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Castilla y León · Cuna de Reinos

Medinaceli

Conjunto histórico artístico con arco romano único y trazado medieval

686 habitantes · INE 2025
1204m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Arco Romano Turismo cultural

Mejor época

todo-el-año

Jesús Nazareno (septiembre) agosto

Qué ver y hacer
en Medinaceli

Patrimonio

  • Arco Romano
  • Palacio Ducal
  • Colegiata

Actividades

  • Turismo cultural
  • Festivales de música

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Jesús Nazareno (septiembre), Culto Toro Jubilo (noviembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Medinaceli.

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sobre Medinaceli

Conjunto histórico artístico con arco romano único y trazado medieval

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Encaramada sobre un cerro a más de 1.200 metros de altitud, Medinaceli se alza como una atalaya natural entre las tierras castellanas de Soria. Este pequeño municipio de unos 700 habitantes guarda un patrimonio monumental que sorprende al viajero: desde su Arco Romano —el único de tres vanos que se conserva en España— hasta su villa ducal declarada Conjunto Histórico-Artístico. Caminar por sus calles empedradas es viajar en el tiempo, descubriendo las huellas de romanos, árabes y cristianos que reconocieron el valor estratégico de este enclave.

La luz de la meseta soriana baña las piedras doradas de sus palacios y casonas señoriales, mientras el viento recuerda que aquí arriba hace fresco gran parte del año. Medinaceli fue durante siglos un importante nudo de comunicaciones, y ese carácter de cruce de caminos se nota aún en su Plaza Mayor porticada, donde el ritmo lo marca más el paso de los vecinos que el de los turistas.

A pesar de su modesta población actual, Medinaceli conserva la grandeza de su pasado medieval y renacentista. Es uno de esos pueblos que Castilla guarda como joyas discretas, más para pasearlo con calma que para ir enlazando “puntos de interés” sin parar.

¿Qué ver en Medinaceli?

El Arco Romano es el símbolo de Medinaceli y una rareza arqueológica importante. Esta construcción del siglo I se yergue solitaria en lo alto del cerro, con vistas muy amplias sobre el valle del Jalón. Su triple arcada lo convierte en una pieza única del patrimonio romano en la península ibérica. El entorno es bastante abierto, así que en días de viento o frío se nota; no está de más llevar gorro o braga de cuello en invierno.

La Plaza Mayor es el corazón del conjunto histórico, un espacio porticado muy castellano donde confluyen siglos de historia. Aquí se encuentra el Palacio Ducal de Medinaceli, aunque actualmente es de propiedad privada y solo puede admirarse desde el exterior. Los soportales de la plaza invitan a parar un rato, sobre todo si hace sol o sopla aire en el resto del pueblo.

No puede faltar la visita a la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, templo renacentista del siglo XVI que alberga un retablo mayor interesante si te gusta el arte sacro. Conviene mirar horarios en la propia puerta o preguntar, porque no siempre está abierta cuando pasas. Junto a ella, los restos del Convento de Santa Isabel recuerdan el peso religioso que tuvo la villa. El Beaterio de San Román es otra construcción religiosa que merece atención, más por el conjunto urbano en el que se integra que por el interior.

Para quienes se fijan en la arqueología, el mosaico romano conocido como Casa Romana es una muestra destacada del arte musivario romano. Conviene informarse antes de horarios y accesos, porque no siempre coincide con la hora a la que llegas al pueblo y no es un espacio “de puerta abierta” todo el día.

Y no hay que olvidar el Castillo medieval, cuyos restos coronan el punto más alto del cerro, con las mejores vistas del entorno y una sensación bastante clara de lo expuesto que está el lugar. La subida es corta pero con algo de cuesta; nada dramático, pero si vas con gente mayor o con carrito, mejor tomárselo con calma.

Paseando por las calles, irás encontrando antiguas cuevas y bodegas excavadas en la roca que recuerdan la tradición vitivinícola de la zona, y numerosas casonas señoriales que hablan del poder que ostentaron los Duques de Medinaceli. Todo está relativamente concentrado: no es un pueblo gigante, así que el paseo es asumible aunque haya cuestas.

Qué hacer

Medinaceli funciona bien como base tranquila para los amantes del senderismo y las rutas a pie. El entorno invita a realizar caminatas por la sierra, siguiendo antiguos caminos de pastores con vistas abiertas de la meseta castellana. La altitud y el paisaje de montaña se notan en el aire y en la temperatura: incluso en verano conviene llevar algo de abrigo ligero al atardecer.

Recorrer tramos de la antigua Calzada Romana ayuda a poner en contexto el lugar: este cerro no está aquí “porque sí”. Por aquí pasaron legiones, comerciantes y arrieros durante siglos, y ese carácter de paso todavía se percibe en los alrededores, con la A-2 hoy haciendo el papel de gran vía de comunicación.

