Vista aérea de Andavías
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Andavías

Pueblo cercano al embalse del Esla con tradición agrícola y ganadera; su proximidad al agua permite disfrutar de paisajes ribereños y actividades al aire libre en un entorno sosegado

404 habitantes · INE 2025
693m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de San Miguel Pesca en el embalse

Mejor época

verano

San Marina (julio) julio

Qué ver y hacer
en Andavías

Patrimonio

  • Iglesia de San Miguel
  • Ermita de la Vera Cruz

Actividades

  • Pesca en el embalse
  • Cicloturismo

Fiestas y tradiciones

Fecha julio

San Marina (julio), San Miguel (septiembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Andavías.

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sobre Andavías

Pueblo cercano al embalse del Esla con tradición agrícola y ganadera; su proximidad al agua permite disfrutar de paisajes ribereños y actividades al aire libre en un entorno sosegado

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En el corazón de la Tierra del Pan zamorana, donde los campos de cereal se extienden hasta el horizonte dibujando un mar dorado en verano, se encuentra Andavías. Este pequeño municipio de unos 400 habitantes conserva bastante bien la esencia de la Castilla rural de toda la vida, esa que sigue girando en torno al campo, a las cosechas y a los ritmos marcados por el calendario agrícola.

Situado a unos 693 metros de altitud, Andavías se presenta como un remanso de calma donde el ritmo lo marcan las estaciones y las cosechas. Sus calles, en parte empedradas y en parte asfaltadas como en cualquier pueblo vivo, sus casas de piedra, ladrillo y adobe, y esos horizontes abiertos al cielo castellano invitan a bajar revoluciones y a mirar más el paisaje que el reloj. Es un sitio al que se viene a ver pueblo de verdad, no un decorado ni un parque temático rural.

La comarca de Tierra del Pan debe su nombre precisamente a esos campos cerealistas que rodean Andavías, testimonio de una vocación agrícola que se remonta a tiempos medievales. Aquí el viajero se encuentra con un pueblo sencillo, de los de trabajar la tierra, que sirve muy bien para asomarse a la Zamora rural menos visitada y más auténtica.

¿Qué ver en Andavías?

El patrimonio arquitectónico de Andavías se concentra en su iglesia parroquial, un templo que combina elementos de diferentes épocas y que constituye el principal punto de interés monumental del pueblo. Su torre se alza como referente visual en el núcleo urbano, visible desde prácticamente cualquier punto del municipio. No es una catedral, pero es el edificio al que se te va la vista y el que marca un poco la silueta del pueblo cuando llegas por carretera.

Pasear por el casco urbano permite descubrir la arquitectura tradicional de la Tierra del Pan: construcciones de piedra, corredores de madera, bodegas subterráneas que recuerdan la antigua tradición vitivinícola de la zona y palomares que salpican el paisaje rural circundante. Estos palomares, construcciones cilíndricas de barro y adobe, son muy propios de la zona y algunos ejemplares se encuentran todavía en buen estado de conservación; otros están medio caídos, pero también dicen mucho de cómo ha cambiado el campo y de lo que se ha ido dejando atrás.

El entorno natural que rodea Andavías es típicamente cerealista, con caminos rurales que atraviesan campos cultivados y permiten apreciar la amplitud del cielo castellano. Durante la primavera, los campos se tiñen de verde intenso, mientras que en verano el dorado del trigo maduro crea un contraste fuerte con el azul del cielo. Los atardeceres aquí se disfrutan bien: nada tapa el horizonte y los colores se extienden de una punta a otra, sobre todo si pillas alguna nube que haga de pantalla.

Qué hacer

La red de caminos rurales y sendas agrícolas que rodean Andavías permite pasear con calma o hacer rutas en bicicleta sin grandes complicaciones. Son pistas anchas, pensadas para el trabajo del campo, que enlazan con otros pueblos cercanos y permiten montar itinerarios circulares sencillos. Eso sí, en verano apenas hay sombra: conviene pensar bien la hora a la que salir, llevar agua y protección solar, porque aquí el sol pega de frente y no hay arbolado que valga.

La observación de aves es otra actividad interesante en la zona. Los campos abiertos son refugio de especies esteparias como la avutarda, el cernícalo o la alondra, aunque verlas requiere algo de paciencia y, si se puede, prismáticos. Los palomares tradicionales también albergan colonias de aves que se mueven sobre todo al amanecer y al atardecer. No es un espectáculo de documental, pero si te gusta fijarte y caminar despacio, se disfruta.

