Vista aérea de Mirueña de los Infanzones
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Mirueña de los Infanzones

Pueblo serrano con casas blasonadas que denotan su pasado noble; entorno de encinas

86 habitantes · INE 2025
1110m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de la Asunción Rutas históricas

Mejor época

verano

Fiestas de la Asunción (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Mirueña de los Infanzones

Patrimonio

  • Iglesia de la Asunción
  • Casas blasonadas

Actividades

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  • Senderismo

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de la Asunción (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Mirueña de los Infanzones.

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sobre Mirueña de los Infanzones

Pueblo serrano con casas blasonadas que denotan su pasado noble; entorno de encinas

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En las estribaciones de la Sierra de Ávila, donde los campos de cereal se funden con las elevaciones graníticas, se encuentra Mirueña de los Infanzones, una aldea de apenas 90 habitantes que parece haberse detenido en el tiempo. A unos 1.100 metros de altitud, este pequeño núcleo rural conserva la esencia de la Castilla más auténtica, esa que muchos buscan lejos de las rutas masificadas, aunque a menudo solo pasan de largo.

El apellido "de los Infanzones" remite a su pasado medieval, cuando estas tierras pertenecían a los hijos segundones de la nobleza castellana. Hoy, Mirueña es sobre todo un lugar tranquilo, de ritmos lentos, donde se escucha más el viento que los coches. Sus casas de piedra y adobe se apiñan en torno a la iglesia, mientras los prados y robledales que la rodean invitan a caminar sin rumbo fijo. Aquí el plan no es “ver cosas” sin parar, sino estar: pasear un rato, hablar con quien te cruces y dejar que el paisaje haga el resto… si encajas bien con el silencio.

Este es un lugar para quienes entienden el turismo rural como algo sencillo, sin artificios ni pretensiones. Un sitio donde el mayor lujo es contemplar el atardecer desde cualquier rincón del pueblo, con las cumbres de Gredos recortándose al sur en los días despejados.

¿Qué ver en Mirueña de los Infanzones?

El patrimonio de Mirueña es modesto pero significativo. La iglesia parroquial preside el conjunto urbano, con su arquitectura tradicional de mampostería que refleja las técnicas constructivas de la zona. Como ocurre en muchos pueblos serranos de Ávila, el templo ha sido testigo de siglos de historia local y merece un paseo por sus alrededores para apreciar la disposición del caserío tradicional. Se recorre en pocos minutos, pero si te fijas en detalles —puertas, escudos, corrales, chimeneas— el paseo se alarga de forma natural.

Lo más valioso de Mirueña, sin embargo, es su entorno natural. El pueblo está en una zona de transición entre la penillanura cerealista y las primeras estribaciones montañosas, lo que crea paisajes muy agradables para quien disfruta de los matices del campo: cambios de luz, tonos ocres y verdes, nubes bajas en días fríos. Los prados comunales mantienen el sistema de aprovechamiento tradicional y en primavera se llenan de flores silvestres que tapizan el terreno de colores, aunque no esperes grandes praderas alpinas, sino un paisaje castellano, sobrio y amplio.

Los robledales y encinares que salpican el territorio se prestan a paseos cortos, donde es posible observar fauna típica de la zona: conejos, perdices, milanos y, con suerte, algún corzo. Los aficionados a la fotografía de naturaleza encontrarán aquí motivos de sobra, especialmente al amanecer, cuando la niebla se enreda entre las encinas creando atmósferas muy fotogénicas. Eso sí, conviene llevar calzado cerrado y algo de abrigo incluso en verano temprano: el aire corre.

Qué hacer

Mirueña se presta al senderismo tranquilo, sin grandes desniveles pero con rutas que permiten conocer la comarca. Desde el pueblo parten varios caminos tradicionales que conectaban las aldeas serranas, hoy convertidos en agradables senderos para caminar. La ruta hacia los pueblos vecinos atraviesa paisajes característicos de la Sierra de Ávila, con muros de piedra, majadas abandonadas y construcciones ganaderas tradicionales. Conviene llevar un mínimo de orientación (mapa, app o preguntar en el pueblo), porque la señalización no siempre es evidente y algún cruce puede despistar.

Para los amantes del cicloturismo, las carreteras secundarias de la zona permiten rodar con poco tráfico y amplias vistas. La altitud y los toboganes continuos suponen cierto esfuerzo, pero el entorno compensa la exigencia física si se viene con un poco de forma. No es terreno para ir con prisas ni para una primera salida en bici de carretera.

