Sepulcro de los Santander-Osorio, Iglesia de San Miguel (Saldaña, Palencia).jpg
Unknown authorUnknown author · Public domain
Castilla y León · Cuna de Reinos

Saldaña

Villa histórica y cabecera de comarca; famosa por su mercado semanal

2844 habitantes · INE 2025
910m altitud

Por qué visitarlo

Montaña su castillo en ruinas y la Plaza Vieja Plaza Vieja

Mejor época

septiembre

Visita a la Villa Romana (cerca) Virgen del Valle (septiembre)

Qué ver y hacer
en Saldaña

Patrimonio

  • su castillo en ruinas y la Plaza Vieja
  • centro de servicios.

Actividades

  • Plaza Vieja
  • Ruinas del Castillo
  • Iglesia de San Pedro

Fiestas y tradiciones

Fecha Virgen del Valle (septiembre)

Visita a la Villa Romana (cerca), Mercado de los martes, Ruta histórica

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Saldaña.

Artículo completo
sobre Saldaña

Villa histórica y cabecera de comarca; famosa por su mercado semanal

Ocultar artículo Leer artículo completo

En el corazón de la comarca de Páramos-Valles, donde la meseta palentina dibuja un paisaje de horizontes amplios y cielos abiertos, se encuentra Saldaña, una villa con más de dos mil años de historia que late con la tranquilidad de los pueblos que han sabido conservar su esencia. A 910 metros de altitud, esta localidad de casi 3.000 habitantes se alza como capital histórica de su comarca, con un casco urbano compacto y fácil de recorrer a pie, y un entorno que mezcla campo cerealista y ribera del Carrión.

Saldaña no es un lugar de grandes monumentos aislados, sino de conjunto: calles, plazas, rutina diaria, comercio de pueblo comarcal. Aquí el ritmo lo marcan las campanas de sus iglesias, el murmullo del río Carrión y el ir y venir de una vida rural muy pegada a la agricultura y los servicios de la zona. La villa fue en tiempos romanos un importante núcleo de comunicaciones, y más tarde cuna de personajes ilustres como Bernardino de Sahagún, el cronista que documentó la cultura mexica en el siglo XVI.

El paisaje circundante combina la suavidad de los valles cerealistas con las primeras estribaciones montañosas que anuncian la Montaña Palentina, creando un entorno interesante para quien quiera desconectar sin estar aislado del todo y con ganas de moverse por la comarca.

¿Qué ver en Saldaña?

La visita al Museo Arqueológico Regional es una buena forma de empezar. Ubicado en el antiguo Convento de San Antonio, este espacio expone los tesoros de la Villa Romana de La Olmeda, aunque la villa en sí se encuentra en el cercano Pedrosa de la Vega. Los mosaicos y objetos recuperados ayudan a entender la importancia de esta zona en la época romana. No es un museo inmenso, se recorre con calma en poco tiempo; si vas con prisa, en una hora lo ves razonablemente bien.

La Iglesia de San Pedro, de origen románico aunque muy reformada en el siglo XVII, conserva elementos medievales que merecen atención. Su torre campanario domina el perfil urbano de la villa y el interior guarda interesantes piezas de imaginería religiosa. Conviene comprobar los horarios de apertura, porque no siempre está accesible a cualquier hora [VERIFICAR].

Paseando por el casco histórico, se llega enseguida a la Plaza Vieja con sus soportales tradicionales, donde el tiempo parece haberse detenido a medias: mezcla de comercios de toda la vida y vida diaria de un pueblo que hace de centro comarcal. Las casonas blasonadas recuerdan el poder que ostentaron familias nobles durante siglos, especialmente las vinculadas a los Marqueses de Saldaña.

Se conservan algunos restos de la muralla medieval en varios puntos del pueblo. No esperes una muralla continua ni espectacular: son tramos sueltos que ayudan a imaginar la antigua plaza fuerte y su papel estratégico en las rutas comerciales del norte peninsular. Más para quien tiene interés histórico que para hacerse la foto de postal.

