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Castilla y León · Cuna de Reinos

Navafría

En el corazón de la sierra; famoso por el martinete de cobre y sus piscinas naturales

282 habitantes · INE 2025
1192m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Martinete de Navafría Senderismo al Chorro

Mejor época

verano

Fiestas de San Lorenzo (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Navafría

Patrimonio

  • Martinete de Navafría
  • El Chorro
  • Piscinas naturales

Actividades

  • Senderismo al Chorro
  • Visita al martinete

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de San Lorenzo (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Navafría.

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sobre Navafría

En el corazón de la sierra; famoso por el martinete de cobre y sus piscinas naturales

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En plena Sierra de Guadarrama, donde los pinares se extienden hasta perderse en el horizonte, Navafría es uno de esos pueblos serranos pequeños, de los de verdad. Con apenas 282 habitantes y situada a 1.192 metros de altitud, esta aldea de la comarca de Pedraza representa bien el turismo rural de montaña de la zona: ritmo lento, aire fresco que se nota al respirar y sensación de estar en un pueblo vivido, no montado para la foto.

El casco se extiende entre praderas y bosques de pino silvestre, en un entorno natural cuidado y bastante auténtico. Hay arquitectura tradicional serrana, sí, pero no esperes un decorado perfecto en cada calle: conviven casas de piedra con fachadas encaladas y balcones de madera con otras más funcionales, propias de un pueblo que sigue siendo pueblo. Hay algún rincón más fotogénico y otros más corrientes, como en cualquier sitio donde la gente vive todo el año. El ambiente tranquilo y el trato cercano de la gente son parte del atractivo real de Navafría.

La ubicación, en el extremo nororiental de la provincia de Segovia y muy cerca del límite con Madrid, lo convierte en un buen punto base para una escapada de fin de semana o para pasar unos días de verano cuando aprieta el calor en la meseta y en la capital.

¿Qué ver en Navafría?

El patrimonio de Navafría es modesto pero tiene su interés si te gustan los pueblos serranos tal como son. La iglesia parroquial de San Bartolomé, en el corazón del pueblo, merece una parada tranquila. Aunque es de construcción relativamente reciente, recoge elementos de la tradición local y sigue funcionando como centro social, no solo religioso: bautizos, entierros, avisos… la vida del pueblo sigue pasando por allí.

Lo que realmente manda aquí es el entorno natural. Los pinares que rodean Navafría forman un mar verde que cambia mucho según la época del año: en invierno el silencio y la nieve, en primavera el agua corriendo por todas partes, en verano sombra y olor a resina, y en otoño una luz muy agradable para caminar.

El puerto de Navafría, a 1.773 metros de altitud, es uno de los puntos panorámicos de la zona. En días claros se llega a ver la mole de Peñalara al fondo. Es muy agradecido en otoño, con los colores cambiando, y también en invierno si la carretera está limpia y se puede subir sin sustos [VERIFICAR]. Conviene no apurar con la hora de bajada si hay previsión de hielo.

Arroyos y pequeñas praderas se reparten por el término municipal, con rincones muy agradables en primavera, cuando el deshielo anima los cauces y los prados se llenan de flores de montaña. No son “postales de calendario” en cada curva, pero caminando un poco salen sitios muy disfrutables.

Qué hacer en Navafría

Navafría es terreno para senderistas y gente de monte, desde quien busca un paseo suave entre pinos hasta quien quiere meterse una subida seria. Hay rutas de diferentes niveles que parten del entorno del pueblo o de las inmediaciones. La subida al puerto de Navafría tiene un desnivel que se nota en las piernas, pero es bastante clara y sin pérdida en condiciones normales. Otros itinerarios se adentran en el pinar, más llanos y cómodos para ir en familia.

En invierno, cuando la nieve cuaja, el paisaje cambia por completo. Las rutas con raquetas de nieve y el esquí de fondo han ido ganando protagonismo, aunque hay que estar muy pendiente del parte meteorológico y del estado de la nieve, porque algunos años apenas dura y otros complica hasta los accesos. No está de más llevar cadenas en el coche o, como mínimo, mirar bien el estado de la carretera antes de subir.

Si te gusta la naturaleza más tranquila, la observación de fauna tiene premio muchas veces: ciervos, corzos y jabalíes son relativamente habituales a primeras horas del día o al atardecer, y es fácil ver rapaces sobrevolando el pinar. Nada de safari garantizado, pero con paciencia se ve vida. Y conviene recordar que es fauna salvaje: mirar, fotografiar y poco más.

