Vista aérea de Navalmanzano
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Navalmanzano

Localidad dinámica en tierra de pinares; destaca por su ermita y actividad agrícola

1041 habitantes · INE 2025
835m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de los Santos Justo y Pastor Paseos por pinares

Mejor época

verano

Fiestas de San Roque (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Navalmanzano

Patrimonio

  • Iglesia de los Santos Justo y Pastor
  • Ermita de Santa Juliana

Actividades

  • Paseos por pinares
  • Fiestas populares

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de San Roque (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Navalmanzano.

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sobre Navalmanzano

Localidad dinámica en tierra de pinares; destaca por su ermita y actividad agrícola

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Enclavado en el corazón de la Tierra de Pinares segoviana, Navalmanzano aparece entre extensos bosques de pino resinero que perfuman el aire con su olor resinoso, muy reconocible en cuanto bajas del coche. Este pueblo de poco más de mil habitantes, situado a 835 metros de altitud, representa bien el paisaje de la meseta castellana cuando el pinar le gana la partida al cereal: llanura, horizontes amplios y una franja verde que parece no acabarse.

La localidad mantiene ese ritmo pausado propio de los pueblos castellanos que han sabido conservar su identidad sin renunciar a las comodidades básicas. Sus calles tranquilas, sus fachadas de ladrillo y piedra, y la silueta de su iglesia recortándose contra el cielo hablan de una historia ligada a la tierra y a los recursos forestales. Navalmanzano es más un lugar para bajar marchas que para ir tachando cosas en una lista: caminar sin prisa, oler el pinar, escuchar silencio, tomar un café sin mirar el reloj.

La proximidad a Segovia capital, a apenas 25 kilómetros, convierte a Navalmanzano en una escapada cómoda para combinar naturaleza y una visita a la ciudad. Es más un “campamento base” o una parada en ruta que un destino al que dedicar varios días enteros, salvo que tengas familia aquí o te muevas mucho por los caminos de la comarca.

Qué ver en Navalmanzano

El patrimonio arquitectónico de Navalmanzano está presidido por su iglesia parroquial, que como en tantos pueblos castellanos constituye el corazón del trazado urbano. Su estructura sencilla refleja las construcciones religiosas rurales de la provincia segoviana, sin grandes alardes, pero con ese peso cotidiano de los edificios que se usan de verdad: misa, funerales, fiestas… más calendario que postal.

Pero el verdadero protagonista de Navalmanzano es su entorno natural. Los pinares que rodean la localidad forman parte del extenso ecosistema de la Tierra de Pinares, uno de los bosques de pino resinero más importantes de Europa. Pasear entre estos árboles permite entender por qué la resina fue tan importante aquí: aún se aprecian las viejas “caras” en los troncos y algunas construcciones asociadas a esa actividad, si te fijas y te sales un poco de los caminos principales. Aunque hoy la actividad resinera ha decaído, todavía sobreviven esas huellas en el paisaje y en la memoria de la gente mayor.

El casco urbano conserva ejemplos de arquitectura tradicional castellana, con casas de ladrillo, piedra y adobe que muestran las técnicas constructivas adaptadas al clima continental de la zona. Un paseo corto por sus calles permite descubrir patios tradicionales, tapias viejas que dejan asomar huertos y ese aire de pueblo que vive para sí mismo, no pendiente del turista. No esperes un casco histórico monumental ni grandes plazas porticadas: aquí el interés está en fijarse en los detalles.

Qué hacer

Navalmanzano es terreno agradecido para los paseos a pie o en bicicleta. Los numerosos caminos forestales que atraviesan los pinares permiten salir directamente desde el pueblo y, en cuestión de minutos, estar rodeado de árboles. No esperes grandes desniveles ni miradores espectaculares: aquí el atractivo es la llanura, el juego de luces entre las copas de los pinos y el olor a resina. El paisaje cambia con las estaciones: en primavera y verano, el verde intenso de los pinos contrasta con el cielo limpio; en otoño, los robles y chopos que aparecen en las vaguadas y arroyos ponen los tonos ocres. En una mañana tranquila, a ritmo de paseo, te da tiempo de sobra a hacer una ruta circular sencilla y volver al pueblo a comer.