Para los interesados en la gastronomía local, Andavías es territorio de productos de la tierra: legumbres, pan artesano elaborado con harinas de la zona y los típicos embutidos zamoranos. La matanza tradicional todavía se mantiene en muchas casas, perpetuando recetas familiares. Los guisos de cordero lechal, las sopas castellanas y los potajes de legumbres forman parte del recetario habitual de la comarca, más pensados para entrar en calor que para una foto en redes. Según la época del año, es más fácil encontrar unas cosas u otras; aquí el calendario gastronómico aún se parece bastante al del campo.

Un momento diferente para acercarse es la época de cosecha (en torno a julio, según el año) [VERIFICAR], cuando los campos cobran vida con la actividad de las cosechadoras y se puede ver de primera mano cómo el trabajo agrícola marca el calendario anual. Eso sí, es cuando más polvo y calor hay, conviene tenerlo en cuenta.

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales se celebran tradicionalmente en verano, momento en el que el pueblo recupera la animación con el regreso de muchos emigrantes y la celebración de actos religiosos, verbenas populares y comidas comunitarias que refuerzan los lazos vecinales. Es cuando Andavías se parece menos a los 400 habitantes censados y más a lo que fue hace décadas, con las casas llenas y la plaza con ruido hasta tarde.

Como en la mayoría de pueblos zamoranos, las celebraciones del ciclo de Semana Santa mantienen cierta solemnidad, con procesiones que recorren las calles del pueblo siguiendo tradiciones castellanas muy arraigadas. No es un foco turístico como la capital, pero precisamente por eso el ambiente es más cercano y menos teatralizado.

A lo largo del año, el calendario festivo se completa con celebraciones menores ligadas a las estaciones y a las labores del campo. No son grandes eventos turísticos, pero sí buenos momentos para ver cómo se organiza la vida en un pueblo pequeño y cómo se sigue reuniendo la gente alrededor de una mesa o de una hoguera.

Lo que no te cuentan de Andavías

Andavías es un pueblo pequeño y se ve rápido. Para un paseo tranquilo, echar un vistazo a la iglesia y hacer alguna foto a los palomares y al paisaje, basta una mañana o incluso menos. El atractivo está más en el conjunto —pueblo + campos + silencio— que en tener una lista larga de monumentos. Si lo que buscas es “tachar cosas” de una lista, aquí te vas a quedar corto.

No hay infraestructura turística como tal: ni oficina de turismo, ni rutas señalizadas al detalle, ni una lista infinita de actividades organizadas. Si buscas un lugar con muchas visitas guiadas y oferta cultural diaria, este no es el sitio. Funciona mejor como parada dentro de una ruta por la Tierra del Pan o como base discreta para moverse por la zona y dormir tranquilo.

Las fotos de los campos en primavera o en pleno verano pueden llevar a pensar que todo es muy fotogénico a cualquier hora, pero el paisaje tiene mucho de repetitivo: lomas suaves, cereal y cielo. Si esto te interesa, lo disfrutarás; si buscas bosques frondosos o montañas, aquí no los vas a encontrar. Y conviene saber que en días de aire o de niebla el encanto visual se reduce bastante: sigue siendo interesante, pero de otra manera.

Cuándo visitar Andavías

La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son los momentos más agradables para caminar por los caminos rurales: temperaturas suaves y campos verdes o tonos ocres, según el caso. El verano permite ver los campos en su momento dorado, pero el calor aprieta y a mediodía no apetece estar al sol, salvo que vengas de “recados” y vayas directo del coche a la sombra. El invierno es más duro: frío, nieblas y días cortos, aunque a quien le guste la Castilla más austera, la va a encontrar.

Si llueve, el plan se complica: algunos caminos pueden embarrarse y el viento en campo abierto se nota. Conviene tener Zamora capital en la recámara para combinar el día si el tiempo se estropea, o limitarse a un paseo corto por el pueblo y poco más.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo por el casco urbano, fijándote en las casas tradicionales, detalles de fachadas y restos de bodegas.
  • Visita exterior (y, si está abierta, interior) de la iglesia parroquial.
  • Acercarte a las afueras para ver algún palomar y el paisaje cerealista de alrededor; con un pequeño rodeo ya estás fuera del casco y se nota.

Si tienes el día entero

  • Paseo por Andavías por la mañana, sin prisas, entrando y saliendo de las calles principales.
  • Ruta a pie o en bicicleta por los caminos agrícolas que conectan con otros pueblos de la Tierra del Pan, adaptando la distancia a tus fuerzas y al calor.
  • Tarde tranquila, con otro paseo corto al atardecer para ver cómo cambia la luz sobre los campos y la torre de la iglesia.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra del Pan
Código INE
49009
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
TransporteTren a 13 km
SaludCentro de salud
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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