La gastronomía soriana tiene presencia clara en los mesones del pueblo. Platos de caza cuando es temporada, migas del pastor, cordero asado y setas en otoño forman parte de una cocina directa y sin florituras. La repostería tradicional, con las conocidas “yemas” como dulce típico, suele ser el remate del día para quien se quede a comer. Ten en cuenta que entre semana, en temporada baja, puede haber menos sitios abiertos y con horarios más ajustados.

Para quienes disfrutan con la fotografía, Medinaceli rinde bien al amanecer y, sobre todo, al atardecer: el Arco Romano recortado contra el cielo, las fachadas de piedra tomando tonos más cálidos y las calles empedradas quedándose casi vacías cuando se marcha la gente de paso.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Medinaceli conserva tradiciones de fondo antiguo. La Semana Santa tiene especial relevancia, con procesiones que recorren las calles empinadas del casco histórico creando escenas muy sobrias, muy de interior de Castilla.

Las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción se celebran a mediados de agosto, con verbenas, actos religiosos y actividades populares que reúnen a vecinos y visitantes. Es cuando el pueblo está más animado y se nota el regreso de quienes viven fuera.

En torno al 2 de mayo se conmemora la batalla de Medinaceli de 1808 durante la Guerra de la Independencia, con recreaciones históricas que recuerdan aquel episodio [VERIFICAR formato y programa actual].

Cuándo visitar Medinaceli

La primavera (mayo-junio) y el otoño (septiembre-octubre) suelen ser los momentos más agradables: temperaturas suaves, algo de verde alrededor y cielos limpios. El invierno puede ser duro: frío de verdad, viento y posibilidad de nieve. Si te gusta ver pueblos casi vacíos y no te asusta el abrigo, también tiene su punto, pero conviene ir mentalizado y con ropa de verdad de invierno, no solo una sudadera.

En verano el calor es más llevadero que en otras zonas de la meseta, gracias a la altitud, aunque a mediodía el sol pega. Las primeras horas de la mañana y el atardecer son las mejores para pasear por el casco histórico sin achicharrarse.

Si hace mal tiempo, ten en cuenta que buena parte del atractivo de Medinaceli está en caminarlo y asomarse a miradores: con lluvia fuerte, niebla cerrada o viento muy frío se aprovecha menos. Para una parada rápida de carretera, con mala meteo, puede compensar subir igual, ver el casco y tomar algo a resguardo, pero no esperes grandes planes bajo techo.

Errores típicos al visitar Medinaceli

  • Pensar que es un “parque temático” monumental gigante: el casco histórico es compacto. Se ve bien en unas horas; el resto del tiempo es más de pasear, sentarse y observar la vida del pueblo.
  • Calcular mal el frío y el viento: incluso en días soleados puede hacer rasca, sobre todo junto al Arco Romano y en la parte alta del casco. Lleva abrigo, sobre todo en otoño e invierno.
  • Confiarse con los horarios: algunos espacios visitables, sobre todo los más pequeños, tienen horarios cambiantes o reducidos según la época. Mejor informarse antes y no dejarlo para el último momento.
  • Creer que se aparca “en la puerta” del casco viejo: el acceso en coche hasta arriba es limitado y las calles son estrechas. Lo normal es dejar el coche en zonas habilitadas más abajo y subir andando unos minutos.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Subir hasta el Arco Romano y asomarte al valle.
  • Recorrer la Plaza Mayor y sus soportales.
  • Dar un paseo rápido por las calles principales del casco histórico hasta la zona del Castillo, sin entretenerte demasiado en interiores.

Si tienes el día entero

  • Hacer el recorrido completo por el casco histórico, entrando en la Colegiata si está abierta y acercándote al mosaico romano si coincide con horario.
  • Subir con calma al Castillo y dedicar un rato a las vistas.
  • Comer en el pueblo y, por la tarde, enlazar alguna ruta a pie suave por los alrededores (antiguos caminos o tramos de calzada romana).
  • Rematar el día viendo el atardecer junto al Arco Romano o en algún mirador hacia el valle.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra de Medinaceli
Código INE
42113
Costa
No
Montaña
Temporada
todo-el-año

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
TransporteEstación de tren
Vivienda~6€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • LA VILLA
    bic Conjunto Histã“Rico ~0.6 km
  • PALACIO DEL DUQUE DE MEDINACELI
    bic Monumento ~0.7 km
  • CASTILLO DE MEDINACELI
    bic Castillos ~0.4 km
  • ARCO ROMANO
    bic Monumento ~0.5 km

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