Ayuntamiento de Aldeonte (Segovia, España).jpg
Adrian benedited · CC0
Castilla y León · Cuna de Reinos

Aldeonte

Situado cerca de la A-1; es un punto de paso con un entorno agrícola y ganadero tradicional

55 habitantes · INE 2025
967m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de Santa María del Prado Cicloturismo

Mejor época

verano

Fiestas de la Virgen de los Prados (septiembre) septiembre

Qué ver y hacer
en Aldeonte

Patrimonio

  • Iglesia de Santa María del Prado
  • Ermita de la Virgen de los Prados

Actividades

  • Cicloturismo
  • Rutas gastronómicas cercanas

Fiestas y tradiciones

Fecha septiembre

Fiestas de la Virgen de los Prados (septiembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Aldeonte.

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sobre Aldeonte

Situado cerca de la A-1; es un punto de paso con un entorno agrícola y ganadero tradicional

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Enclavada en la comarca de Sepúlveda, Aldeonte es una de esas pequeñas aldeas segovianas donde se oye más el viento que los coches. Con apenas 55 habitantes y situada a unos 970 metros de altitud, este núcleo rural muestra sin maquillaje la Castilla más silenciosa y despoblada. Rodeada de páramos y valles, Aldeonte es más un sitio al que venir a bajar revoluciones que a “hacer cosas” todo el rato.

El paisaje que rodea la aldea es típicamente castellano: extensas llanuras cerealistas que se vuelven un mar dorado en verano, pequeños bosques de encinas y quejigos, y ese horizonte interminable tan propio de las tierras altas de Segovia. La arquitectura popular, con sus construcciones de piedra caliza y madera, encaja bien en un entorno donde la naturaleza y el calendario agrícola siguen marcando el ritmo de la vida. Aquí lo que manda es la siembra, la cosecha y el tiempo que haga, no el calendario de festivos.

Visitar Aldeonte es asomarse a la llamada España vaciada, pero también comprobar que hay otro tipo de turismo: menos fotos, más calma. Desde aquí se puede explorar fácilmente la riqueza patrimonial y natural de la comarca de Sepúlveda, una de las zonas más interesantes de la provincia para combinar pueblo tranquilo y excursiones potentes por los alrededores.

¿Qué ver en Aldeonte?

El principal atractivo de Aldeonte es su conjunto urbano tradicional, bastante homogéneo y representativo de la arquitectura popular de la zona. Paseando por sus pocas calles se pueden ver casas de piedra con estructuras de madera, portones antiguos y pequeños corrales que recuerdan el pasado agrícola y ganadero, que aquí no es historia lejana, sino presente cotidiano. Si vas con algo de atención, verás aperos, tractores y corrales en uso, no decorado rural para la foto.

La iglesia parroquial es el edificio más relevante del pueblo, como suele ocurrir en estos núcleos rurales castellanos. De arquitectura sencilla y sin grandes alardes, forma parte del paisaje diario del pueblo. Su interior conserva elementos de interés para quien disfrute del patrimonio religioso rural y de los detalles discretos más que de los grandes monumentos. Consulta horarios en el propio pueblo o pregunta a algún vecino: aquí las puertas se abren más por costumbre que por cartel.

Más allá del núcleo urbano, el entorno natural de Aldeonte invita a caminar sin prisa. Los alrededores ofrecen amplias panorámicas de la comarca, con vistas que en días despejados alcanzan las sierras circundantes. Los campos de cultivo, los pequeños barrancos y las manchas de vegetación autóctona crean un mosaico paisajístico muy agradecido para la fotografía rural y la observación de aves rapaces, muy presentes en la zona.

La proximidad a la villa medieval de Sepúlveda (a unos 15 kilómetros) y al Parque Natural de las Hoces del Río Duratón hace que muchos viajeros utilicen Aldeonte como base tranquila para explorar uno de los espacios naturales más conocidos de Castilla y León.

Qué hacer

La actividad principal en Aldeonte y su entorno es el senderismo sencillo, de pistas y caminos entre pueblos. Existen diversas rutas que permiten recorrer los antiguos caminos de servicio, descubriendo ermitas, fuentes y parajes naturales sin necesidad de grandes preparaciones técnicas. Los más andarines pueden encadenar varios pueblos de la comarca mediante rutas circulares, disfrutando de la soledad de estos caminos ancestrales. Eso sí, aquí casi no hay sombra: gorra, agua y algo de protección solar, incluso en días que no parezcan especialmente calurosos.

