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Castilla y León · Cuna de Reinos

Lagartos

Pequeño municipio en la zona de la Valdavia-Cueza; destaca por su tranquilidad y entorno agrícola de transición.

117 habitantes · INE 2025
870m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia parroquial Senderismo

Mejor época

verano

Fiestas patronales (septiembre) septiembre

Qué ver y hacer
en Lagartos

Patrimonio

  • Iglesia parroquial
  • Arquitectura rural

Actividades

  • Senderismo
  • Caza
  • Rutas BTT

Fiestas y tradiciones

Fecha septiembre

Fiestas patronales (septiembre), San Isidro (mayo)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Lagartos.

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sobre Lagartos

Pequeño municipio en la zona de la Valdavia-Cueza; destaca por su tranquilidad y entorno agrícola de transición.

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En el corazón de Tierra de Campos, donde los horizontes parecen no tener fin y el cielo se funde con los campos de cereal, se encuentra Lagartos, una pequeña aldea palentina que encarna bastante bien la Castilla rural de siempre. Con poco más de un centenar de habitantes y situada a unos 870 metros de altitud, es uno de esos sitios donde el tiempo va más despacio, y eso se nota en el silencio de las calles y en cómo se organiza el día a día.

El nombre del pueblo, tan peculiar como evocador, despierta la curiosidad de quienes llegan hasta aquí. Aunque no existen lagartos en la zona, el topónimo podría derivar de antiguos términos relacionados con el paisaje o las características del terreno [VERIFICAR]. Lo cierto es que Lagartos se levanta como un testimonio vivo de la arquitectura tradicional castellana, con sus construcciones de adobe y teja árabe que han resistido el paso de los años como han podido: muchas casas reformadas, otras cerradas y algunas ya medio vencidas por el abandono, que cuentan bastante bien la historia de la despoblación.

Llegar hasta Lagartos es adentrarse en una de las comarcas más austeras y menos transitadas de Castilla y León, donde la belleza está en los detalles: una pared de barro bien conservada, una era, un palomar medio derruido, el sonido del viento en los campos.

¿Qué ver en Lagartos?

El patrimonio de Lagartos se caracteriza por su modestia y autenticidad. La iglesia parroquial preside el conjunto urbano, como es habitual en los pueblos castellanos de esta comarca. El templo, de construcción sobria, refleja el estilo arquitectónico típico de Tierra de Campos, donde la funcionalidad prima sobre el ornamento. No es un gran monumento, pero marca el centro del pueblo y estructura la vida alrededor de su entorno.

El verdadero interés de Lagartos está en su arquitectura popular. Un paseo corto por sus calles permite ver las construcciones tradicionales de adobe, material abundante en la zona y perfectamente adaptado al clima extremo de la meseta. Los muros gruesos, las ventanas pequeñas y los zaguanes característicos conforman un conjunto de valor etnográfico, sobre todo si se recorre sin prisas, fijándose en los detalles: restos de antiguas cuadras, portones grandes, aleros de madera, dinteles algo torcidos que delatan los años.

El entorno natural que rodea la aldea es el de la Tierra de Campos más pura: amplias extensiones de cultivo que cambian de color según la estación, creando una paleta cromática que va desde los verdes intensos de primavera hasta los dorados del verano y los marrones de la tierra arada en otoño. Desde su posición relativamente elevada, se domina un mar de llanura en todas direcciones, con la sensación constante de cielo grande sobre la cabeza.

Los alrededores de Lagartos funcionan bien para quien busca paisajes amplios y horizontes muy abiertos, sin montañas ni bosques que los cierren. La comarca de Tierra de Campos, conocida como el "granero de España", tiene una belleza seca, limitada en elementos pero muy sugerente si te gustan los paisajes limpios, el silencio y los pueblos donde aún se oye a los tractores más que a los coches de paso.

Qué hacer

La visita a Lagartos encaja en un turismo de desconexión y silencio. No hay museos ni rutas señalizadas, y esa es parte de la gracia: aquí las actividades giran en torno a caminar, observar y entender un modo de vida que se mantiene fiel a sus raíces agrarias. Si te agobia tener el día milimetrado, aquí te lo quitas de encima rápido.

El senderismo y cicloturismo tienen en los caminos rurales que rodean la aldea un terreno sencillo, sin apenas desnivel. Son pistas agrícolas por las que se puede caminar o pedalear durante horas si se quiere, viendo cómo trabajan el campo según la época del año y observando la fauna típica de la zona: rapaces como el cernícalo o el milano, y aves esteparias adaptadas a estos ecosistemas cerealistas. Eso sí, casi no hay sombra: en pleno verano, mejor evitar las horas centrales.

