Tarjeta-acebes-encuadernacion-lagunilla-de-la-vega.jpg
Castilla y León · Cuna de Reinos

Lagunilla

Municipio en la ladera con microclima y producción de aceite y cerezas

414 habitantes · INE 2025
918m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia Senderismo

Mejor época

verano

La Asunción (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Lagunilla

Patrimonio

  • Iglesia
  • Olivares

Actividades

  • Senderismo
  • Gastronomía

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

La Asunción (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Lagunilla.

Artículo completo
sobre Lagunilla

Municipio en la ladera con microclima y producción de aceite y cerezas

Ocultar artículo Leer artículo completo

En las estribaciones de la Sierra de Béjar, donde los robledales se abrazan a los prados de altura y el aire llega limpio desde las cumbres, se encuentra Lagunilla, una pequeña aldea serrana que conserva bastante bien el sabor de la Castilla rural de siempre. Con unos 400 habitantes y a casi 1.000 metros de altitud, este núcleo de la provincia de Salamanca es uno de esos sitios donde el tiempo va a otro ritmo y el silencio pesa más que el ruido.

El atractivo de Lagunilla está en su sencillez. Sus casas de piedra y arquitectura tradicional se distribuyen por calles estrechas que invitan al paseo corto y sin prisas, mientras las huertas y prados que rodean el pueblo mantienen ese paisaje agroganadero que ha definido la vida en estas sierras durante generaciones. Es el tipo de lugar donde el saludo de sus vecinos y el sonido de las campanas de la iglesia marcan el día, y donde al caer la tarde se nota quién vive aquí todo el año y quién solo viene en vacaciones.

La ubicación de Lagunilla, en plena Sierra de Béjar, la convierte en un buen campamento base para explorar uno de los rincones más verdes y menos saturados de Castilla y León, donde la naturaleza y la tradición rural siguen presentes, aunque más calmadas que hace unas décadas.

¿Qué ver en Lagunilla?

El patrimonio de Lagunilla es modesto pero representativo de la arquitectura serrana. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano con su construcción de mampostería y sillares de granito, materiales típicos de la zona. Como ocurre en muchos pueblos de la Sierra de Béjar, el templo ha sido el centro social y espiritual de la comunidad durante generaciones y sigue concentrando buena parte de la vida del pueblo. Entre semana, según la hora, la encontrarás casi siempre cerrada, así que conviene adaptar el paseo a los horarios de misa si quieres verla por dentro [VERIFICAR].

Pero lo más interesante de Lagunilla es echar un rato paseando por sus calles, observando la arquitectura popular serrana: casas de dos plantas con muros de piedra, balcones de madera y corredores que servían para secar los productos de la huerta. Muchas viviendas conservan las antiguas cuadras y pajares, testimonio de un pasado reciente en que la ganadería era el pilar económico del pueblo y las vacas estaban más cerca de las casas que ahora. No todo está restaurado ni pintado de nuevo: hay fachadas remendadas, corrales medio vencidos y muros con musgo que cuentan mejor la historia que cualquier panel.

El entorno natural es el auténtico protagonista. Lagunilla está rodeada de bosques de robles y castaños que en otoño se tiñen de colores ocres y rojizos. Los prados de altura, las fuentes naturales y los arroyos que bajan de la sierra crean un paisaje agradable y tranquilo. No esperes grandes miradores preparados ni pasarelas fotogénicas: aquí el paisaje se disfruta caminando por caminos de siempre, a menudo sin señalización moderna, guiándote por las rodadas, las tapias y el sentido común.

Qué hacer

La ubicación de Lagunilla la convierte en punto de partida interesante para rutas de senderismo por la Sierra de Béjar. Existen varios caminos tradicionales que conectan con pueblos vecinos atravesando dehesas, bosques de ribera y zonas de pastoreo. Son recorridos pensados más para caminar con calma que para batir marcas: pistas de tierra, cuestas suaves y algún tramo más empinado según la ruta que elijas. Conviene llevar calzado con buen agarre y no confiarse con las distancias: lo que en el mapa parece un paseo corto, entre cuestas y paradas se te puede ir fácilmente a medio día.

La observación de flora y fauna tiene sentido aquí, especialmente en primavera y otoño. La zona es rica en especies de aves rapaces, y no es raro avistar corzos en las zonas más tranquilas si sales temprano o al atardecer. La micología también tiene su espacio, ya que los bosques de la zona son generosos en distintas variedades de setas durante la temporada de otoño, siempre con precaución y conocimiento de lo que se recolecta y respetando las normas locales de recogida [VERIFICAR].

Para quienes disfrutan de la gastronomía tradicional, Lagunilla y su entorno permiten probar productos típicos de la sierra: embutidos artesanales, carnes de ganadería local y platos de cuchara propios de la cocina serrana. Las legumbres, las patatas de la tierra y los guisos potentes son la base de una gastronomía pensada para el frío y las jornadas de trabajo en el campo. Aquí se come sencillo y contundente, más ligado a lo que da la despensa que a cartas largas.

