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sobre Melgar de Arriba
Pueblo más septentrional de la provincia; destaca por su iglesia de Santiago y la tranquilidad del entorno
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En Melgar de Arriba lo primero es el coche. Se aparca fácil en cualquier calle ancha del centro o en los bordes del pueblo. No hay tráfico. Tampoco sombra en muchas zonas, así que en verano conviene parar rápido, bajar y moverse andando. En media hora ya tienes una idea clara del sitio.
Melgar de Arriba está en plena Tierra de Campos, a unos 780 metros de altitud. Viven poco más de 150 personas. Son calles cortas, casas de adobe y tapial y bastante silencio durante casi todo el día. Aquí la vida gira alrededor del campo.
El centro del pueblo
La iglesia parroquial es el edificio más visible. Es sobria, como casi todo en esta parte de Castilla. Dentro suele haber retablos sencillos, de los que se ven en muchos pueblos agrícolas.
La plaza es pequeña. A menudo está vacía. Un banco, algo de sombra según la hora y poco más movimiento que el de los vecinos que pasan a hacer algún recado.
Las casas antiguas todavía se reconocen por los muros de tierra y ladrillo. Algunas se han arreglado. Otras siguen tal cual, con el desgaste normal de los años.
Palomares y campo abierto
A las afueras quedan palomares tradicionales. No todos están en buen estado, pero todavía se distinguen bien en el paisaje. Durante décadas formaron parte del trabajo diario del pueblo.
Alrededor todo es campo de cereal. El aspecto cambia mucho según el mes. Verde en primavera. Amarillo fuerte en verano. Después llegan los rastrojos y el terreno vuelve a un tono más apagado.
Los caminos agrícolas salen en todas direcciones. Son pistas de tierra sencillas. Se pueden recorrer andando o en bici sin demasiada dificultad.
Caminar por Tierra de Campos
Aquí no hay rutas señalizadas como tal. La referencia son los caminos entre parcelas. Si decides caminar, lleva agua. En varios kilómetros puede que no encuentres ninguna fuente.
El viento también manda bastante. Algunos días sopla fuerte y no hay árboles que frenen nada.
Aun así, el terreno abierto tiene su interés. En ciertas épocas se ven aves esteparias como avutardas o sisones. Mejor mirarlas desde lejos y seguir tu camino.
Comer y servicios
Melgar de Arriba es un pueblo muy pequeño. No hay una oferta de restauración pensada para visitantes. Si piensas pasar varias horas, lo más práctico es traer algo comprado antes.
La comida tradicional de la zona tira de lo que siempre hubo: cerdo, embutidos, guisos y legumbres. Cocina de casa.
Consejo final
Ven si estás ya por Tierra de Campos y quieres ver un pueblo pequeño sin rodeos. Aparca, da una vuelta corta y sal otra vez a la carretera. El paisaje alrededor explica casi todo.