Vista aérea de Laguna de Contreras
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Laguna de Contreras

En el valle del Duratón; destaca por sus paisajes de ribera y restos históricos

111 habitantes · INE 2025
800m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de la Asunción Rutas por el Duratón

Mejor época

verano

Fiestas de la Asunción (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Laguna de Contreras

Patrimonio

  • Iglesia de la Asunción
  • Ruinas del Palacio de los Contreras

Actividades

  • Rutas por el Duratón
  • Pesca

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de la Asunción (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Laguna de Contreras.

Artículo completo
sobre Laguna de Contreras

En el valle del Duratón; destaca por sus paisajes de ribera y restos históricos

Ocultar artículo Leer artículo completo

En pleno corazón de la Tierra de Pinares segoviana, donde el pino resinero manda desde hace siglos, se encuentra Laguna de Contreras, una aldea pequeña incluso para estándares castellanos: poco más de cien habitantes y un caserío recogido, sin artificios. A unos 800 metros de altitud, es uno de esos pueblos que viven más hacia el monte que hacia la carretera.

Laguna de Contreras es un lugar tranquilo, de ritmo lento. Las casas se levantan con lo que daba el entorno: piedra, madera de pino y teja curva, sin alardes. El municipio forma parte de esa red de pueblos dispersos que articulan la Tierra de Pinares, una comarca marcada por la explotación forestal de pino resinero y piñonero, la ganadería extensiva y una relación muy estrecha con el monte.

No es un destino de foto rápida de Instagram ni un parque temático rural. Es un sitio para pasear despacio, oler a resina y entender un poco mejor cómo se ha vivido y se vive aún en esta parte del norte de Segovia.

¿Qué ver en Laguna de Contreras?

El principal interés de Laguna de Contreras está en el propio pueblo y su entorno, sin grandes monumentos aislados. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano, levantada en mampostería, con los rasgos habituales de los templos rurales castellanos: volúmenes sobrios, piedra sin pulir, reformas acumuladas a lo largo de siglos. No es una iglesia de grandes tesoros artísticos, pero sí un buen ejemplo de arquitectura religiosa de pueblo, de los que se han ido adaptando a las necesidades de cada época sin grandes planes maestros.

El paseo por el casco es breve, pero permite fijarse en la arquitectura popular: casas de una o dos plantas, muros de piedra y ladrillo, vigas de pino, corrales y pajares que aún recuerdan la vida agrícola y ganadera. Conviene mirar puertas, chimeneas y remates de muros, donde se ve la mano de quienes construyeron con lo que tenían, reparando y ampliando según venían las cosechas y los inviernos.

El entorno natural tiene más peso que el urbano. Los pinares que rodean Laguna de Contreras forman parte de una extensa masa de pino resinero de gran importancia económica e histórica en Castilla. Entre los árboles es fácil encontrar restos de la actividad resinera: pinos con las antiguas "caras" abiertas en la corteza, canaletas y cicatrices blanquecinas que cuentan mejor que ningún panel informativo cómo se trabajaba aquí hasta hace pocas décadas. En algunos rodales se aprecia la diferencia entre pinar cuidado y pinar abandonado, algo que ayuda a entender la economía local de los últimos cincuenta años.

En los alrededores se forman pequeñas lagunas estacionales, que justifican el nombre del pueblo. No esperes grandes humedales, sino charcas y vaguadas que, cuando la lluvia acompaña, se llenan de agua y atraen a anfibios y algunas aves acuáticas, rompiendo la monotonía del pinar. En años secos casi pasan desapercibidas; en años de agua, cambian bastante el paisaje.

Qué hacer

Laguna de Contreras es buen punto de partida para pasear entre pinares, a pie o en bici, sin complicaciones técnicas. Los caminos forestales permiten encadenar rutas de distinta longitud, más pensadas para caminar tranquilo que para hacer rutas de montaña. No hay grandes desniveles, pero sí largas rectas entre pinos y pistas donde es fácil perder la referencia si no se lleva un mapa o GPS, porque el paisaje se repite y los cruces no siempre están señalizados.

En primavera y otoño el monte está más agradecido: más frescor, algo de flor en el sotobosque y mejor luz. En verano el pinar da algo de sombra, pero el calor aprieta; en invierno, el frío y las heladas son la norma, con caminos duros y, a veces, algo de hielo en las hondonadas.

La micología tiene mucho tirón en la zona en otoño. Los pinares son buenos terrenos para níscalos y otras especies, pero hay que tener en cuenta dos cosas: informarse bien sobre las normas de recogida (tasas, cupos, zonas acotadas) y no aventurarse a consumir nada que no se identifique con total seguridad. En los pueblos de alrededor suelen organizarse jornadas y actividades en torno a las setas, que ayudan a entender mejor este recurso y a no convertir el monte en un mercadillo improvisado.