A las afueras, el puente sobre el río Carrión invita a paseos fluviales donde observar aves y disfrutar de la vegetación de ribera, un contraste verde en medio de los campos dorados de cereal. No es un paseo largo, pero sí agradable para estirar las piernas al atardecer o después de comer.

Qué hacer

Saldaña funciona bien como base para moverse por Páramos-Valles. Las rutas de senderismo por los valles cercanos permiten descubrir ermitas románicas, molinos abandonados y miradores naturales con vistas panorámicas sobre la llanura. Conviene informarse en el propio pueblo sobre el estado de los senderos y señalización, porque puede variar según la época [VERIFICAR]. Aquí la señalización no es de parque nacional, así que mejor preguntar y llevar mapa o track.

La gastronomía local pesa: cocina tradicional palentina con lechazo asado, sopas castellanas y productos de la huerta del Carrión. Los quesos de la zona y los embutidos artesanales funcionan bien para llevar algo en el maletero. No es un pueblo “de tapas”, sino más bien de menú y raciones abundantes, de sentarse con calma.

Para los aficionados al cicloturismo, las carreteras comarcales tienen poco tráfico y permiten diseñar rutas en bicicleta enlazando los pueblos de alrededor, cada uno con su iglesia románica y su historia particular. Terreno, en general, suave, pero con alguna que otra cuesta larga y rectas que se hacen eternas con viento en contra.

La visita a la Villa Romana de La Olmeda, a menos de 10 kilómetros, tiene todo el sentido si ya has llegado hasta Saldaña. Estos mosaicos del siglo IV forman uno de los conjuntos arqueológicos romanos más interesantes de España, y combinan muy bien con una mañana o tarde tranquila en la villa.

En otoño, la micología atrae a numerosos visitantes que buscan en los montes cercanos las apreciadas setas de la temporada, aunque siempre con el conocimiento adecuado o acompañados de expertos local es. No es zona para improvisar si no sabes lo que recoges, y además puede haber regulaciones y cupos [VERIFICAR].

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Saldaña conserva tradiciones centenarias. Las fiestas patronales en honor a San Juan y San Pedro se celebran en torno al 24 de junio, con procesiones, música tradicional y actividades populares que llenan de vida las calles de la villa. Son fechas muy de gente del pueblo y de los que vuelven en verano.

A mediados de agosto tiene lugar otra cita importante del verano, con verbenas, competiciones deportivas y eventos culturales que reúnen tanto a vecinos como a visitantes. El ambiente es más de verano castellano que de turismo masivo: peñas, charanga y mucha vida en la plaza.

La Semana Santa se vive con intensidad, con procesiones que recorren el casco antiguo acompañadas por el sonido de tambores y cornetas, una tradición que mantiene su solemnidad año tras año.

En septiembre, coincidiendo con la cosecha, se organizan actividades relacionadas con los oficios tradicionales y la cultura agrícola de la comarca, reivindicando las raíces rurales del territorio. No siempre se publicita mucho fuera, así que conviene informarse con algo de antelación [VERIFICAR].

Información práctica

Saldaña se encuentra a unos 81 kilómetros al norte de Palencia capital. El acceso más directo es por la carretera N-611 (Palencia-Santander), tomando el desvío que conduce directamente a la villa. El trayecto desde Palencia ronda la hora en coche, según tráfico y tipo de vía.

Desde otras provincias, la autovía A-231 conecta con la zona desde Burgos, mientras que desde León se accede por carreteras comarcales a través de Sahagún. El transporte público existe, pero no es especialmente frecuente, así que lo razonable es venir en coche [VERIFICAR]. Si dependes de bus, revisa horarios actuales y no improvises sobre la marcha.

Los inviernos pueden ser fríos, con heladas frecuentes propias de la altitud y el clima continental, y días cortos. De mayo a octubre el tiempo suele ser más amable, con primaveras verdes, veranos secos y calurosos (ojo con las horas centrales del día) y otoños muy agradables para caminar. En verano se agradece la sombra de la ribera y los soportales; en invierno, ropa de abrigo de verdad.