La observación de la naturaleza es otro aliciente. La zona es hábitat de aves esteparias y rapaces como el buitre leonado (especialmente abundante en las cercanas Hoces del Duratón). En primavera los campos se llenan de flores silvestres que rompen la monotonía aparente del cereal y convierten el paisaje en algo bastante más variado de lo que se intuye desde la carretera.

Para quienes se interesen por el patrimonio histórico-artístico, desde Aldeonte se puede plantear una ruta por el románico rural de la comarca, visitando pequeñas iglesias y ermitas repartidas por los distintos pueblos. La villa de Sepúlveda, con su casco medieval, sus murallas y sus múltiples templos románicos, sí merece una jornada completa de visita.

La gastronomía local se disfruta sobre todo en los pueblos cercanos y en Sepúlveda, donde se puede probar el lechazo asado en horno de leña, las sopas castellanas, las judías de la zona o los quesos artesanos. En temporadas concretas, como el otoño, suelen aparecer setas en la carta y en los mercados locales.

Fiestas y tradiciones

Como en la mayoría de los pequeños núcleos rurales, el calendario festivo de Aldeonte gira en torno a las celebraciones religiosas tradicionales. Las fiestas patronales suelen celebrarse en verano, generalmente en agosto, cuando regresan muchos vecinos que viven fuera y el pueblo vuelve, por unos días, a parecerse al que fue.

Estas celebraciones, aunque modestas, mantienen el tono de las fiestas de pueblo castellanas: misa solemne, procesión, comida popular y baile tradicional o verbena. Son buenos momentos para entender cómo se organiza la vida comunitaria en un sitio tan pequeño y cómo se mantiene la red social a pesar de la despoblación. Si coincides, sé respetuoso: no estás en un espectáculo, estás entrando en la vida del pueblo.

En la comarca de Sepúlveda también se organizan eventos de interés, como los Toros de Aguaviva en Sepúlveda (en agosto) y diversas ferias tradicionales que recuperan oficios y costumbres del mundo rural, así que compensa mirar el calendario comarcal si te gusta enlazar pueblos y fiestas.

Información práctica

Cómo llegar:
Desde Segovia capital, se accede a Aldeonte tomando la N-110 dirección Soria. El trayecto ronda los 60 kilómetros (aproximadamente una hora en coche, según tráfico y paradas).
Desde Madrid, la distancia es de unos 140 kilómetros por la A-1 y posteriormente la N-110, con un tiempo aproximado de hora y media.

Mejor época:
La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) suelen ser los momentos más agradables por temperaturas y colores del paisaje. El verano puede ser caluroso durante el día, pero las noches refrescan y se duerme bien si no te asustan los silencios largos. El invierno puede ser frío y ocasionalmente nevado; el ambiente es más duro, pero el pueblo gana ese punto de recogimiento que solo se entiende cuando cae la niebla o hiela.

Consejos:
Aldeonte no cuenta con servicios comerciales, así que conviene hacer compra en Sepúlveda o en otras localidades cercanas antes de llegar. Lleva calzado cómodo para caminar por pistas y caminos, algo de abrigo incluso en verano para la noche, y, si te interesa la fauna, prismáticos para la observación de aves. No des por hecho que habrá cobertura móvil perfecta en todos los rincones. Y, sobre todo, respeta el entorno natural y la tranquilidad del pueblo: aquí cualquier ruido resuena más que en la ciudad.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Paseo tranquilo por el casco urbano, vuelta alrededor del pueblo por los caminos más cercanos para asomarte al paisaje y parada a observar la iglesia y sus alrededores. Es un pueblo pequeño: en ese tiempo te haces una buena idea del lugar sin ir con prisa.

Si tienes el día entero
Combina: por la mañana, visita a Sepúlveda y/o ruta por las Hoces del Duratón; por la tarde, regreso a Aldeonte para un paseo al atardecer por los campos y una noche de cielo estrellado. La clave no está en acumular visitas, sino en alargar los tiempos y dejar hueco a simplemente estar.

Lo que no te cuentan

Aldeonte es muy pequeño y se ve rápido. Si vienes pensando en un casco histórico monumental o en muchas “cosas que hacer”, te vas a frustrar. Su gracia está en lo contrario: en el silencio, en los paseos cortos, en mirar el paisaje cambiar de luz a lo largo del día.

Es más una base o una parada dentro de una ruta por la comarca de Sepúlveda que un destino para varios días seguidos. Calcula bien gasolina, comida y horarios, porque una vez aquí no tienes tiendas ni servicios a mano. Si ajustas las expectativas, el lugar funciona muy bien como contrapunto tranquilo a jornadas más intensas por las Hoces del Duratón y los pueblos cercanos.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Sepúlveda
Código INE
40016
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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