La fotografía de paisaje en Lagartos funciona bien si se sabe a lo que se viene: líneas rectas, campos, nubes y poca distracción. Los amaneceres y atardeceres, con sus cielos amplios y luces cambiantes, dan juego sobre todo en primavera y verano. La escasa contaminación lumínica convierte las noches despejadas en un buen momento para mirar estrellas, siempre y cuando vengas abrigado y con tiempo para quedarte quieto.

En cuanto a la gastronomía, Lagartos es pequeño y no conviene venir pensando en una gran oferta local. La comarca de Tierra de Campos sí es conocida por sus legumbres, el cordero lechal, los quesos y la repostería tradicional, que se encuentran en localidades cercanas de mayor tamaño. Lo más práctico es organizar la comida fuera del pueblo y reservar Lagartos para el paseo tranquilo o para una parada breve dentro de una ruta más amplia.

Fiestas y tradiciones

Como muchos pueblos de la zona, Lagartos mantiene sus celebraciones tradicionales vinculadas al calendario agrícola y religioso. Las fiestas patronales suelen celebrarse durante los meses de verano [VERIFICAR fechas concretas], momento en que muchos hijos del pueblo regresan y las calles recuperan algo del bullicio perdido.

Durante estas celebraciones, que generalmente tienen lugar en agosto, se organizan actividades populares que incluyen procesiones, verbenas y comidas comunitarias. Es cuando más fácil resulta hablar con la gente, escuchar historias del pasado reciente y entender cómo ha cambiado (y cómo se ha mantenido) la vida en la Tierra de Campos.

Información práctica

Cómo llegar: Lagartos se encuentra en la provincia de Palencia. Desde la capital, a unos 45 kilómetros aproximadamente, se accede por carretera en dirección a Tierra de Campos, siguiendo las indicaciones hacia los municipios de la zona norte de la comarca. Son carreteras secundarias, cómodas pero con poco tráfico y pocos servicios intermedios, así que conviene venir con el depósito de combustible razonablemente lleno y no apurar.

Consejos: Lagartos es un destino para un paseo pausado más que para pasar varios días. No esperes servicios turísticos convencionales ni infraestructuras pensadas para el viajero: aquí lo que hay es un pueblo pequeño que sigue su ritmo. Es recomendable llevar agua y algo de comida, y planificar las comidas principales en localidades cercanas. Un paseo de una hora suele ser suficiente para recorrer el casco urbano con calma y asomarse a los caminos que lo rodean.

Cuándo visitar Lagartos

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son los momentos más agradecidos: temperaturas más suaves y el paisaje en transición, con los campos verdes o recién labrados. En verano el calor aprieta, el sol cae a plomo y apenas hay sombras, aunque las noches son frescas y agradables. El invierno puede ser duro, con frío y viento, pero tiene su interés si te atraen los paisajes desnudos y solitarios; eso sí, hay que venir bien abrigado y contar con días cortos y con que, si hace aire, se nota.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Da una vuelta completa al casco urbano, rodeando la iglesia y siguiendo las calles hasta el borde del pueblo. Desde allí, basta con salir unos minutos por cualquiera de los caminos agrícolas para tener la panorámica completa de la llanura. A ritmo tranquilo, en ese tiempo se ve lo principal sin prisas.

Si tienes el día entero
Lagartos encaja mejor combinado con otros pueblos de Tierra de Campos. Puedes dedicarle la mañana o la tarde: paseo por el pueblo, pequeña caminata por los caminos circundantes, parar a hacer fotos con buena luz y luego continuar la ruta hacia alguna localidad mayor donde completar la visita con algo de patrimonio más monumental o gastronomía.

Lo que no te cuentan

Lagartos es pequeño y se ve rápido. En una visita tranquila, sin correr, en torno a una hora puedes recorrer sus calles y asomarte a los alrededores. Funciona mejor como una parada dentro de una ruta por Tierra de Campos que como destino principal de un viaje largo.

Las fotos de campos dorados y cielos dramáticos son reales… pero dependen mucho de la época del año y de la hora del día. En invierno el paisaje es más duro y sobrio; en verano, a mediodía, la luz es plana y el sol pega fuerte. Si buscas “la postal”, organiza la visita pensando en el calendario agrícola y en venir a primera hora de la mañana o al atardecer. Y ten presente que aquí no hay filtros que valgan: si el día está gris, lo que te encontrarás es una llanura gris y silenciosa, que también tiene su aquel, pero es otra cosa.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra de Campos
Código INE
34091
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
TransporteTren a 11 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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