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sobre Vinuesa
La Corte de los Pinares villa señorial empedrada junto al embalse
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Vinuesa se asienta a unos 1.100 metros en la comarca de Pinares, al norte de Soria. Su historia está ligada al monte: durante siglos, la gestión de los bosques comunales, la madera y la trashumancia marcaron el ritmo de la vida aquí. El pueblo, donde viven algo más de ochocientas personas, conserva en su casco esa relación antigua con el territorio, con calles en pendiente y una arquitectura de piedra oscura y madera que se adapta al relieve sin concesiones.
El casco antiguo y su arquitectura
El centro se organiza en torno a cuestas pronunciadas donde se levantan varias casas solariegas de los siglos XVI y XVII. Los escudos heráldicos en sus fachadas son el vestigio de familias que prosperaron con el comercio de lana y la administración de los montes comunales, una fuente de riqueza clave en su época.
La iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rebollo ocupa una posición central. Su estructura es principalmente gótica tardía, con reformas posteriores. En el interior se conserva un retablo mayor barroco de dimensiones moderadas. Su valor reside menos en lo ornamental y más en lo que representa: el reflejo de la relativa prosperidad que alcanzaron algunos pueblos de Pinares entre los siglos XVI y XVIII.
Un paseo por el casco no lleva mucho tiempo, pero conviene fijarse en los detalles constructivos que responden a la vida y al clima: portones anchos para el paso de carros, balcones de madera y muros gruesos de piedra.
La Laguna Negra y los Picos de Urbión
A pocos kilómetros de Vinuesa se encuentra la Laguna Negra, una laguna de origen glaciar encajada entre paredes rocosas. Las leyendas populares la rodearon de misterio durante siglos, un halo que la literatura del 98 ayudó a consolidar.
El acceso suele estar regulado en los meses de mayor afluencia. Lo habitual es aparcar en una zona habilitada y continuar a pie por un sendero asfaltado hasta la propia laguna.
Desde allí parten rutas que suben hacia la Laguna Helada y hacia las cumbres de Urbión. El Pico Urbión, con algo más de 2.200 metros, no requiere escalada técnica, pero sí cierta costumbre de caminar por terreno de montaña. El tiempo en esta sierra puede cambiar con rapidez.
En esta zona también nace el río Duero, aunque el punto exacto del nacimiento queda algo apartado de los recorridos más habituales.
El paisaje del pinar
El territorio que rodea Vinuesa está dominado por extensas masas de pino albar. Son bosques explotados desde hace siglos mediante sistemas comunales, una gestión tradicional que aún perdura. La madera, la resina y el pastoreo han definido el uso de este monte.
Caminar por estos pinares permite comprender su escala: laderas extensas, suelos cubiertos de acículas y una red de pistas forestales creadas para la extracción de madera. En las zonas más húmedas aparecen hayedos, que transforman el color del paisaje en otoño.
La recolección de setas es una actividad muy arraigada. En temporada es común ver a vecinos y visitantes recorriendo el monte. En la mayor parte de los pinares cercanos la recogida está regulada, una norma ya habitual en esta parte de Castilla y León.
Cómo moverse por la zona
Vinuesa está a unos 30 kilómetros de la ciudad de Soria. Suele servir como base para explorar la sierra de Urbión y la ribera del embalse de la Cuerda del Pozo, que queda muy cerca del pueblo.
El casco se recorre andando sin dificultad, aunque las cuestas son constantes. Para visitar la Laguna Negra o realizar rutas por Urbión, es recomendable consultar antes el estado de los accesos, especialmente en invierno o en periodos de mucha afluencia.