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sobre Benafarces
Pequeño pueblo de tradición agrícola; destaca por su iglesia de piedra y el ambiente sosegado de la llanura castellana
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Si vienes a hacer algo de turismo en Benafarces, lo primero es resolver el coche. Lo normal es dejarlo arriba, en el arcén de la carretera local, cerca de la iglesia. El pueblo se recorre andando en poco tiempo. Con una vuelta tranquila ves todo.
No hay servicios pensados para visitantes ni mucho movimiento. Esto es Tierra de Campos en pequeño: calles cortas, casas bajas y bastante silencio.
La iglesia y las calles
La iglesia de Nuestra Señora de la Concepción es el edificio que manda en el pueblo. Parece obra del siglo XVI. Es sobria, sin grandes adornos. Cumple su función y poco más.
El interior es sencillo: alguna imagen religiosa y piezas antiguas sin demasiada exhibición. Si está cerrada —algo habitual en pueblos tan pequeños— tendrás que conformarte con verla por fuera.
Las calles conservan bastantes casas de adobe y ladrillo. Algunas están cuidadas; otras llevan tiempo cerradas. Es parte del paisaje aquí. Se ven portones de madera ya muy gastados y corrales pegados a las viviendas, algo típico de esta zona agrícola.
Alrededores: cereal y horizonte
Fuera del casco urbano empieza enseguida el campo abierto. Trigo, cebada y otros cultivos según la temporada. El terreno es plano y el horizonte largo, muy propio de Tierra de Campos.
En primavera los campos se ven verdes y aparecen amapolas en los márgenes. En verano todo pasa al amarillo del cereal, siempre que la cosecha no haya entrado ya.
Desde Benafarces salen varios caminos agrícolas hacia pueblos cercanos como Villanueva de los Infantes o Pedraja de Alba. Son pistas anchas, sin dificultad. Valen para caminar un rato o para ir en bici si el viento no se levanta, cosa que aquí pasa a menudo.
Aves y cielo abierto
Quien venga con prismáticos puede entretenerse. En la comarca se mueven avutardas y otras aves esteparias, aunque casi siempre se ven lejos. También pasan rapaces si miras el cielo con paciencia.
Al atardecer el paisaje funciona bien para fotos: nubes grandes, luz baja y pocos obstáculos. Y por la noche, cuando el cielo está limpio, la falta de luces ayuda a ver estrellas con bastante claridad.
Comer y servicios
En el propio pueblo no hay infraestructura turística ni restaurantes. Lo más práctico es traer algo o contar con parar en pueblos mayores de la zona durante la ruta.
En Tierra de Campos todavía quedan bares de los de toda la vida en algunas localidades cercanas, donde se puede comer algo sencillo o comprar productos de la zona si están abiertos.
Fiestas
Las fiestas locales suelen celebrarse en agosto, ligadas a la tradición religiosa del pueblo. Son celebraciones pequeñas, pensadas más para los vecinos y para la gente que vuelve esos días al pueblo.
El resto del año la actividad es mínima. Con menos de un centenar de habitantes, no hay mucho movimiento diario.
Consejo rápido
Benafarces se ve en poco tiempo. Si pasas por la zona, para, da un paseo y mira el paisaje alrededor.
Si buscas ambiente, tiendas o muchas cosas que visitar, sigue hacia otro pueblo más grande. Aquí lo que hay es silencio y campo abierto. Y eso, en Tierra de Campos, tampoco está mal.