Vista aérea de Pozo de Urama
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Pozo de Urama

Diminuto pueblo terracampino; lugar de nacimiento del pedagogo Pablo Montesino; destaca por su tranquilidad y arquitectura de adobe.

21 habitantes · INE 2025
800m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de Nuestra Señora del Castillo Paseos tranquilos

Mejor época

verano

Nuestra Señora del Castillo (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Pozo de Urama

Patrimonio

  • Iglesia de Nuestra Señora del Castillo
  • Busto de Pablo Montesino

Actividades

  • Paseos tranquilos
  • Ruta cultural
  • Observación de estrellas

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Nuestra Señora del Castillo (agosto), San Isidro (mayo)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Pozo de Urama.

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sobre Pozo de Urama

Diminuto pueblo terracampino; lugar de nacimiento del pedagogo Pablo Montesino; destaca por su tranquilidad y arquitectura de adobe.

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En el corazón de la Tierra de Campos palentina, donde los páramos castellanos se funden con horizontes infinitos de cereal, se encuentra Pozo de Urama, una pequeña aldea que parece resistirse al paso del tiempo. Con apenas una veintena de habitantes y situada a unos 800 metros de altitud, este diminuto núcleo rural representa bien esa España despoblada en la que aún se escucha el silencio y el reloj lo marca el campo más que el calendario.

Pozo de Urama no sale en las grandes guías, ni falta que le hace. Es un lugar para quien no tiene prisa, para quien se entretiene mirando un palomar medio caído o un trigo que reverdece después de la helada. Arquitectura humilde de piedra y adobe, calles tranquilas y un puñado de vecinos que se conocen por su nombre, sin grandes servicios ni infraestructuras, pero con la sensación de que aquí la vida va a otro ritmo.

La localidad forma parte de ese paisaje cerealista característico de Tierra de Campos, una comarca que durante siglos ha sido el granero de Castilla. Aquí, el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, marcado por los ciclos agrícolas y el cambio de las estaciones, que transforman radicalmente el paisaje circundante.

¿Qué ver en Pozo de Urama?

El principal interés de Pozo de Urama está en su conjunto arquitectónico tradicional y en cómo el pueblo se “pega” al paisaje cerealista que lo rodea. Las construcciones de adobe y tapial, con sus cubiertas de teja árabe, muestran una arquitectura popular muy adaptada al clima y a los materiales de la zona. Se notan las reformas, los remiendos, los cierres a medias: es un pueblo vivido, no un decorado para la foto rápida.

La iglesia parroquial, aunque modesta en dimensiones, es el edificio que más llama la atención al llegar. Como en tantas localidades de Tierra de Campos, el templo ha sido el centro de la vida comunitaria durante generaciones y marca un poco el eje del casco. No es un edificio monumental, pero sí la referencia visual y sonora: la torre, la campana, el pequeño entorno que la rodea.

Los alrededores de Pozo de Urama regalan panorámicas muy abiertas de los campos de cultivo que se extienden hasta donde alcanza la vista. Cambian mucho según la época: en primavera, el verde intenso de los cereales contrasta con el cielo castellano; en verano, todo vira a dorado y la sensación es casi de mar seco, con olas de mies movidas por el viento. En invierno, los tonos son más apagados, pero las luces bajas del atardecer dejan imágenes muy limpias.

Los palomares tradicionales, algunos en pie y otros a medio derrumbar, salpican el entorno y recuerdan una actividad que fue importante hace no tanto. Suelen ser circulares o cuadrados, de adobe, y forman parte del patrimonio más reconocible de esta comarca. No todos están accesibles ni restaurados, así que conviene mirarlos con distancia y sin entrar en fincas privadas.

Qué hacer

Pozo de Urama es, ante todo, un sitio tranquilo. Más de paseo corto y mirada larga que de lista de actividades.

Las rutas a pie por los caminos agrícolas y páramos cercanos permiten entender bien qué es la Tierra de Campos: horizontes limpios, pocas sombras, cambios de luz muy marcados. No hace falta un gran plan: basta con salir del pueblo por cualquiera de los caminos y caminar un rato para notar cómo se abre el paisaje. En una hora, a ritmo suave, se puede hacer un pequeño circuito de ida y vuelta sin complicaciones.

Quien tenga afición por la fotografía de paisaje encontrará amaneceres y atardeceres muy agradecidos, con luces rasantes que dan volumen a los surcos y a las lomas suaves. También los días nublados tienen su punto, cuando el cielo pesado aplasta aún más la llanura y el pueblo parece aún más pequeño.

