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sobre Almaluez
Municipio del sur provincial con paisaje de transición y arquitectura popular
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En el corazón de la Tierra de Medinaceli, donde los campos de Castilla se extienden bajo un cielo amplio y seco, Almaluez es uno de esos pueblos sorianos pequeños, de verdad pequeños, donde aún se escucha el silencio. Con poco más de un centenar de habitantes y situado a unos 820 metros de altitud, este municipio es más bien una parada tranquila que un gran destino, pensado para quien disfruta de los pueblos sin prisas y sin grandes reclamos.
El topónimo árabe de Almaluez ya habla de su pasado remoto, cuando estas tierras fueron frontera entre culturas. Hoy, pasear por sus calles es asomarse a una época donde el tiempo se medía por las campanadas de la iglesia y las estaciones marcaban el ritmo de la vida. La arquitectura popular soriana se mantiene en buena parte: casas de piedra y adobe, portones de madera y corrales que recuerdan el peso que tuvo la ganadería y el campo en la zona.
La ubicación de Almaluez, en una zona de transición entre la meseta castellana y las tierras más altas del Sistema Ibérico, le da un paisaje mixto: campos cerealistas amplios, salpicados de encinas y sabinas. Es territorio de cielos estrellados y horizontes muy abiertos, más para caminar y mirar que para ir de atracción en atracción.
Qué ver en Almaluez
El principal monumento de Almaluez es su iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Asunción, un templo que combina elementos románicos tardíos con reformas posteriores. Su torre, visible desde varios puntos del pueblo, actúa casi como hito de orientación en medio del caserío. El interior conserva retablos de interés y una pila bautismal que habla de los siglos de vida cristiana en este rincón soriano. Conviene tener en cuenta que el acceso al interior suele depender de horarios de culto o de la presencia del sacerdote o de algún vecino con llave. [VERIFICAR]
Recorrer el casco urbano es la otra actividad básica. No hay un “centro monumental” como tal, sino un conjunto de calles sencillas donde se aprecia la arquitectura tradicional soriana: muros de mampostería, balcones de madera, chimeneas troncocónicas características de la zona. Algunas casas conservan escudos nobiliarios que recuerdan tiempos en los que la zona tuvo más población y más actividad.
El entorno natural que rodea Almaluez invita a la exploración pausada. Los campos de cultivo se extienden hasta donde alcanza la vista, cambiando de color con las estaciones: verde en primavera, dorado en verano, tonos ocres en otoño. Los caminos rurales que parten del pueblo conducen a pequeños montes donde aún se conservan manchas de encina y sabina, árboles muy presentes en estas tierras altas de Castilla.
Qué hacer
El senderismo tranquilo es la actividad principal en Almaluez. Desde el pueblo salen pistas y caminos rurales, sin demasiada señalización turística, que permiten adentrarse en el paisaje agrícola y en los montes bajos de la comarca. Más que grandes rutas de montaña, son paseos llanos o con poco desnivel, adecuados para caminar sin prisa, escuchar el campo y ver rapaces sobrevolando los cultivos, sobre todo en días despejados.
La fotografía de paisaje tiene aquí buen material, siempre que se venga con esa idea: líneas de campos, nubes, cielos muy abiertos. Amaneceres y atardeceres tiñen el horizonte y, por la noche, la escasa contaminación lumínica permite ver bastante bien las estrellas, algo que se aprecia especialmente en noches frías y claras de otoño e invierno.
La gastronomía tradicional está más en las casas y en las fiestas que en una oferta hostelera amplia. El lechazo asado, las migas del pastor, las sopas castellanas y los productos del cerdo forman parte del recetario local y comarcal. En temporada, las setas de la zona son muy apreciadas, aunque conviene ir siempre con conocimiento del terreno o acompañado por alguien que sepa distinguir bien las especies.
Almaluez sirve también como punto de partida para moverse por la Tierra de Medinaceli. La cercana Medinaceli, con su arco romano y su casco histórico en alto, está a pocos kilómetros, y en el entorno hay ermitas, iglesias románicas y pequeños núcleos rurales donde se entiende mejor la historia dispersa de esta comarca.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales se celebran en agosto, como pasa en muchos pueblos castellanos. Son días en los que el pueblo vuelve a llenarse con gente que regresa desde las ciudades y se organizan actos religiosos y actividades populares que mantienen vivas las tradiciones.
A mediados de septiembre tiene lugar la celebración en honor a la Virgen, con procesión y actos litúrgicos que congregan a vecinos y allegados. Son momentos de reunión comunitaria, más pensados para quien tiene vínculo con el pueblo que para un turismo masivo.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Soria capital, se accede a Almaluez tomando la carretera N-111 en dirección a Medinaceli y desviándose después hacia el pueblo. El trayecto ronda los 50 kilómetros aproximadamente. También se puede llegar desde Medinaceli, situada a unos 15 kilómetros, por carreteras secundarias. Conviene revisar el itinerario en el mapa antes de salir, ya que la señalización en algunos cruces puede ser escasa. [VERIFICAR]
Cuándo visitar Almaluez
La primavera y principios de otoño son, en general, los momentos más agradables para recorrer los campos y caminar por los alrededores: temperaturas suaves y paisaje en transición. El verano puede ser caluroso durante el día, pero las noches suelen refrescar. En invierno el frío castellano se deja notar y puede haber heladas o niebla, aunque los cielos despejados en esos meses son buenos aliados para observar las estrellas.
Si hace mal tiempo (viento fuerte, lluvia o nieve), las opciones se reducen bastante, porque aquí casi todo gira alrededor del exterior y los paseos. En esos casos, conviene combinar la visita con otros pueblos cercanos donde haya algo más de oferta cultural bajo techo.
Lo que no te cuentan
Almaluez es un pueblo pequeño que se ve rápido. El casco urbano se recorre en poco rato y no hay una lista larga de monumentos. El valor está en el conjunto: la tranquilidad, el paisaje agrícola, el ritmo lento.
No hay muchos servicios: conviene llegar con combustible en el coche y, si vas a pasar varias horas, llevar agua y algo de comida, sobre todo fuera del verano y de las fiestas.
Si solo tienes…
- 1–2 horas: Paseo por el casco urbano, vuelta alrededor de la iglesia y un pequeño rodeo por los caminos cercanos al pueblo para tener una panorámica del entorno.
- Medio día o un día entero: Combinar el paseo por Almaluez con una ruta a pie por los caminos rurales (ida y vuelta sencilla) y después acercarte a Medinaceli u otras localidades de la Tierra de Medinaceli para completar la jornada.
Errores típicos
- Esperar demasiada infraestructura turística: Almaluez no es un pueblo preparado para un turismo masivo ni para quien busca muchas actividades organizadas.
- Calcular mal los tiempos: El pueblo se recorre rápido, pero las distancias por carretera entre núcleos de la zona son mayores de lo que parecen en el mapa y casi todo son carreteras secundarias.
- Confiar en encontrar servicios a cualquier hora: Fuera de fiestas y verano es fácil llegar y no encontrar bares abiertos o tiendas, así que conviene preverlo.