Vista aérea de Barbolla
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Barbolla

Localidad agrícola en la comarca de Sepúlveda; conserva tradiciones y una iglesia con retablos barrocos

142 habitantes · INE 2025
942m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de Nuestra Señora de la Soledad Senderismo por caminos rurales

Mejor época

verano

Fiestas de Santa María Magdalena (julio) julio

Qué ver y hacer
en Barbolla

Patrimonio

  • Iglesia de Nuestra Señora de la Soledad
  • Fuentes tradicionales

Actividades

  • Senderismo por caminos rurales
  • Ciclismo

Fiestas y tradiciones

Fecha julio

Fiestas de Santa María Magdalena (julio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Barbolla.

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sobre Barbolla

Localidad agrícola en la comarca de Sepúlveda; conserva tradiciones y una iglesia con retablos barrocos

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En la comarca de Sepúlveda, lejos del ruido y de los focos del turismo masivo, está Barbolla, una pequeña aldea segoviana de poco más de cien habitantes. A unos 942 metros de altitud, es uno de esos pueblos donde aún se oye el tractor más que el coche y donde el reloj lo marcan las labores del campo y las estaciones.

Barbolla es uno de tantos núcleos de la llamada España vaciada, pero no es ningún decorado. Aquí hay casas abiertas todo el año, huertos, ganado y vida cotidiana, con sus ritmos y sus silencios. El pueblo es pequeño, se recorre en un rato, y lo que tiene de interés está más en lo que lo rodea que en un listado de monumentos.

La ubicación de Barbolla, cerca de la N‑110 y a un paso de Sepúlveda y del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón, hace que funcione bien como base tranquila para moverse por la zona, siempre que se tenga claro que aquí no hay servicios turísticos como tal y que la vida gira más alrededor del campo que de quien viene de fuera.

¿Qué ver en Barbolla?

El patrimonio de Barbolla es modesto pero reconocible para quien conozca los pueblos de la meseta. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano, como en casi todos los pueblos segovianos, y alrededor se organiza una trama de calles cortas, con viviendas de mampostería, algo de adobe y reformas más recientes que conviven sin demasiada pretensión estética.

El paseo por el casco es breve: portones de madera, corrales, pajares, algún edificio en desuso y otros rehabilitados como segunda residencia. No es un pueblo de postal perfecta, pero sí un buen ejemplo de arquitectura rural sin maquillaje, con lo que eso implica: muros desconchados junto a casas nuevas, aperos en la calle y algún tractor aparcado donde puede.

El punto fuerte de Barbolla está en su entorno natural cercano. Alrededor se extienden campos de cereal, pequeñas manchas de encina y roble, praderas para el ganado y, en la distancia, los relieves que anuncian las hoces del Duratón. En días claros se aprecia bien esa transición entre el páramo castellano y los valles fluviales de la comarca.

Para quien tenga paciencia y prismáticos, es un buen lugar para ver aves rapaces sobrevolando el territorio: buitres leonados que se mueven desde las hoces, cigüeñas en los alrededores y, según la época, alguna otra rapaz de mayor porte [VERIFICAR].

A pocos kilómetros se encuentra el Parque Natural de las Hoces del Río Duratón, con sus cortados calizos de cerca de 100 metros y una de las colonias de buitre leonado más importantes de la península. No pertenece al término de Barbolla, pero la cercanía hace lógico combinar la visita al pueblo con una escapada a las hoces.

Qué hacer

Barbolla es un lugar tranquilo para caminar por caminos agrícolas y pistas que salen en todas direcciones del casco urbano. No hay una red de senderos marcada de forma oficial en el propio pueblo [VERIFICAR], pero los caminos tradicionales permiten dar paseos cortos y rutas algo más largas entre campos, siempre con precaución de no invadir fincas privadas ni molestar al ganado.

La observación de aves encaja bien con el carácter del lugar: silencio, horizontes amplios y poco tráfico. No hace falta ser un experto: simplemente sentarse en las afueras, mirar al cielo y a los tendidos eléctricos, y dejar pasar el tiempo. Si se quiere algo más especializado, las zonas del Duratón, ya dentro del Parque Natural, están mejor preparadas.

Para actividades más exigentes (piragüismo, senderismo señalizado en las hoces, rutas hasta la ermita de San Frutos, escalada en los cortados, etc.) lo lógico es desplazarse a los accesos oficiales del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón, donde sí hay información, aparcamientos y normas claras de uso.

