Vista aérea de La Rinconada de la Sierra
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

La Rinconada de la Sierra

Pueblo en la ladera de la Quilama; leyenda de la Cueva de la Mora

97 habitantes · INE 2025
1008m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Cueva de la Quilama Senderismo mitológico

Mejor época

verano

Santiago (julio) julio

Qué ver y hacer
en La Rinconada de la Sierra

Patrimonio

  • Cueva de la Quilama
  • Iglesia

Actividades

  • Senderismo mitológico
  • Montaña

Fiestas y tradiciones

Fecha julio

Santiago (julio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de La Rinconada de la Sierra.

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sobre La Rinconada de la Sierra

Pueblo en la ladera de la Quilama; leyenda de la Cueva de la Mora

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Enclavada a más de mil metros de altitud en el corazón de la Sierra de Francia salmantina, La Rinconada de la Sierra es una de esas aldeas que parecen haberse detenido en el tiempo. Con poco más de un centenar de habitantes, este pequeño núcleo rural representa bien la esencia de la montaña salmantina, donde el silencio solo se rompe con el murmullo del agua de sus fuentes y el canto de los pájaros que sobrevuelan sus dehesas de roble.

El municipio se extiende por un paisaje de transición entre la alta montaña y las laderas más suaves, con un equilibrio bastante claro entre la naturaleza más agreste y la vida rural cotidiana. Sus casas de piedra y madera, muchas de ellas restauradas con respeto a la arquitectura serrana, se apiñan en torno a callejuelas empedradas que invitan a caminar sin prisa… pero que se recorren rápido: el casco urbano es pequeño y en poco rato lo has visto casi todo.

Llegar hasta aquí forma parte del viaje: la carretera serpentea entre castaños y robledales, dejando atrás el bullicio para adentrarse en un territorio donde la tranquilidad es real, y donde fuera de fiestas y puentes lo habitual es encontrarse muy poca gente por la calle.

Qué ver en La Rinconada de la Sierra

El patrimonio de La Rinconada es discreto pero coherente con lo que es: una aldea de montaña que ha preservado su identidad serrana sin grandes monumentos. La iglesia parroquial preside el conjunto urbano con su arquitectura tradicional, adaptada al clima de la zona con muros gruesos y escasa ornamentación exterior.

El verdadero interés está en el conjunto arquitectónico popular. Pasear por sus calles es ir viendo los elementos típicos de la arquitectura serrana: balconadas de madera, corredores volados, fachadas encaladas y entramados que combinan piedra de granito con madera de castaño. Muchas viviendas conservan los antiguos corrales y pajares, testimonio de una economía rural que, aunque ha cambiado, no es solo una postal.

El entorno natural es el punto fuerte de La Rinconada. Los bosques que rodean el municipio, con predominio de robles y castaños, forman un mosaico que cambia de color según las estaciones: del verde intenso primaveral al dorado otoñal que tiñe buena parte de la sierra en octubre y noviembre. Las dehesas cercanas son terreno de pasto y trabajo, no solo paisaje.

Desde diversos puntos del pueblo y sus alrededores se obtienen vistas amplias de la Sierra de Francia, con sus pueblos encaramados en las laderas y el perfil de Peña de Francia recortándose en el horizonte cuando el día está despejado.

Qué hacer

La Rinconada de la Sierra encaja bien con el senderismo de nivel medio. Varios caminos tradicionales parten del pueblo conectando con aldeas vecinas a través de antiguos caminos ganaderos y vías pecuarias. Estas rutas atraviesan bosques de robles, cruzan arroyos de agua clara y permiten encontrar rincones de buen valor paisajístico sin necesidad de grandes infraestructuras.

Una actividad habitual es simplemente recorrer su entorno natural sin un objetivo demasiado marcado, adentrándose en los bosques cercanos, especialmente en otoño, cuando la recogida de setas y castañas forma parte de las costumbres locales. Eso sí, siempre con respeto al monte, a las propiedades privadas y con conocimiento de las especies: aquí nadie va detrás corrigiendo errores del forastero, y las multas por hacer las cosas mal existen.

Los aficionados a la fotografía de naturaleza encontrarán en La Rinconada un escenario agradecido. Las primeras luces del día sobre el pueblo, la niebla matinal que a veces se queda en el valle, o los atardeceres desde los puntos altos cercanos dan juego, pero conviene asumir que esto es una aldea pequeña: el repertorio no es infinito y en una visita corta se agota.

