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sobre Villabáñez
Localidad agrícola en el valle del arroyo Jaramiel; destaca por su iglesia y la ermita del Cristo
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Villabáñez está a unos 23 km de Valladolid. Se llega por la VA‑113 y no suele haber tráfico. El coche se puede dejar cerca de la iglesia; normalmente hay sitio. El pueblo es pequeño y se recorre andando sin problema. Si vienes un fin de semana tranquilo, no hace falta planificar mucho. Entre semana todavía hay menos movimiento.
El centro gira alrededor de la iglesia de Santa María del Castillo. La torre de ladrillo se ve desde buena parte del casco urbano. El interior no siempre está abierto, así que lo normal es encontrársela cerrada. Si coincide con alguna celebración, entonces sí se puede entrar.
Las calles principales son la Calle Mayor y San Pedro. Hay casas de los siglos XVIII y XIX hechas con adobe y ladrillo. Algunas se han arreglado; otras siguen tal cual. Portones grandes, corrales pegados a la vivienda y fachadas encaladas. En alguna aparece un escudo de piedra bastante gastado.
El paisaje manda más que el pueblo. Alrededor de Villabáñez todo es campo de cereal. Trigo, cebada y caminos agrícolas rectos. Terreno llano, casi sin arbolado. No es un paisaje llamativo, pero explica bien cómo funciona esta parte de los páramos del Esgueva: cultivo, parcelas largas y pueblos pequeños separados por kilómetros de campo.
Si te apetece caminar, hay caminos rurales que salen del propio pueblo. Suelen rondar varios kilómetros y pasan entre parcelas y pequeñas zonas de huerta. No tienen señalización turística ni nada parecido. Son caminos de trabajo que la gente usa también para pasear.
Por la noche el cielo se ve bastante limpio. No hay mucha luz alrededor y en verano el aire suele estar despejado. Con alejarse un poco de las farolas basta.
La comida aquí es la habitual en la zona. Lechazo cuando toca, sopas castellanas y platos contundentes de los de siempre. Más ambiente de reunión entre vecinos que de ruta gastronómica organizada.
Las fiestas del pueblo suelen concentrarse en agosto, con celebraciones ligadas a la patrona. También hay encuentros y romerías en otras fechas, a menudo cuando vuelven vecinos que viven fuera. Son celebraciones de pueblo pequeño: procesiones, actividades locales y poco más.
Desde Valladolid el trayecto rara vez pasa de media hora en coche. Una vez llegues, lo mejor es aparcar y caminar sin prisa. No esperes monumentos ni un casco histórico largo. Villabáñez es más bien una parada breve para ver cómo es un pueblo agrícola de esta zona de Valladolid. Si te interesa ese paisaje, te servirá. Si no, en una vuelta lo tienes visto.