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sobre Almendra
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Aparcar y moverse
Almendra no tiene infraestructura turística. Se viene, se da una vuelta y poco más. El coche se suele dejar en la entrada del pueblo o en algún ensanche de las calles. No hay muchas plazas. Si coinciden varios coches toca maniobrar o aparcar un poco más arriba y bajar andando.
El pueblo es pequeño. Se recorre en poco rato. No hay señalización ni rutas marcadas dentro del casco.
El pueblo
Almendra está en el oeste de Salamanca, cerca del gran embalse que lleva el mismo nombre. El caserío es el típico de esta zona: piedra granítica, portones de madera y corrales pegados a las casas. Calles sencillas. Sin adornos.
La iglesia parroquial queda en el centro. También es de granito. Es el único edificio que sobresale un poco sobre el resto, pero tampoco esperes un monumento mayor.
Lo demás es vida rural bastante normal. Muros de piedra, patios cerrados y alguna nave agrícola en las afueras.
El embalse de Almendra
El embalse de Almendra condiciona todo el paisaje. Es enorme. De hecho suele mencionarse entre los más grandes de Europa. Desde los alrededores del pueblo se intuye más que verse del todo.
No hay miradores preparados. Si quieres buenas vistas tendrás que moverte por caminos rurales. Algunos están bien y otros no tanto. Después de lluvias pueden ponerse complicados para un coche bajo.
El nivel del agua cambia bastante durante el año. Cuando está alto el paisaje se abre más y el pantano aparece desde varios puntos cercanos.
Caminos y campo alrededor
Fuera del pueblo hay pistas entre encinas, parcelas de cultivo y muros de piedra seca. No están pensadas para senderismo como tal, pero se puede caminar si te orientas con mapa o móvil.
Por la zona quedan restos de molinos y construcciones agrícolas antiguas. No están señalizados ni restaurados. Si te interesa ese tipo de paisaje rural, se ven al pasar.
También es territorio de pesca. En el embalse se mueven especies habituales como carpa, lucio o black bass. Las normas cambian según la temporada, así que conviene mirar la regulación antes de acercarse con cañas.
En invierno y en pasos migratorios se ven bastantes aves sobre el agua o sobre las dehesas cercanas.
Cómo llegar
Almendra queda a unos 80 kilómetros de Salamanca. Lo normal es ir en coche por la N‑122 hacia la frontera portuguesa y luego desviarse hacia la zona del embalse.
Transporte público hay poco o ninguno en la práctica. La carretera es tranquila, aunque a veces aparecen tractores o maquinaria agrícola.
Si vienes, ven con tiempo y sin prisa. Aquí no hay mucho que “ver”. El interés está más en el paisaje grande del embalse y en cómo viven los pueblos pequeños de esta parte de Salamanca.