Para quien tenga interés en el patrimonio etnográfico, merece la pena detenerse en los detalles del pinar trabajado: pinos con múltiples incisiones, restos de instalaciones ligadas a la resina y, en menor medida, antiguos usos ganaderos. Son huellas discretas, sin carteles ni recreaciones, que exigen mirar con un poco de atención y, si se puede, hablar con alguien del pueblo que haya vivido esa época.

La gastronomía local se mueve en la línea habitual del norte de Segovia: cordero y cochinillo asados, carnes a la brasa, embutidos y legumbres, con setas cuando la temporada acompaña. La oferta específica en el propio pueblo es limitada, así que es fácil que termines comiendo en algún núcleo cercano de mayor tamaño o llevando algo previsto si solo vas a pasar el día.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales tienen lugar en torno a agosto [VERIFICAR], con la combinación clásica de misa, procesión, comidas compartidas y bailes. Son días en los que el pueblo multiplica su población, vuelven quienes se marcharon y la vida se traslada a la calle. Más que un programa “turístico”, es un reencuentro de la comunidad.

En otoño, la comarca organiza actividades ligadas a las setas: salidas guiadas, charlas, pequeñas ferias y degustaciones, según el año y el municipio. No son tradiciones ancestrales, pero sí una manera actual de poner en valor un recurso que siempre ha estado ahí y generar algo de movimiento fuera del verano.

¿Cuándo visitar Laguna de Contreras?

  • Primavera: probablemente el momento más agradecido. Temperaturas suaves, algo de agua en las lagunas si el año ha sido lluvioso y el pinar más vivo.
  • Otoño: interesante por las setas y por la luz, con menos calor y menos gente por los caminos.
  • Verano: días largos y mucho sol. Entre pinos se está algo mejor que en el llano, pero el calor sigue siendo fuerte en las horas centrales; hay que organizarse en torno a mañanas y últimas horas de la tarde.
  • Invierno: frío, heladas frecuentes y días cortos. Solo recomendable si se asume ese clima y se lleva ropa adecuada; el pueblo queda especialmente silencioso fuera de festivos y puentes.

Si hace mal tiempo (lluvia continua o viento fuerte), las pistas forestales pueden embarrarse y resultar incómodas, y el paseo por el pueblo se reduce bastante. Es un destino que luce más con tiempo estable, aunque una mañana gris también tiene su punto para ver el pinar de otra manera.

Lo que no te cuentan

Laguna de Contreras es un pueblo muy pequeño. Se recorre a pie en poco rato y no tiene una lista larga de “lugares que ver”. El valor está en el conjunto y, sobre todo, en los pinares y en la lectura del paisaje. Si buscas un casco histórico monumental o muchas actividades organizadas, te vas a quedar corto.

Es más un lugar de paso o de base tranquila para recorrer la Tierra de Pinares que un destino para pasar varios días sin moverte. Lo razonable es combinarlo con otros pueblos de la zona y con rutas por el entorno. Si vienes con expectativas ajustadas y algo de curiosidad por cómo se ha trabajado el monte aquí, funciona mejor.

Errores típicos

  • Esperar un pueblo lleno de servicios turísticos: Laguna de Contreras es pequeño y discreto. Hay pocos servicios, y conviene llegar con la logística pensada (alojamiento, comida, combustible) y margen para moverse a otros pueblos cercanos.
  • Subestimar la monotonía del pinar: aunque el pinar es agradable, los caminos pueden hacerse repetitivos si no se planifica bien la ruta. Llevar un recorrido pensado y algo de orientación ayuda a disfrutarlo más.
  • Llegar en verano a mediodía sin prever el calor: el monte protege algo, pero no hace milagros. Agua, gorra y evitar las horas centrales son casi obligatorios.
  • Pensar que las lagunas son un gran atractivo por sí mismas: en años secos apenas se aprecian y, en cualquier caso, son pequeñas. Mejor venir pensando en el conjunto del paisaje que en un punto concreto.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Segovia capital, la distancia ronda los 50 kilómetros [VERIFICAR]. Se accede por carreteras secundarias de la red provincial, atravesando otros pueblos de la Tierra de Pinares. Conviene revisar el mapa antes de salir y no fiarlo todo al GPS, porque no siempre elige la ruta más lógica.

El aparcamiento no suele ser problema dentro del casco, pero es recomendable dejar el coche sin entorpecer giros, portones ni accesos a fincas: en pueblos tan pequeños, un coche mal colocado complica la vida a medio vecindario. No hay transporte público frecuente, así que, si no se dispone de coche, habrá que organizarse bien con horarios y combinaciones.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra de Pinares
Código INE
40108
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Clima enero4.4°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Tierra de Pinares.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Tierra de Pinares

Opiniones de viajeros