En cuanto a tiempo de visita, el casco urbano de Saldaña se ve bien en media jornada, estirando a un día completo si entras con calma en el museo, te das un paseo por el río y paras a comer. Para aprovecharlo de verdad, tiene sentido dedicar un fin de semana si lo combinas con la Villa Romana de La Olmeda y alguna ruta por los pueblos del entorno.

Errores típicos al visitar Saldaña

  • Pensar que es solo la villa romana: La Olmeda no está en el casco urbano. Si solo vas al yacimiento y te vuelves, te pierdes el ambiente de plaza comarcal y el paseo por el río.
  • Sobrevalorar el “monumental”: Saldaña tiene interés, pero no es una ciudad medieval amurallada. Si llegas esperando murallas completas y catedrales, te equivocas de sitio.
  • No tener en cuenta el calor o el frío: En verano, las tardes pueden ser duras para caminar; en invierno, anochece pronto y las heladas son serias. Ajusta horarios de paseo y coche.

Cuándo visitar Saldaña

La mejor época suele ser de finales de primavera a otoño temprano: mayo-junio por el verde de los campos y el río, y septiembre-octubre por la luz y el ambiente más tranquilo fuera del pico veraniego.

En verano (julio-agosto) hay más vida en la calle y fiestas, pero también más calor en las horas centrales y algo más de gente. Si vas en estas fechas, madruga para pasear y deja el tramo de río y la plaza para última hora.

En invierno la zona tiene su encanto austero, pero el frío corta y muchos planes se reducen a paseo corto, museo y mesa. Si hace mal tiempo, céntrate en el museo, la iglesia si está abierta y el paseo por el centro; el río y las rutas por la comarca pierden atractivo con lluvia y barro.

Lo que no te cuentan

  • El pueblo se ve rápido: El casco es pequeño y se recorre bien en un rato. Lo que alarga la visita es parar a hablar, sentarse en la plaza y moverse por la comarca.
  • Es más base comarcal que destino aislado de varios días: Tiene servicios, ambiente de villa y algún punto de interés, pero lo que lo hace interesante es usarlo como campamento para ver La Olmeda y los pueblos de alrededor.
  • Las fotos aéreas engañan un poco: Desde arriba parece más monumental de lo que luego se siente a pie de calle. Aquí el valor está en la vida diaria y el territorio más que en la foto “instagramera”.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo rápido por el centro: Plaza Vieja, soportales, casonas y alguna calle secundaria para ver la trama tradicional.
  • Subir hasta la iglesia de San Pedro (aunque esté cerrada, la vista del entorno ya compensa el paseo corto).
  • Acercarte al puente sobre el Carrión y dar un pequeño rodeo por la ribera.

Si tienes el día entero

  • Mañana en Saldaña: museo arqueológico, paseo tranquilo por el casco y café en la plaza.
  • Comida en la villa, sin prisas.
  • Tarde para combinar con la Villa Romana de La Olmeda o con una ruta corta en coche por los pueblos románicos cercanos.
  • Al final, vuelta al río para un paseo suave al atardecer.

Si vas con niños

  • El museo, si se enfoca bien, puede resultarles curioso por los mosaicos y las piezas romanas (mejor visitas no muy largas).
  • Paseo por la ribera del Carrión, terreno llano y sin complicaciones, aunque siempre con ojo en las orillas.
  • Plaza Vieja para que vean el ambiente de pueblo comarcal: tiendas, gente entrando y saliendo, y algo de vida rural sin artificios.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Paramos-Valles
Código INE
34157
Costa
No
Montaña
Temporada
septiembre

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
SaludCentro de salud
EducaciónInstituto y colegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • CASTILLO DE LOS DUQUES DEL INFANTADO
    bic Castillos ~1.1 km
  • PLAZA VIEJA Y ENTORNO
    bic Conjunto Histã“Rico ~0.7 km

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Paramos-Valles.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Paramos-Valles

Opiniones de viajeros