En lo gastronómico, Barbolla no tiene bares ni restaurantes, así que la cocina de la zona se prueba en los pueblos cercanos de la comarca: lechazo asado, sopas castellanas, legumbres y quesos de oveja son los habituales. En temporada, las setas y otros productos de otoño aparecen en las cartas de muchos mesones tradicionales de los alrededores.

Fiestas y tradiciones

Como en buena parte de la provincia de Segovia, Barbolla celebra sus fiestas patronales en verano, coincidiendo con el regreso de quienes viven fuera. Son fiestas pequeñas, pensadas para el propio vecindario: misa, procesión, alguna comida popular, vermú alargado y baile con orquesta o discomóvil en la plaza. Los detalles cambian según el año [VERIFICAR], conviene preguntar en el propio pueblo o mirar los carteles cuando se acercan las fechas.

Al estar dentro de la comarca de Sepúlveda, es fácil encadenar la estancia en Barbolla con otras celebraciones de los pueblos vecinos: antiguas rondas de quintos, actividades en torno a las matanzas invernales o fiestas mayores con más programación. Lo normal es moverse en coche de un pueblo a otro según la época.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Segovia capital, Barbolla está a unos 60 km por la N‑110 en dirección Soria y luego por carreteras comarcales. El trayecto ronda la hora de viaje, según el tráfico y el estado de la vía. Desde Madrid, lo más habitual es ir por la A‑1 hasta la zona de Cerezo de Arriba y continuar por carreteras secundarias; son en torno a 130 km.

Servicios: Barbolla prácticamente no tiene servicios comerciales: ni estación de servicio, ni cajero, ni alojamiento reglado. Puede haber algún pequeño bar esporádico o peña abierta en fiestas [VERIFICAR], pero no conviene contar con ello. Lo normal es dormir, comer y hacer las compras en Sepúlveda u otros núcleos mayores de la zona.

Consejos:

  • Llevar agua, algo de comida y calzado cómodo si se piensa caminar por los caminos.
  • El invierno puede ser frío y ventoso; en verano pega el sol con fuerza en las horas centrales del día.
  • La cobertura móvil puede fallar en algunos puntos, sobre todo si se sale a caminar por pistas y vaguadas.
  • Como en muchos pueblos pequeños, conviene aparcar con sentido común, sin bloquear entradas de casas, naves ni pasos agrícolas.

Errores típicos al visitar Barbolla

  • Esperar un “pueblo de foto”: Barbolla es rural puro y duro. Si se llega buscando un casco histórico monumental, la visita se queda corta.
  • Calcular mal los tiempos: el pueblo se ve rápido; lo que lleva más tiempo son las escapadas por la comarca. Tiene más lógica encajarlo en un día de ruta por la zona que dedicarle una jornada entera en exclusiva.
  • Confiarse con los servicios: no hay tiendas ni bares fijos de referencia. Conviene llegar ya con el depósito de gasolina resuelto y la compra hecha en pueblos mayores.

Lo que no te cuentan

Barbolla se ve rápido. El caserío se recorre en menos de una hora y no hay una lista larga de “cosas que ver”. Su interés está más en el contexto: un pueblo vivo, aunque pequeño, en una comarca muy potente a nivel paisajístico e histórico.

Las fotos de los alrededores pueden hacer pensar en un entorno más “escénico” a pie de pueblo del que realmente hay; los grandes cortados del Duratón no están al lado de la última casa, sino a unos cuantos kilómetros en coche. Aquí lo que se ve directamente son campos, pistas y cielo.

Tiene más sentido como parada tranquila o como lugar donde alojarse si se busca calma absoluta (cuando haya alojamiento disponible en casas particulares o de alquiler rural [VERIFICAR]) que como destino principal de un viaje. Si se llega sabiendo esto, no decepciona: es un trozo de Castilla tal y como es, no tal y como sale en los folletos.

¿Cuándo visitar Barbolla?

La primavera es quizá el momento más agradecido: campos verdes, días ya largos y temperaturas suaves. El otoño trae bonitos colores en las pequeñas manchas de arbolado y es buena época para setas en la comarca, aunque no necesariamente en los alrededores inmediatos del pueblo.

En verano hace calor durante el día, pero las noches suelen ser frescas por la altitud, lo que se agradece para dormir. En invierno las heladas son habituales y no es raro encontrar niebla baja o días desapacibles; si se viene entonces, conviene abrigarse bien y asumir que el plan será más de paseos cortos y coche que de largas caminatas.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Sepúlveda
Código INE
40025
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • NECROPOLIS VISIGOTICA Y YACIMIENTO ROMANO LOS MERCADOS
    bic Zona Arqueolã“Gica ~3 km
  • ROLLO DE JUSTICIA
    bic Rollos De Justicia ~1.1 km

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