Vista aérea de Montamarta
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Montamarta

Situado junto al embalse de Ricobayo con la ermita de la Virgen del Castillo en una península; paisaje espectacular de agua y encinas

549 habitantes · INE 2025
689m altitud

Por qué visitarlo

Ermita de la Virgen del Castillo Rutas por el embalse

Mejor época

invierno

Virgen del Castillo (mayo) mayo

Qué ver y hacer
en Montamarta

Patrimonio

  • Ermita de la Virgen del Castillo
  • Iglesia de San Miguel

Actividades

  • Rutas por el embalse
  • Zangarrón (mascarada)

Fiestas y tradiciones

Fecha mayo

Virgen del Castillo (mayo), Zangarrón (enero)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Montamarta.

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sobre Montamarta

Situado junto al embalse de Ricobayo con la ermita de la Virgen del Castillo en una península; paisaje espectacular de agua y encinas

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En pleno corazón de la Tierra del Pan zamorana, a unos 689 metros de altitud, Montamarta es uno de esos pueblos castellanos donde la vida sigue girando alrededor del campo y de las estaciones. Con algo más de medio millar de habitantes, aquí el reloj va más despacio y el horizonte se pierde entre los cultivos de cereal que han dado nombre y carácter a toda la comarca.

El pueblo se asienta sobre tierras llanas, junto al embalse que muchos identifican con la silueta de la ermita de la Virgen del Castro asomando cuando baja el agua [VERIFICAR según nivel actual del embalse]. Durante décadas fue paso obligado en la ruta entre Zamora y el norte por la N-630, y eso se nota en la carretera, en el ir y venir de camiones, en el ruido de fondo. No es un decorado de postal: es un pueblo vivo, con tractor en la plaza y charlas a la sombra en verano.

Aquí no hay grandes monumentos ni casco histórico monumental. Lo que hay es Castilla llana: arquitectura humilde, campos abiertos y una forma de vida que todavía conserva mucho de lo que fueron estos pueblos antes de que se vaciaran.

¿Qué ver en Montamarta?

El principal referente patrimonial de Montamarta es su iglesia parroquial, un templo que combina elementos de diferentes épocas y que preside la vida del pueblo desde hace siglos. Como es habitual en estos pueblos de la meseta, la iglesia ha sido el centro neurálgico de la vida comunitaria, y merece un paseo por sus alrededores para apreciar su volumen, el atrio y el pequeño entramado de calles que la rodean.

El casco urbano conserva ejemplos de arquitectura popular, con construcciones tradicionales de piedra y adobe (cada vez menos, sustituidas por reformas más modernas) que hablan de técnicas adaptadas al clima continental: muros gruesos, pocas aperturas al norte y patios interiores. Conviene pasear sin prisa, fijándose en corrales, portones antiguos y fachadas más humildes, que son las que mejor cuentan cómo se ha vivido aquí.

La plaza mayor funciona como punto de encuentro y desde ella se puede organizar cualquier visita al municipio. Es el lugar donde todavía se respira la vida de pueblo, especialmente al atardecer cuando los vecinos salen a tomar el fresco o a comentar cómo ha ido el día en el campo.

Los alrededores de Montamarta muestran el paisaje clásico de la Tierra del Pan: extensas llanuras cerealistas que cambian de color según la estación, desde los verdes primaverales hasta los dorados del verano. A simple vista pueden parecer todos iguales, pero si uno se detiene a mirar verá regatos, lindes, majanos de piedra, naves ganaderas y pequeñas arboledas que rompen la monotonía.

Qué hacer

Montamarta encaja bien para quienes buscan desconexión y naturaleza tranquila, siempre entendiendo que aquí la “naturaleza” es sobre todo paisaje agrario, no bosques ni montes.

Los caminos rurales que rodean el pueblo sirven para paseos a pie o en bicicleta, siguiendo pistas anchas por las que pasan también los tractores. Es fácil orientarse: el terreno es llano y las vistas amplias, pero conviene llevar agua en verano porque no hay sombras ni fuentes cada poco. En época de lluvias, estos mismos caminos pueden embarrarse más de lo esperado.

La observación del cielo nocturno es otro punto fuerte. Con muy poca contaminación lumínica una vez que te alejas un poco del núcleo y de la carretera, hay noches claras en las que se aprecia bien la Vía Láctea. Más que “astroturismo” organizado, es sacar una silla, abrigarse y dejar pasar el tiempo mirando arriba.

