Artículo completo
sobre Medinaceli
Conjunto histórico artístico con arco romano único y trazado medieval
Ocultar artículo Leer artículo completo
Aparca en la entrada y olvídate del coche. El pueblo es pequeño, se ve andando. Si llegas a media mañana en fin de semana o verano, prepárate para dar vueltas buscando hueco. Mejor temprano o ya por la tarde.
Está en lo alto de un cerro, a 1.255 metros. Aquí siempre corre aire y en invierno hace frío de verdad. Las calles miran al valle del Jalón, con ese paisaje abierto de campos y lomas que hay por esta parte de Soria.
El Arco Romano: la postal
El Arco Romano te lo encuentras al entrar. Es un arco de tres vanos que ponen en el siglo I. Está solo en una explanada, así que se ve bien desde todos los lados.
Es la foto obligada y donde para todo el mundo. No te llevará más de unos minutos rodearlo y echar un vistazo al valle. Si hace viento —que suele—, el sitio se queda frío enseguida.
Plaza Mayor y lo que hay alrededor
Desde el arco se llega en cinco minutos a la Plaza Mayor. Tiene soportales de piedra y columnas de madera, es sobria. Aquí estaba el centro cuando Medinaceli tenía más peso.
En un lateral quedan restos del antiguo Palacio Ducal. Solo ves el exterior; es privado. A dos pasos está la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, del XVI. Por fuera no llama mucho; dentro guarda un retablo que interesa si te va el arte religioso. Los horarios cambian, conviene mirarlo antes.
Lo demás: iglesias y conventos
Cerca están otros edificios religiosos viejos: el Convento de Santa Isabel y el antiguo Beaterio de San Román.
No son visitas largas. Sirven para ver cómo estaba organizado el pueblo hace siglos, cuando había más curas y monjas que vecinos.
La Casa Romana (si está abierta)
Aquí encontraron una casa romana con mosaicos. El más conocido tiene figuras geométricas bien conservadas.
El acceso no es continuo. A veces tiene horario limitado o piden avisar antes; infórmate si quieres entrar sí o sí.
Restos del castillo: las vistas
Arriba del cerro quedan trazas del castillo medieval. No esperes murallas enteras ni torres en pie; son los cimientos.
La subida lleva pocos minutos —algunas calles tienen cuesta— pero la posición se entiende al instante: desde aquí se controlaba todo el valle.
Calles, bodegas y cuevas
Paseando verás cuevas excavadas en la roca y bodegas viejas para guardar vino o comida.Algunas siguen usándose en privado.También hay casonas grandes ligadas a los duques.El pueblo no es grande; en una hora u hora y media lo recorres sin apuros.
Comer y moverte por ahí
La cocina es la soriana de siempre: platos contundentes.Cordero asado frecuente,y setas en otoño.Las migas también salen.Medinaceli sirve como parada corta o base para rutas por la comarca.Hay caminos rurales que siguen trazados antiguos,vías romanas o cañadas ganaderas.
Un consejo práctico
Llega pronto.A media mañana empiezan los autobuses.Con calma se ve mejor.Aparca arriba,camina sin prisa,y en un rato lo tienes visto