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sobre Husillos
Sede de un antiguo concilio y abadía; destaca por su iglesia románica y su proximidad al río Carrión y la capital.
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Si vienes a hacer turismo en Husillos, lo práctico es esto: deja el coche al entrar al pueblo y muévete andando. El casco es pequeño y no tardas mucho en verlo. A media mañana suele haber silencio total. En verano puede caer un sol serio y apenas hay sombra.
Husillos es un pueblo tranquilo de Tierra de Campos. Poca gente por la calle y casi ningún comercio. Casas bajas de adobe y ladrillo, muchas reformadas sin demasiada preocupación por mantener un estilo concreto. Es lo normal en esta zona.
La iglesia de Santa María
Lo único que realmente cambia la escala del pueblo es la iglesia de Santa María.
Fue monasterio en la Edad Media. El edificio que queda mantiene rasgos románicos claros. La cabecera tiene tres ábsides y el conjunto resulta grande para un municipio que hoy ronda los cuatrocientos habitantes.
Por fuera se ven canecillos con escenas talladas. Algunos están gastados, otros todavía se leen bien si te acercas. No es un conjunto monumental restaurado al detalle, pero se entiende lo que fue.
Restos del antiguo monasterio
Al lado aparecen fragmentos del viejo claustro. Columnas sueltas, arcos a medio caer y muros que apenas se sostienen. No hay recorrido preparado ni carteles explicativos. Son restos, literalmente.
Si te interesa el románico rural, merece parar unos minutos. Si no, lo verás rápido y seguirás andando.
El pueblo en sí
La plaza es sencilla. En medio quedan dos columnas de piedra que en su día funcionaron como rollo jurisdiccional. Hoy pasan bastante desapercibidas.
Cerca hay algunas casas con escudos en la fachada. Señal de que aquí hubo familias con peso hace siglos. Tampoco forman un conjunto monumental. Son detalles que aparecen mientras caminas.
A las afueras está la ermita de San Pedro. Pequeña y bastante discreta. Si no sabes que está, puedes pasar de largo.
Alrededor: campos y silencio
El paisaje manda aquí. Campos llanos hasta donde llega la vista. En primavera todo está verde. Después de la siega, amarillo y polvo. En invierno el viento atraviesa el pueblo sin obstáculos.
Por las pistas agrícolas se ven aves esteparias si tienes paciencia. Alguna avutarda, sisones a lo lejos. No siempre, claro.
Consejo antes de ir
No vengas esperando un casco histórico lleno de cosas. Husillos se ve rápido.
Acércate por la iglesia, da una vuelta por la plaza y luego sal a caminar por los caminos de alrededor. Si te interesa el románico de Tierra de Campos, tiene sentido parar. Si no, con media hora te haces una idea.