La gastronomía serrana es otro de los atractivos, aunque en Mirueña no hay restauración comercial debido a su pequeño tamaño. La gastronomía tradicional de la comarca se basa en productos de la huerta, legumbres, carne de ternera avileña y embutidos caseros. En los pueblos cercanos de mayor tamaño es posible degustar estos productos, especialmente las judías pintas, el cabrito asado y las patatas revolconas. Lo práctico aquí es llegar ya habiendo comido o con algo en la mochila, y dejar las comidas largas para cuando regreses a una localidad con más servicios.

La observación del cielo nocturno funciona muy bien. La ausencia de contaminación lumínica convierte cualquier noche despejada en un buen momento para mirar arriba. La Vía Láctea se aprecia con una nitidez imposible en entornos urbanos, sobre todo en verano y en noches sin luna. Con una esterilla o una manta y un frontal con luz roja tienes plan para un buen rato.

Fiestas y tradiciones

Como buena aldea castellana, Mirueña celebra sus fiestas patronales en verano, generalmente en agosto [VERIFICAR], cuando muchos emigrantes regresan al pueblo. Estas celebraciones mantienen el sabor de las fiestas tradicionales, con misa, procesión, comida popular y baile en la plaza. Más que un evento turístico, son un reencuentro de la gente del pueblo, así que conviene ir con respeto y sabiendo que eres más invitado que espectador.

La festividad de San Isidro, en mayo, aunque más modesta, mantiene viva la vinculación del pueblo con sus tradiciones agrícolas. Es común que se realice alguna bendición de campos, ritual que pervive en muchos pueblos de la zona.

Durante el invierno, cuando la nieve cubre ocasionalmente las calles, el pueblo adquiere una atmósfera especial, casi de postal navideña, aunque la vida se reduce entonces a los habitantes permanentes que mantienen vivo el municipio durante todo el año. Si vas en esta época, ve preparado para el frío seco, carreteras que pueden blanquear y para encontrar poco movimiento.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

Da una vuelta tranquila por el caserío en torno a la iglesia, asómate a los caminos que salen hacia los prados y dedica un rato a mirar el paisaje abierto hacia la sierra. A ritmo pausado, en una hora has visto lo esencial y te queda otra para simplemente estar sentado en un murete o en un banco, si lo hay libre, escuchando el silencio y el ladrido lejano de algún perro.

Si tienes el día entero

Tiene más sentido combinar Mirueña con otros pueblos de la Sierra de Ávila. Puedes usarlo como parada en una ruta en coche o en bici, hacer un par de senderos cortos por los alrededores y rematar el día comiendo o durmiendo en una localidad cercana con más servicios. Mirueña funciona mejor como pieza de un recorrido que como destino único para varios días. A ritmo rural, con paradas y fotos, medio día cunde más de lo que parece.

Lo que no te cuentan

Mirueña es pequeño y se ve rápido. El paseo por el interior del pueblo no lleva mucho tiempo; el valor está en el entorno y en la sensación de espacio y silencio. Si llegas esperando muchos monumentos, bares animados o una oferta turística variada, te vas a frustrar. Aquí el “plan” se lo tiene que montar uno mismo.

Las fotos pueden engañar un poco: el paisaje es bonito, pero es un paisaje castellano sobrio, de horizontes amplios y tonos suaves, no una estampa de alta montaña. En días de niebla o cielo cerrado, la sensación puede ser incluso algo dura si no te llevas bien con el frío y la soledad. A cambio, cuando abre el cielo y corre el aire limpio, se entiende muy bien por qué la gente que se fue sigue volviendo en verano.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Ávila capital, Mirueña de los Infanzones se encuentra a unos 25–30 km [VERIFICAR] por carretera local. Se llega por carreteras secundarias en buen estado, aunque con curvas y algún tramo estrecho. No hay transporte público frecuente, así que lo razonable es venir en coche propio o combinado con taxi desde algún núcleo mayor cercano.

Aparcar no suele ser problema, pero conviene dejar el coche a la entrada del pueblo o en alguna zona amplia sin molestar: las calles son estrechas y los vecinos lo agradecen. Aquí todo se hace a pie, y en media hora tranquila has cruzado el pueblo de lado a lado.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Sierra de Ávila
Código INE
05131
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • CASTILLO DE ZURRAQUIN
    bic Castillos ~2 km

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