En cuanto a la gastronomía, aquí manda la cocina de siempre: productos de la matanza del cerdo, legumbres de la tierra, guisos contundentes y el pan, que en esta comarca no es detalle menor. Si tienes ocasión de comer en una casa local, verás que la mesa se adapta al frío del invierno y a las jornadas largas del campo.

Los aficionados a la fotografía rural encontrarán en Montamarta motivos muy concretos: los cultivos, los caminos, las construcciones agrícolas, los cambios de luz al amanecer y al atardecer, y en época de bajas aguas, las orillas del embalse y sus restos visibles [VERIFICAR accesibilidad actual].

Fiestas y tradiciones

Las fiestas patronales se celebran en agosto, como en tantos pueblos de la meseta, cuando regresan los vecinos que viven fuera. El esquema es el clásico: actos religiosos, verbenas, juegos y comidas populares alrededor de la plaza y de la iglesia, con mucha vida en la calle durante varios días.

Durante el invierno se mantienen, en formato ya más familiar que comunitario, tradiciones ligadas a la matanza del cerdo, que todavía marca el calendario en algunas casas. Es un momento que explica bien la relación de estos pueblos con el aprovechamiento de los alimentos y el trabajo colectivo.

La Semana Santa, modesta en tamaño, mantiene la sobriedad castellana: procesiones sencillas, silencio en las calles y una participación que combina fe y costumbre.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Zamora capital, Montamarta se encuentra a unos 30 kilómetros por la carretera N-630 en dirección norte. El trayecto ronda la media hora en coche, dependiendo del tráfico pesado que suele circular por esta vía. Es muy recomendable disponer de vehículo propio, ya que las conexiones de transporte público son escasas y con horarios poco prácticos.

Cuándo visitar Montamarta

  • Primavera (abril-mayo): el campo está verde, hay agua en las cunetas y los días empiezan a alargar. Es la época más agradecida para caminar.
  • Verano: calor fuerte a mediodía, pero amaneceres, atardeceres y noches muy agradables. Buen momento si quieres coincidir con las fiestas, aunque también encontrarás más movimiento y ruido.
  • Otoño (septiembre-octubre): cosechas ya recogidas, colores más tostados y temperaturas suaves. Menos gente, más calma.
  • Invierno: puede hacer frío y soplar viento, y conviene venir abrigado. A cambio, hay una quietud que ayuda a entender cómo es la vida aquí fuera de temporada.

Errores típicos

  • Venir pensando en “pueblo monumental”: Montamarta es más paisaje y vida cotidiana que piedra histórica. Si buscas un casco histórico de foto continua, mejor combínalo con una visita a Zamora.
  • No contar con el viento y el sol de la meseta: en los paseos por los caminos rurales, en verano el sol castiga y en invierno el aire corta. Gorro, abrigo o crema solar según la época, y agua siempre.
  • Improvisar alojamiento a última hora: el municipio es pequeño y las plazas pueden ser pocas o estar repartidas entre varios puntos de la zona. Conviene mirar y reservar antes de venir.

Lo que no te cuentan

Montamarta se ve rápido. El casco urbano se recorre en poco rato y lo que alarga la visita son los paseos por el entorno o el tiempo que quieras dedicar a estar simplemente parado, mirando el campo o charlando en un banco. Funciona mejor como parada en ruta o como base sencilla para conocer otros pueblos de la Tierra del Pan y acercarse a Zamora, que como único destino de varios días.

Si vienes con esa idea en mente —un pueblo agrícola de la meseta, con vida real y poco artificio— la visita encaja mucho mejor.

Si solo tienes…

  • 1–2 horas: paseo por la plaza y la zona de la iglesia, vuelta corta por las calles del casco y, si el tiempo acompaña, acercarte en coche a algún punto elevado de los alrededores para ver el paisaje de la Tierra del Pan.
  • Medio día o un día entero: combina el recorrido por el pueblo con caminata tranquila por los caminos rurales (mañana o última hora de la tarde, según la época del año) y una parada al anochecer para mirar el cielo. Si dispones de coche, es fácil enlazar la visita con Zamora capital u otras localidades cercanas de la comarca.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra del Pan
Código INE
49123
Costa
No
Montaña
No
Temporada
invierno

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
SaludHospital a 15 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya cercana
Clima enero4.9°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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