La micología es otra actividad importante, especialmente en otoño, cuando los pinares se llenan de buscadores de níscalos, setas de cardo y otras especies. Es fundamental conocer bien las especies comestibles o ir acompañado de alguien que sepa, y respetar siempre las normativas locales de recolección, que pueden incluir cupos o la necesidad de permiso [VERIFICAR]. Si no controlas, mejor limitarse a caminar y observar: cada año hay sustos por confundir especies.

La gastronomía local se mueve en la línea de la cocina castellana de interior: cordero asado al estilo segoviano, platos de cuchara, buena legumbre y producto sencillo pero contundente. No vayas buscando una oferta muy amplia ni moderna; aquí la gracia está más en comer bien y sin prisas después de haber estado toda la mañana al aire libre, con esa sensación de haber “hecho día” aunque solo hayas caminado un par de horas.

Desde Navalmanzano también se puede organizar una excursión a Segovia, aprovechando su cercanía para visitar el Acueducto, el Alcázar y la Catedral. Lo habitual es combinar media jornada de campo en los pinares con otra media en la ciudad, si madrugas un poco y calculas bien los tiempos de coche y aparcamiento.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales se celebran en verano, generalmente en agosto, momento en que el pueblo se anima con la llegada de visitantes y gente que vuelve solo esos días. Durante esas fechas suele haber actos religiosos, verbenas, competiciones deportivas y comidas comunitarias, en un ambiente más de reencontrarse que de gran evento. Es cuando más se nota que el censo y la realidad no coinciden: hay bastante más gente de la que marcan las estadísticas.

Otra fecha señalada es la festividad de San Antonio, en junio, con tradiciones que han pasado de padres a hijos. Como en muchos pueblos de la zona, las celebraciones incluyen procesiones y encuentros al aire libre en los que se junta medio pueblo y se mezclan generaciones sin ceremonias.

La matanza tradicional y las costumbres gastronómicas ligadas al cerdo siguen presentes en muchas familias, más como excusa para reunirse que como necesidad económica. Si tienes trato con gente del pueblo y te invitan, es una buena forma de entender cómo se organizaba la vida en invierno, a base de trabajo en cuadrilla, frío y calderas al fuego.

Información práctica

Cómo llegar: Navalmanzano se encuentra a unos 25 kilómetros al noroeste de Segovia capital. Desde Segovia, se accede por la carretera CL-601 en dirección a Valladolid, desviándose después por carreteras locales. El trayecto en coche suele durar unos 25-30 minutos, dependiendo del tráfico. Desde Madrid, se puede llegar por la A-6 hasta Segovia y después seguir las indicaciones, con un tiempo total de algo más de una hora, si no pillas atascos a la salida.

Consejos básicos: Lleva calzado cómodo para caminar por los pinares y algo de abrigo casi todo el año; al atardecer refresca más de lo que parece, incluso en verano. El viento en la llanura engaña: puedes pasar calor al sol y quedarte frío en cuanto sopla. Si viajas en otoño y deseas recolectar setas, infórmate previamente sobre las normativas y evita salir sin cesta ni navaja adecuada.


Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo tranquilo por el casco urbano y entorno inmediato de la iglesia, sin necesidad de plano: el pueblo se recorre fácil.
  • Pequeña incursión a pie hacia los pinares por cualquiera de los caminos que salen del pueblo, caminando media hora de ida y media de vuelta, sin complicaciones y sin perder de vista las casas.

Si tienes el día entero

  • Mañana de ruta sencilla por los pinares (a pie o en bici, según tu ritmo) y comida relajada en el pueblo o alrededores.
  • Tarde de visita a Segovia o, si prefieres quedarte en la zona, vuelta al pinar a última hora: la luz del atardecer entre los pinos es probablemente el mejor momento del día, cuando el calor afloja y el pueblo se queda más en silencio.

Lo que no te cuentan

Navalmanzano es un pueblo pequeño y se recorre rápido: en menos de una hora puedes ver el casco urbano con calma. La “chicha” está fuera, en los pinares y en el paisaje abierto, no en una lista larga de monumentos. Si buscas un casco antiguo monumental, te sabrá a poco; si lo que quieres es caminar sin agobios, encaja mejor.

Las fotos de pinar infinito pueden dar a entender un lugar muy turístico. No lo es. Es un pueblo de trabajo, tranquilo, donde la vida gira más en torno al campo que al visitante. Conviene llegar con esa idea: aquí eres tú quien se adapta al ritmo del pueblo, no al revés.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra de Pinares
Código INE
40141
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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