Ayuntamiento de Villamartín de Campos (Palencia, España).jpg
Adrian benedited · CC0
Castilla y León · Cuna de Reinos

Villamartín de Campos

Pueblo terracampino con una iglesia destacada y restos de un palacio; entorno tranquilo cerca de la capital.

170 habitantes · INE 2025
750m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de el Salvador Paseos rurales

Mejor época

verano

El Salvador (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Villamartín de Campos

Patrimonio

  • Iglesia de el Salvador
  • Fachada del Palacio

Actividades

  • Paseos rurales
  • Visita cultural
  • Ciclismo

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

El Salvador (agosto), San Isidro (mayo)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Villamartín de Campos.

Artículo completo
sobre Villamartín de Campos

Pueblo terracampino con una iglesia destacada y restos de un palacio; entorno tranquilo cerca de la capital.

Ocultar artículo Leer artículo completo

En el corazón de la Tierra de Campos palentina, donde el horizonte se extiende casi sin interrupciones y el viento corre sin encontrar montes, se encuentra Villamartín de Campos. Este pequeño municipio de unos 170 habitantes representa bastante bien lo que hoy queda de la Castilla rural: pocos vecinos, ritmo pausado y vida pegada al campo, sin adornos.

A unos 750 metros de altitud, Villamartín se asienta en la llanura cerealista que ha marcado durante siglos el carácter y la economía de la comarca. Sus calles de arquitectura popular, con casas de adobe y tapial, recuerdan una forma de construir muy ligada al clima y a la tierra. Aquí, lejos del bullicio turístico, quien llega se encuentra sobre todo silencio, rutinas de pueblo y algún vecino asomado a la puerta si hace buen día.

No hay grandes monumentos ni fotomontajes preparados para Instagram. Lo que hay es un pueblo sencillo que funciona bien como parada para quien recorra la Tierra de Campos con calma y le interese entender cómo se vive en estos núcleos pequeños.

Qué ver en Villamartín de Campos

El principal elemento patrimonial del municipio es su iglesia parroquial, dedicada a San Martín de Tours, que marca la silueta del pueblo desde el centro. Es un templo de origen medieval, con reformas posteriores, donde merece la pena fijarse en la torre y en el juego de piedra y ladrillo, tan habitual en la arquitectura religiosa castellana. Si la encuentras abierta, entra con calma: en pueblos pequeños muchas veces basta con preguntar en la plaza para saber quién tiene la llave.

El paseo por el casco urbano permite ver la arquitectura tradicional de Tierra de Campos, con casas de adobe, tapial y entramados de madera. Algunas están muy reformadas, otras mantienen mejor la construcción original. Si te fijas, todavía se conservan portadas de piedra y algún escudo que recuerda el pasado hidalgo de la localidad. No esperes un casco histórico “de postal”, es más bien un conjunto disperso de detalles que vas encontrando según caminas.

En los alrededores, el paisaje es el de siempre en esta zona: llanuras amplias, casi horizontales, que cambian de color según la época del año. Entre los campos de cereal irás encontrando pequeños palomares tradicionales, algunos en buen estado y otros medio derruidos, que son casi la seña de identidad del paisaje terracampino. Muchas veces no están señalizados, así que conviene ir atento a los caminos.

Qué hacer

La forma más lógica de conocer Villamartín de Campos es a pie, con un paseo tranquilo por el pueblo y algún camino agrícola cercano. Es terreno llano, fácil, sin complicaciones, apto para caminar sin prisas o para dar una vuelta en bicicleta. En menos de una hora puedes dar una vuelta completa al núcleo y salir al campo.

La zona es buena para la observación de aves esteparias y rapaces: milanos, cernícalos y, con suerte, avutardas o sisones. No esperes miradores preparados ni paneles explicativos; aquí se trata más bien de llevar prismáticos, guardar silencio y tener paciencia. Madrugar ayuda: a primera y a última hora del día hay más movimiento.

Para quien lleve cámara, la fotografía de paisaje tiene su momento al amanecer y al atardecer, cuando la luz baja y los campos se vuelven dorados o rojizos. En días de tormenta, el cielo puede ser más interesante que la propia tierra, con nubes bajas corriendo sobre una llanura casi plana.

En cuanto a gastronomía local, en Villamartín y en los pueblos cercanos la cocina es la habitual de Castilla y León: platos de cuchara, legumbres, embutidos, lechazo, sopas castellanas. Los quesos de oveja de la comarca suelen ser una apuesta segura. Conviene tener en cuenta que en un municipio pequeño no siempre hay servicios todos los días, así que es mejor comprobar con antelación dónde comer o comprar y no dejarlo para última hora.