La observación de aves esteparias es otra opción razonable en la zona. Avutardas, sisones y otras especies propias de los ambientes cerealistas pueden verse en los campos cercanos, especialmente en primavera, siempre manteniendo distancia y sin salirse de los caminos. Más que un “safari fotográfico”, aquí se trata de ir atento mientras se pasea.

La gastronomía local no se encuentra en bares del pueblo porque, simplemente, no los hay. La cocina de la zona gira en torno a legumbres, cordero, embutidos tradicionales y quesos de oveja, pero habrá que buscarla y degustarla en localidades cercanas algo mayores, que son las que concentran la hostelería.

Fiestas y tradiciones

Con tan poca población, el calendario festivo de Pozo de Urama es sencillo, pero mantiene lo básico de la vida rural castellana.

Las fiestas patronales se celebran generalmente en verano, en torno a agosto, cuando regresan algunos hijos del pueblo y hay más movimiento en las casas. Son celebraciones muy de casa, de familia y amistades, sin grandes montajes ni programas complicados.

Las tradiciones religiosas ligadas al ciclo litúrgico, como la Semana Santa o las procesiones en honor al patrón, siguen vivas gracias al empeño de quienes residen aquí todo el año y de quienes vuelven cuando pueden. Son actos pequeños, pero sostienen la vida comunitaria.

Información práctica

Cómo llegar:
Desde Palencia capital, situada aproximadamente a 40 kilómetros, se accede a Pozo de Urama por carreteras comarcales que atraviesan la Tierra de Campos. El coche propio es, en la práctica, la única forma realista de llegar, ya que el transporte público regular es muy limitado o inexistente [VERIFICAR]. Conviene calcular tiempos con cierta holgura: no hay prisa, pero tampoco gasolineras ni servicios en cada cruce.

Cuándo visitar Pozo de Urama

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) suelen ser los momentos más agradables para pasear por la zona: temperaturas más suaves y paisajes con más matices. El verano puede resultar duro a ciertas horas, con calor seco y poca sombra; el invierno, frío y ventoso, con heladas frecuentes y esa sensación de meseta abierta que cala en los huesos.
Si hace mal tiempo, la visita se reduce a un paseo corto por el casco y poco más; el atractivo aquí está muy ligado al paisaje y a poder caminarlo con calma. Con viento fuerte o lluvia, los caminos se vuelven poco agradables.

Consejos prácticos:
No hay servicios de alojamiento ni restauración en la localidad, así que conviene dormir y comer en pueblos cercanos y plantear Pozo de Urama como una parada tranquila dentro de una ruta más amplia por Tierra de Campos. Lleva agua, algo de comida y ten en cuenta que no hay tiendas ni cajeros.
Es un pueblo muy pequeño: se recorre a pie en poco rato, así que el ritmo lo marca más el paisaje de alrededor que el propio casco. Conviene aparcar sin estorbar y moverse con respeto, tanto por la tranquilidad del lugar como por la intimidad de sus pocos habitantes; aquí cualquier coche “de fuera” se nota.

Lo que no te cuentan

Pozo de Urama se ve rápido. Si alguien espera un casco monumental o muchas “cosas que hacer”, se va a llevar un chasco. Su interés está en el conjunto: la escala del pueblo, la arquitectura popular y, sobre todo, ese mar de campos que lo rodea.

Tiene más sentido como alto en el camino dentro de una ruta por varios pueblos de Tierra de Campos que como destino para pasar varios días. Una o dos horas, con un pequeño paseo por los alrededores, suelen ser suficientes para hacerse una buena idea del lugar. El resto del día compensa dedicarlo a otros pueblos cercanos con más servicios o patrimonio más marcado.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Un paseo pausado por el casco, una vuelta en torno a la iglesia, acercarse a alguno de los palomares cercanos y salir unos minutos por los caminos que rodean el pueblo para ver el paisaje abierto. A ritmo tranquilo, da tiempo de sobra para eso y para parar un rato simplemente a mirar.

Si tienes el día entero
Mejor combinar Pozo de Urama con otros pueblos de la Tierra de Campos palentina. Se puede usar como una de las paradas de una jornada en coche, enlazando carreteras comarcales, visitando palomares, iglesias y miradores de la comarca, y reservando los paseos más largos para los tramos entre pueblos donde apetezca caminar un poco más.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra de Campos
Código INE
34137
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
TransporteTren cercano
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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