La fotografía de paisaje aquí funciona mejor si te adaptas a la luz: amaneceres con bruma sobre los prados, atardeceres dorados sobre los robledales y cielos muy limpios en noches de invierno. No es un pueblo “de postal” en cada esquina, pero si te gusta buscar encuadres, encontrarás puertas viejas, corrales, huertas y detalles que cuentan cómo se vive en la sierra. Eso sí, si vienes con la foto de Instagram en la cabeza, te conviene bajar un poco el listón y mirar más despacio.

Fiestas y tradiciones

Como la mayoría de pueblos serranos, Lagunilla mantiene vivas sus fiestas patronales, que suelen celebrarse durante el verano, cuando muchos emigrantes regresan al pueblo. Estas celebraciones incluyen misas, procesiones, bailes populares y comidas comunitarias que refuerzan los lazos de la comunidad y llenan de gente unas calles que el resto del año son tranquilas.

En agosto se concentra gran parte de la actividad festiva, cuando el pueblo gana ruido y movimiento con verbenas, juegos tradicionales y encuentros entre vecinos y visitantes. Son fechas buenas para ver el pueblo en su versión más animada, aunque perderás parte de esa sensación de calma que se respira el resto del año. Si no te gustan las aglomeraciones, evita los días centrales de las fiestas y el fin de semana.

Las tradiciones ganaderas también marcan el calendario, aunque con menor intensidad que antaño. El ritmo de las estaciones y las labores del campo siguen presentes en la vida cotidiana de quienes aún mantienen pequeñas explotaciones familiares, y eso se nota en los horarios y en el tipo de actividad que encuentras fuera de los meses de verano.

Cuándo visitar Lagunilla

La primavera (sobre todo mayo y principios de junio) llega con prados verdes, agua en fuentes y arroyos y temperaturas suaves para caminar. El otoño es la época más agradecida si te gusta el bosque: robles y castaños cambiando de color, buenas luces y ambiente tranquilo. Entre semana, fuera del verano, puedes pasar largos ratos caminando sin cruzarte con nadie.

En verano el clima es más llevadero que en la llanura, con noches frescas, pero el pueblo está más lleno y es cuando más coches verás en las entradas y alrededores. El invierno puede ser crudo, con heladas, nieblas y alguna nevada. Si te animas a subir entonces, lleva buena ropa de abrigo y no te fíes de la temperatura de la capital: arriba siempre refresca más, y anochece antes de lo que parece.

Si llueve, los caminos se embarran con facilidad y las rodadas de los tractores se convierten en pequeñas zanjas. En esos días lo que toca es paseo corto por el casco, bar, charla y observar cómo se recoge el pueblo cuando cae la tarde.

Lo que no te cuentan

Lagunilla es pequeño y se recorre a pie en poco rato; el paseo por el casco y alrededores se hace en una mañana o una tarde, sin correr. No es un sitio para una semana entera salvo que vengas a estar tranquilo, leer, caminar por los alrededores y poco más. Es más un lugar para “hacer base” o para encajar en una ruta por la Sierra de Béjar que un destino con mucha programación.

Las fotos que veas por internet pueden dar sensación de un gran pueblo serrano lleno de rincones monumentales, y no es el caso: aquí lo que pesa es el ambiente rural, las huertas, los prados y el ritmo lento. Si lo que buscas son muchas visitas culturales, museos y monumentos, te quedarás corto. Si aceptas que en un par de horas te habrás visto el casco, disfrutarás más del entorno y de la calma.

Errores típicos al visitar Lagunilla

  • Esperar un “pueblo-museo”: Lagunilla es un pueblo vivo, con casas arregladas al gusto de cada cual, obras, corrales abiertos y tractores pasando. Si llegas pensando en un decorado serrano perfecto, te costará apreciarlo.
  • Contar con servicios que no hay: la oferta de bares, tiendas y alojamientos es limitada para el tamaño del municipio. Conviene traer algo de comida y agua, y no dejar para última hora compras básicas.
  • Aparcar en cualquier sitio: en fiestas y en verano las calles se llenan y hay quien deja el coche en accesos o pasos estrechos. Mejor usar las entradas del pueblo y caminar cinco minutos que bloquear a un vecino o un tractor.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Salamanca capital, Lagunilla se encuentra a unos 75 kilómetros por la carretera N-630 en dirección a Béjar, desviándose posteriormente por carreteras locales. El trayecto suele rondar la hora y cuarto en coche, según tráfico y condiciones. Desde Béjar, la población se alcanza por carreteras comarcales que suben hacia la sierra; son tramos con curvas, pero en buen estado general. Conviene revisar el estado de la carretera en días de nieve o hielo.

Tiempo de visita: Para recorrer el pueblo con calma y dar un pequeño paseo por los alrededores, calcula entre 2 y 4 horas. Si quieres hacer una ruta de senderismo más larga, ya estarás hablando de medio día o día completo según el recorrido.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Sierra de Béjar
Código INE
37168
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
SaludHospital a 19 km
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Sierra de Béjar.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Sierra de Béjar

Opiniones de viajeros