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sobre Husillos
Sede de un antiguo concilio y abadía; destaca por su iglesia románica y su proximidad al río Carrión y la capital.
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En pleno corazón de Tierra de Campos, entre cuestas suaves y campas de cereal, Husillos guarda la memoria de un pasado eclesiástico que no encaja con el tamaño que tiene hoy. Esta pequeña localidad palentina de unos 400 habitantes, situada a unos 740 metros de altitud, fue en época medieval centro de un señorío eclesiástico muy potente, y eso se nota en la piedra.
El pueblo es tranquilo, de los de oír pasos y poco más, y el peso lo lleva casi todo la antigua abadía. Husillos no vive del turismo ni lo busca; aquí vienen sobre todo personas interesadas en el románico y en ver cómo un núcleo tan pequeño pudo tener una iglesia de ese porte. Si buscas bares, tiendas y movimiento, Husillos no es ese tipo de sitio.
La comarca de Tierra de Campos concentra mucho patrimonio disperso, y en Husillos se conserva uno de los conjuntos monásticos más llamativos de la zona, testimonio de cuando este lugar mandaba mucho más de lo que aparenta ahora.
Qué ver en Husillos
La pieza clave de Husillos es la Iglesia de Santa María, antiguo monasterio de canónigos regulares. Es un edificio románico del siglo XII, declarado Monumento Nacional, que sorprende por lo grande que es para el pueblo en el que está. La cabecera triabsidal, la torre rotunda y la portada sur con sus arquivoltas decoradas son buen ejemplo del románico palentino. Dentro, los capiteles historiados muestran escenas bíblicas y motivos vegetales tallados con bastante finura para un entorno rural.
Junto a Santa María están los restos del claustro medieval, con columnas y arcadas que dejan intuir cómo fue la vida monástica durante siglos. No es un claustro completo ni restaurado al detalle: hay que venir sabiendo que son restos, no un patio pulido para la foto.
El rollo jurisdiccional en la plaza recuerda el antiguo poder de la villa: estas columnas de piedra señalaban la autonomía judicial del lugar y hoy son más un símbolo histórico que otra cosa, pero ayudan a entender el papel que tuvo Husillos en la comarca.
Paseando por el casco urbano se ven casas tradicionales de arquitectura castellana, con adobe, ladrillo, portones de madera y algún que otro escudo de piedra que delata antiguas familias hidalgas. La ermita de San Pedro, sencilla y más modesta, completa el pequeño conjunto religioso del municipio.
El entorno natural, típico de Tierra de Campos, se resume en horizonte abierto y cielo grande. En primavera todo se tiñe de verde, en verano mandan los tonos secos después de la siega y en otoño predominan los marrones y ocres. En invierno el paisaje se vuelve más duro, pero también más honesto con lo que es la meseta.
Qué hacer
Husillos es sobre todo para turismo cultural tranquilo. La gracia está en dedicar un rato a la iglesia abacial, fijarse en los canecillos exteriores, en las marcas de cantero, en cómo cambia el color de la piedra según la luz del día. Una visita deprisa se queda muy corta para quien viene expresamente a ver el románico, y excesiva para quien solo quiere “dar una vuelta al pueblo”.
Quien disfrute con la fotografía tiene aquí un buen juego con las proporciones entre la iglesia y el pueblo, y con las luces del atardecer sobre la piedra y los campos. Eso sí, conviene asumir que es un entorno sobrio: nada de montañas al fondo ni bosques frondosos; aquí manda la llanura.
Para un paseo sin grandes esfuerzos, los caminos rurales que salen del municipio permiten caminar entre tierras de cultivo, con posibilidad de ver avutardas, sisones y otras aves esteparias si hay suerte y algo de paciencia. Es un paisaje más de silencio y distancia que de grandes hitos.
La gastronomía local gira en torno a lo que ha dado siempre esta tierra: legumbres de la zona, lechazo, queso de oveja y dulces tradicionales. En fechas señaladas se siguen haciendo hornadas de pan en horno de leña [VERIFICAR], algo muy ligado a la vida cotidiana de estos pueblos.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora se celebran en torno al 8 de septiembre, con actos religiosos, procesiones y actividades que reúnen a la gente del pueblo y a quienes vuelven esos días. Es cuando más ambiente hay.
En agosto se organizan celebraciones estivales, coincidiendo con el regreso de muchos vecinos que viven fuera el resto del año. Durante unos días las calles, normalmente muy tranquilas, se llenan bastante más.
La Semana Santa, sobria, mantiene el aire de las celebraciones rurales castellanas, con procesiones sencillas que pasan ante el patrimonio del pueblo sin grandes despliegues.
Cuándo visitar Husillos
La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) suelen ser los momentos más agradables: temperaturas moderadas, buenos cielos para fotografía y el campo en transición.
En verano puede hacer bastante calor, con horas centrales del día duras para andar al sol. Mejor madrugar o dejar la visita para última hora de la tarde.
En invierno, el paisaje se vuelve más crudo: días cortos, posibles nieblas y frío seco. Puede tener su atractivo si buscas esa imagen de meseta austera, pero conviene venir abrigado y con la idea clara de que la visita será corta y muy centrada en la iglesia.
Errores típicos al visitar Husillos
- Pensar que da para todo el día: el pueblo es pequeño y, salvo que combines con otros lugares de la zona, lo normal es que la visita ocupe entre una y tres horas.
- Venir esperando un “pueblo-museo”: Husillos es un pueblo vivo, con casas reformadas, coches en las calles y vida rural actual. No es un decorado medieval.
- No comprobar horarios de la iglesia: es frecuente encontrarse el templo cerrado si no se ha mirado antes. Mejor informarse con antelación o contar con que igual solo podrás verlo por fuera.
- Llegar a mediodía en verano: el sol cae a plomo y no hay demasiada sombra en los alrededores. Más cómodo venir a primera o a última hora.
Lo que no te cuentan
Husillos se ve rápido. La visita tiene sentido si te interesa el románico palentino o si lo encajas dentro de una ruta por Palencia y Tierra de Campos. Para estancias largas se queda corto.
Las fotos que se ven por ahí suelen centrarse en la iglesia y el rollo, y dan la sensación de conjunto monumental grande. En realidad es un núcleo pequeño con una gran iglesia; el contraste es lo interesante, pero conviene venir con esa idea para no hacerse películas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Palencia capital, Husillos está a unos 12 kilómetros por la carretera P-900, en torno a 15 minutos en coche si todo va normal. Por distancia y tiempos funciona bien como excursión de medio día o como parada dentro de una ruta más amplia por Tierra de Campos.
Consejos básicos:
Conviene consultar antes el horario de la iglesia y, si te interesa mucho el interior, valorar la opción de venir en grupo o en fechas señaladas, cuando suele ser más fácil encontrarla abierta [VERIFICAR]. Lleva calzado cómodo para moverte por el casco y, si te gusta la ornitología, prismáticos para el campo. El pueblo tiene servicios básicos, pero para dormir y una oferta amplia de bares y restaurantes lo más práctico es usar Palencia como base.
Si solo tienes unas horas
- Echar un vistazo rápido al casco.
- Ver la iglesia y su entorno con calma, aunque solo sea por fuera.
- Pasear un rato por los caminos que salen del pueblo para notar el paisaje de Tierra de Campos, sin complicarse con rutas largas.