Villamartín encaja bien como base sencilla o como parada dentro de una ruta más amplia por la Tierra de Campos palentina, enlazando con otros pueblos con patrimonio románico y mudéjar.

Fiestas y tradiciones

Las principales celebraciones del municipio giran en torno a su patrón, San Martín de Tours, en torno al 11 de noviembre. Es cuando muchos hijos del pueblo que viven fuera regresan y el ambiente cambia por completo respecto a un día cualquiera: hay más bullicio, puertas abiertas y vida en el bar.

En verano, generalmente en agosto, se celebran las fiestas patronales estivales, con verbenas, actividades y comidas populares. Es el momento en el que el pueblo está más lleno y hay más movimiento en la calle, como en casi todos los pueblos de la zona.

El calendario litúrgico marca también otras romerías y celebraciones religiosas, más discretas pero muy arraigadas entre los vecinos, que mantienen vivas costumbres que aquí se siguen haciendo casi como siempre, sin mucho escaparate hacia fuera.

Cuándo visitar Villamartín de Campos

La primavera es probablemente el momento más agradecido: los campos se tiñen de verdes intensos, hay algo más de vida en el campo y las temperaturas son más suaves. Para caminar por los caminos agrícolas es cuando se disfruta más.

En otoño, el paisaje se vuelve más austero pero mantiene su fuerza, con la tierra recién trabajada y cielos muchas veces más dramáticos. Para caminar es una buena época si no coincide con días de lluvia continua; el barro en estos suelos se agarra bastante a las botas.

El verano puede ser duro a ciertas horas: calor seco, poca sombra y calles muy tranquilas fuera del periodo de fiestas. A cambio, los atardeceres son más largos y es cuando hay algo más de ambiente social, con la gente sentada a la fresca. Si vienes entonces, organiza los paseos a primera y última hora.

El invierno es frío y, a veces, ventoso. Si vienes entonces, ven mentalizado: pueblos muy tranquilos, poco movimiento y mucha sensación de espacio abierto. Para algunos es precisamente el atractivo; para otros puede resultar demasiado solitario.

Lo que no te cuentan

Villamartín de Campos es un pueblo pequeño que se ve rápido. Si vas con el tiempo contado, en una hora puedes pasear el casco urbano y dar una vuelta corta por los alrededores. Si quieres alargar la visita, lo que hace falta no es más “cosas que ver”, sino tomarse el tiempo de caminar y mirar el paisaje.

Las fotos de campos infinitos y cielos espectaculares son reales… pero dependen mucho de la luz, de la estación y del día. Un mediodía de verano, con cielo plano y sol a plomo, es bastante menos fotogénico que una tarde de nubes y claros. Ajustar horarios cambia bastante la impresión que te llevas.

Es un destino más de paso que de larga estancia. Tiene sentido integrarlo en una ruta por varios pueblos de Tierra de Campos, no plantearlo como único objetivo de un viaje largo. Y, aunque se llegue en coche, conviene asumir que aquí casi todo se hace caminando, a ritmo lento.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Pasea hasta la iglesia, recorre sin prisa las calles principales fijándote en las casas de adobe y, si te apetece, sal por algún camino agrícola cercano para asomarte al paisaje de la llanura. A ritmo tranquilo, con alguna parada para fotos, te da tiempo de sobra para hacerte una idea del lugar.

Si tienes el día entero
Usa Villamartín como punto de paso dentro de una ruta en coche por la Tierra de Campos palentina. Combina el paseo por el pueblo con visitas a otras localidades con más patrimonio, parando a media tarde para ver el contraste de luces en los campos desde alguno de los caminos que salen del casco urbano. Calcula el día con margen: las distancias son cortas, pero el ritmo de aquí invita a ir sin prisas.

Errores típicos

  • Esperar un “pueblo monumental”: Villamartín es pequeño, sencillo y sin grandes conjuntos restaurados. El interés está más en el paisaje y en la vida rural actual que en una lista larga de monumentos.
  • Subestimar el clima: en verano el sol cae fuerte y casi no hay sombra; en invierno el frío y el aire se notan. Lleva agua, ropa adecuada y algo para protegerte del viento.
  • Contar con servicios que quizá no existan: gasolinera, cajero, tiendas abiertas todo el día… Mejor llegar con el depósito razonable, algo de efectivo y, si piensas comer por la zona, mirado de antemano.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra de Campos
Código INE
34220
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
TransporteTren cercano
SaludHospital a 10 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya a 19 km
Clima enero3°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Tierra de Campos.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Tierra de Campos

Opiniones de viajeros