En cuanto a gastronomía, aquí manda la cocina serrana de siempre: cordero asado, judías guisadas con contundencia, sopas y carnes de la zona cuando es temporada. Los asados en horno de leña son un clásico y encajan bien después de una jornada de monte. No es un pueblo con mil sitios para elegir, así que en fines de semana cargados conviene prever horarios.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales de San Bartolomé, en torno al 24 de agosto, cambian por completo el ambiente del pueblo. Pasa de la calma habitual a varios días de bullicio, con actos religiosos, verbenas, comidas populares y actividades en la calle donde se mezcla todo el mundo, vecinos y gente de fuera. Si buscas tranquilidad, esos días no son los mejores; si te apetece ver el pueblo en modo fiesta, es cuando más vida hay.

A finales de septiembre la trashumancia sigue dejando huella cuando los rebaños cruzan rumbo a los pastos de invierno. Es de esos momentos en los que recuerdas que la ganadería ha marcado esta sierra durante siglos, aunque hoy no se vea tanto como antes.

En invierno, con las fiestas navideñas y la nieve, el pueblo gana un punto de recogimiento. No es una estampa de postal permanente, pero cuando nieva y se queda, el casco y el entorno se disfrutan de otra manera, más de chimenea y paseos cortos que de gran ruta.

¿Cuándo visitar Navafría?

Navafría tiene interés en cualquier época, pero cambia bastante según la estación:

  • Primavera: quizá el momento más agradecido para caminar. Agua en los arroyos, verdes intensos y temperaturas suaves, aunque conviene llevar algo de abrigo. Algún día de lluvia te puede estropear el plan, así que mejor ir con plan B más corto.
  • Verano: refugio razonable para escapar del calor de la ciudad, sobre todo por las tardes y noches. Durante el día al sol también aprieta, que la montaña no hace milagros. Las sombras del pinar se agradecen y se nota la bajada de temperatura al caer el sol.
  • Otoño: luz baja, colores cálidos y menos gente. Buen momento para rutas largas y para hacer fotos sin pelear por el sitio, aunque los días se acortan rápido y hay que vigilar la hora de vuelta.
  • Invierno: interesante si te gusta la nieve, pero más exigente. Conviene revisar bien accesos, llevar ropa y calzado adecuados y no fiarse del “solo es un paseíto”. El hielo en sombra aguanta más de lo que parece.

Si no te gusta el bullicio, evita los días centrales de agosto y algunos fines de semana muy señalados, cuando se nota más la afluencia de gente de Madrid y alrededores.

Lo que no te cuentan

  • El pueblo es pequeño: el casco en sí se recorre en poco rato. Lo que alarga la visita y la hace tener sentido es salir a caminar por el entorno. Si solo quieres “ver el pueblo”, en una mañana lo tienes hecho con margen.
  • Las distancias engañan: en el mapa todo parece cerca, pero las subidas y el tipo de camino hacen que una ruta de “dos horitas” pueda convertir la mañana entera. Calcula con margen y no encadenes planes como si estuvieras en ciudad.
  • El clima cambia rápido: días que empiezan soleados se pueden torcer. Lleva siempre una capa de abrigo y algo que corte el viento, incluso en verano. Un chubasquero fino en la mochila pesa poco y se agradece más de una vez.
  • El coche no llega a todo: algunos accesos a zonas de pinar o a inicios de ruta están en pistas o carreteras estrechas. Mejor no empeñarse en apurar con el turismo donde no toca: un tramo a pie te ahorra sustos y discusiones.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Pasea por el casco, acércate a la iglesia de San Bartolomé y date una vuelta por los alrededores para asomarte al paisaje.
  • Si vas en coche, puedes subir un tramo hacia el puerto de Navafría para tener una primera panorámica de la sierra, sin meterte en rutas largas. Con parar en algún ensanche y caminar unos minutos ya te haces una idea del entorno.

Si tienes el día entero

  • Haz una ruta de senderismo hasta el puerto o por el pinar, con calma, parando a echar algo y a disfrutar de los arroyos.
  • Deja un rato al final para pasear por el pueblo y rematar con comida serrana sin prisas. Si vas en fin de semana, mejor no apurar con la hora de comer porque los comedores se llenan.

Errores típicos en Navafría

  • Subestimar el desnivel: muchas rutas parecen sencillas sobre el papel y luego las cuestas se hacen largas, sobre todo si no estás acostumbrado a caminar en montaña.
  • Confiarse con el tiempo: salir tarde en días de calor o de nieve es un clásico. Mejor madrugar un poco y tener margen para cambios de tiempo.
  • Aparcar “donde se pueda”: en épocas puntas hay coches por todas partes y la tentación de dejarlo en cualquier cuneta o paso es fuerte. Además de las posibles multas, se entorpece el paso de vecinos y servicios: toca armarse de paciencia y buscar sitio donde toca.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Pedraza
Código INE
40139
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
SaludCentro de salud
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • MARTINETE DE LA FUNDICION DE COBRE
    bic Monumento ~0.7 km

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