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sobre Posada de Valdeón
Corazón de los Picos de Europa leoneses; punto de partida de la Ruta del Cares
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Posada de Valdeón ocupa el fondo de un valle glaciar en el sector leonés de los Picos de Europa. El pueblo, a unos 900 metros, funciona como cabecera administrativa de un conjunto de aldeas dispersas. Su emplazamiento no es casual: el valle de Valdeón es un corredor cerrado por cumbres que superan los 2.000 metros, una geografía que durante siglos condicionó la vida pastoril y el poblamiento. Hoy, con menos de cuatrocientos habitantes en todo el municipio, esa herencia sigue marcando el paisaje.
La arquitectura del pueblo responde a esa economía. Se ven casas de mampostería con galerías de madera, muchas con establos en la planta baja y prados cercados alrededor. No es una postal congelada; hay construcciones recientes junto a las más antiguas, algo lógico en un núcleo que vive todo el año. El entorno inmediato son praderas de siega, mientras que en las laderas crecen bosques de haya y roble. La fauna del parque nacional está presente: es habitual ver rebecos en las zonas altas y se tiene constancia de lobo en la cordillera. En los meses de julio y agosto la afluencia de visitantes crece, sobre todo en los accesos a las rutas más transitadas.
Un valle entre macizos
Desde Posada se comprende la estructura del territorio. El valle es relativamente ancho en el fondo, pero las laderas se elevan con rapidez hacia las crestas calizas del macizo Central y del Occidental. Son montañas verticales, talladas por glaciares y por la erosión kárstica.
Las otras aldeas del municipio —Soto, Prada, Cordiñanes, Santa Marina— mantienen parte de la arquitectura rural tradicional. Hórreos, pajares y muros de piedra que delimitan prados siguen teniendo un uso ganadero. En Santa Marina está la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción, un edificio sencillo dentro de la tradición constructiva de la zona. Su interés reside más en la función que en la forma: estas parroquias servían como punto de reunión para un poblamiento muy disperso.
En Posada se encuentra la Casa del Parque del sector de Valdeón. Allí se explica la formación geológica del paisaje y se ofrece información actualizada sobre rutas y estado del parque nacional. Es un paso útil antes de adentrarse en los senderos.
La carretera hacia la garganta
Desde el pueblo parte la carretera que lleva a Caín. El trayecto es corto en distancia pero lento, con curvas cerradas y paredes de roca muy próximas al asfalto. El valle se va estrechando hasta convertirse en una garganta.
Caín es el inicio leonés de la ruta del Cares. Aunque el sendero comienza allí, el propio recorrido en coche ya da una idea de la escala de estas montañas. En temporada alta conviene circular con paciencia; la vía es estrecha y no es raro encontrar ganado suelto o vehículos parados.
Senderos en el valle
Caminar es la forma más directa de entender Valdeón. Hay paseos entre prados y bosques y también itinerarios de alta montaña que exigen preparación.
La ruta del Cares es la más conocida. Son unos doce kilómetros excavados en la roca que avanzan por la garganta del río. El trazado es ancho y sin grandes desniveles, pero no está exento de riesgos: hay tramos sin sombra, posibles desprendimientos y una afluencia muy alta en verano.
Para rutas más largas suele mirarse hacia el macizo Central o hacia los collados que conectan con otros valles. Son travesías de montaña donde la niebla puede formarse con rapidez, un fenómeno frecuente en esta parte de la cordillera.
Los caminos que atraviesan los hayedos ofrecen un paseo más tranquilo. El bosque de Pinar es uno de ellos; en otoño el suelo se cubre de hojas y el sendero discurre bajo la sombra de las hayas. Tras lluvias es común encontrar barro y raíces al descubierto.
Ganadería y queso
La actividad ganadera sigue siendo central en Valdeón. De ahí procede el queso de Valdeón, un queso azul con denominación de origen protegida que se elabora en el valle. Tradicionalmente se maduraba envuelto en hojas de plágano; hoy el proceso está regulado, aunque la base lechera sigue siendo local.
Consideraciones prácticas
Posada de Valdeón se recorre en poco tiempo. El interés principal está en el valle y en los caminos que parten de él. Conviene consultar la previsión meteorológica antes de salir a andar y recordar que las distancias en montaña suelen subestimarse. En verano, el tráfico hacia Caín y la ruta del Cares puede ser denso desde primeras horas de la mañana.