La gastronomía serrana es otro de los reclamos de la comarca. Aunque en el propio pueblo la oferta comercial es limitada por su tamaño, la zona es conocida por sus productos tradicionales: embutidos de cerdo ibérico, calderetas de cabrito, patatas meneás y, en temporada, platos elaborados con setas locales. El limón serrano, un licor tradicional de la Sierra de Francia, es también una especialidad a tener en cuenta si te mueves por los pueblos cercanos.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de La Rinconada sigue la línea de muchos pueblos serranos. Las fiestas patronales se celebran durante el verano, generalmente en agosto, cuando muchos emigrantes regresan al pueblo. Son días de reencuentro, con verbenas, comidas populares y actividades más pensadas para la gente del lugar que para el turismo.

En septiembre, como en toda la comarca, se celebra la romería a la Peña de Francia, una tradición de largo recorrido que reúne a habitantes de distintos pueblos serranos en el santuario mariano que corona la montaña más emblemática de la zona.

La época de la matanza tradicional, entre noviembre y enero, sigue siendo un acontecimiento en las casas que mantienen esta costumbre, elaborando embutidos y conservas para el resto del año. No es un espectáculo organizado, sino vida doméstica: si no eres de allí, solo lo verás de cerca si te invita alguien.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Salamanca capital, lo habitual es tomar la SA-220 dirección La Alberca y después los desvíos hacia la zona de la Sierra de Francia [VERIFICAR trazado concreto]. El trayecto ronda los 80 kilómetros y supone algo más de una hora de conducción por carreteras de montaña con curvas, pero bien asfaltadas. Conviene circular con precaución, especialmente en invierno por posibles heladas o nieves.

Consejos prácticos: La Rinconada es un lugar de desconexión real, así que no está de más planificar alojamiento y comidas con antelación y, en muchos casos, combinarlos con otros pueblos de la comarca. Es recomendable llevar calzado cómodo para caminar, ropa de abrigo incluso en verano (las noches refrescan) y respetar siempre el entorno natural y la vida del pueblo, que no está montado como un decorado turístico. La cobertura móvil puede ser limitada según la compañía.

Cuándo visitar La Rinconada de la Sierra

La primavera (sobre todo mayo y junio) y el otoño (septiembre y octubre) son los momentos más agradecidos por luz y temperatura: el campo está vivo, los bosques cambian de color y se camina bien. El verano suele traer temperaturas más suaves que en la meseta, pero también algo más de movimiento de gente del pueblo que vuelve de fuera.

El invierno es frío y, algunos años, con nevadas que dejan estampas muy fotogénicas, pero también condicionan el acceso y las rutas: no está de más revisar el parte meteorológico antes de subir. Si llueve, el paseo por el casco urbano se hace en un rato y el resto del tiempo hay que asumir que el plan es más de calma, lectura y poco más.

Si solo tienes unas horas

  • 1–2 horas: vuelta sin prisas por el casco, acercarte a la iglesia y asomarte a alguno de los caminos que salen del pueblo para tener una panorámica de la sierra. Con eso te haces una idea bastante fiel de lo que es La Rinconada.
  • Medio día: añade un pequeño paseo por los alrededores (ida y vuelta por algún camino tradicional, sin empeñarse en llegar a ningún sitio concreto) y algo de tiempo para sentarte al sol en la plaza si el tiempo acompaña.

Lo que no te cuentan

La Rinconada de la Sierra se ve rápido: es un pueblo pequeño, sin grandes recursos turísticos ni una larga lista de “visitas obligadas”. Su interés está más en el ritmo pausado, en el paisaje cercano y en entender cómo funciona un pueblo serrano de poco más de cien habitantes.

Conviene llegar sabiendo que aquí no hay grandes servicios, ni tiendas abiertas todo el día ni actividad constante. Es más una base tranquila o una parada dentro de una ruta por la Sierra de Francia que un destino para estar varios días sin moverse.

El coche se deja sin problema, pero no está de más aparcar con sentido común, sin bloquear accesos ni ocupando espacios de maniobra de tractores o ganado: el pueblo sigue trabajando, aunque tú vengas de paseo.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Sierra de Francia
Código INE
37268
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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