montaña. Las rutas se pueden ajustar a diferentes niveles, desde paseos suaves por el fondo del valle hasta caminatas con más desnivel hacia las cumbres cercanas. Conviene ir con idea de por dónde se va, porque la señalización no siempre está como en los folletos y en algún cruce puedes dudar, sobre todo si hay niebla o ha nevado.

La observación de la naturaleza tiene su mejor momento en primavera y otoño, cuando los bosques están más vivos y los contrastes de color son más marcados. Si te gusta la fotografía de paisaje, aquí hay trabajo todo el año: nieblas bajas al amanecer, nevadas en invierno, verdes intensos en mayo y junio… Eso sí, el trípode y la ropa de abrigo pesan igual a la ida que a la vuelta.

La gastronomía tradicional leonesa también tiene su peso. Platos de cuchara, productos de la matanza, carnes de ternera de montaña y truchas de los ríos locales forman parte de una cocina contundente, pensada para quien se pasa el día en el campo. Algunos clásicos que se asocian a León, como el cocido maragato, pueden encontrarse según la zona o el establecimiento, pero aquí lo que manda de verdad es la cocina de pueblo: guisos, embutidos, patatas, legumbres. Los quesos artesanos y la miel de montaña completan bien cualquier comida o merienda si vienes con hambre de verdad y no solo “a picar algo”.

Para quien no concibe un viaje sin bici, la zona se presta al ciclismo de montaña por pistas forestales y caminos rurales, con itinerarios que atraviesan paisajes muy agradecidos… y cuestas serias. El desarrollo corto de la bici aquí no es un capricho. En invierno, cuando la nieve cuadra con la altitud, las raquetas de nieve permiten recorrer zonas que en verano se hacen andando, siempre que sepas orientarte y tengas en cuenta que el frío en Omaña no es un juego.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Murias de Paredes mantiene vivas tradiciones de montaña. Las fiestas patronales se celebran en honor a Santa María durante el mes de agosto, reuniendo a vecinos que vuelven al pueblo en verano y a visitantes, con celebraciones religiosas, verbenas y actividades populares.

En septiembre suele haber otras celebraciones que marcan el final del verano y el arranque del otoño, con guiños a las antiguas tareas agropecuarias de la comarca.

La Navidad se vive de forma muy distinta a la ciudad: menos luces, más chimeneas y reuniones familiares, y en algunos casos manifestaciones de música tradicional leonesa, según el año y las ganas de la gente. Si pillas nieve, la estampa es de las que se quedan grabadas, aunque a los que viven aquí se les hace menos “romántica” cuando toca pala.

Cuándo visitar Murias de Paredes

Primavera y otoño son los momentos más agradecidos: temperaturas suaves, agua en los ríos y cambios de color en los bosques. En verano se está bastante más fresco que en la meseta, pero hay más movimiento de gente que vuelve al pueblo, más coches y más vida en la calle.

El invierno aquí no es decorativo: puede nevar y hacer frío de verdad. La estampa es muy bonita, pero conviene venir preparado, tanto por ropa como por conducción. Si la previsión anuncia temporales, mejor revisar el parte y no apurar con el coche, porque un puerto con nieve se complica rápido.

Si llueve, el plan cambia: paseos cortos, ropa impermeable y nada de confiarse en pistas embarradas. A cambio, el valle con niebla baja y nubes agarradas en las laderas tiene un punto muy propio de Omaña y las fotos salen casi solas, si cuidas el equipo de la humedad.

Errores típicos al visitar Murias de Paredes

  • Pensar que es un “pueblo-museo” grande: Murias de Paredes es pequeño y se recorre rápido. El plan aquí no es pasar horas callejeando, sino combinar el paseo por el pueblo con rutas por los alrededores o con la visita a otros pueblos de Omaña.

  • Subestimar las distancias y las cuestas: lo que en el mapa parecen “dos kilómetros de nada” se pueden hacer largos si hay desnivel y vas con niños o poca costumbre de caminar. Ajusta bien las rutas a tu forma física y al tiempo que tienes, y no te fíes del “en diez minutos estamos”.

  • Confiarse con los horarios: en los pueblos de montaña los horarios de bares, tiendas o servicios pueden cambiar según la temporada y el día de la semana. Mejor no dejar compras o recados para última hora del día, y preguntar a la gente del pueblo, que suele ser la agenda más fiable.

Lo que no te cuentan

Murias de Paredes funciona mejor como base o como parada dentro de una ruta por Omaña que como único destino para varios días seguidos, salvo que vengas explícitamente a caminar, a escribir, a leer o a desconectar del todo. Si buscas “animación” continua, tiendas y mil planes organizados, te vas a aburrir.

Las fotos que se ven en redes suelen centrarse en dos o tres rincones y en el paisaje de alrededor. El pueblo es agradable, pero no esperes una sucesión infinita de casas restauradas ni una oferta turística montada al milímetro. Precisamente ahí está parte de su atractivo: aquí la vida va a su ritmo y el visitante se adapta al pueblo, no al revés. Si vienes con esa idea en la cabeza, Murias de Paredes y Omaña enganchan.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Omaña
Código INE
24101
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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