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sobre Casaseca de Campeán
Pequeño pueblo en la ruta de la Vía de la Plata rodeado de viñedos y cultivos; destaca por su iglesia barroca y la hospitalidad jacobea
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En el corazón de la Tierra del Vino zamorana, rodeado de parcelas de viña y cereal, está Casaseca de Campeán, una pequeña aldea que mantiene la Castilla rural más básica y real. Con unos 90 habitantes y a 761 metros de altitud, es uno de esos pueblos donde el ritmo lo marcan el campo, el calendario agrícola y poco más.
El nombre del municipio tiene que ver con lo que se ve alrededor: "Casaseca" por las tierras de secano, y "de Campeán" por su vinculación histórica con esta localidad vecina más grande. Casaseca de Campeán forma parte de una comarca vitivinícola con siglos de tradición, donde la cultura del vino está en las bodegas, en los corrales y en las conversaciones de bar más que en grandes infraestructuras turísticas.
Venir a Casaseca de Campeán es entrar en la España despoblada, sí, pero también pisar un pueblo que sigue viviendo del campo y donde aún se oye el tractor más que el coche de los visitantes.
¿Qué ver en Casaseca de Campeán?
El patrimonio de Casaseca de Campeán es humilde, acorde a su tamaño. La iglesia parroquial preside el conjunto urbano con su arquitectura sencilla, típica de las construcciones religiosas rurales zamoranas. No hay grandes obras de arte, pero sí esa mezcla de piedra, ladrillo y reformas sucesivas tan habitual en los pueblos de la zona.
El verdadero interés de Casaseca está en su conjunto arquitectónico tradicional. Paseando por sus calles verás construcciones de adobe, tapial y entramado de madera, técnicas adaptadas al clima continental de la zona. Muchas casas aún conservan corrales, pajares y antiguas bodegas subterráneas, que cuentan mejor que nadie cómo se ha vivido aquí durante generaciones.
Fíjate en las bodegas excavadas, algunas todavía en uso, que forman parte del paisaje bodeguero de la Tierra del Vino. Son construcciones semienterradas, muchas veces integradas en pequeñas lomas o a las afueras, pensadas para mantener una temperatura constante para el vino. La mayoría son privadas, así que se miran desde fuera y con respeto, pero ayudan a entender la relación del pueblo con la viña.
El paisaje circundante también tiene su peso. Campos de cereal y viñedos se extienden en todas direcciones, con una gama de colores que cambia según la estación: verdes en primavera, dorados intensos en verano y tonos ocres y pardos en otoño. No hay grandes montañas, pero las suaves ondulaciones del terreno permiten vistas amplias de la Tierra del Vino.
Qué hacer
Casaseca de Campeán invita a ir despacio. Aquí no hay lista larga de actividades, sino caminar, mirar y poco más. Los alrededores son adecuados para hacer rutas a pie o en bici por caminos agrícolas y senderos tradicionales que conectan con los pueblos vecinos. Son recorridos llanos o con desniveles muy suaves, entre viñas, fincas de cereal y barbechos.
La comarca de la Tierra del Vino permite conocer bodegas tradicionales en otras localidades cercanas, donde entender el proceso de elaboración del vino de la zona, con la denominación de origen Tierra del Vino de Zamora. En Casaseca no encontrarás visitas organizadas ni instalaciones preparadas para el turismo, así que conviene usar el pueblo como parada dentro de una ruta más amplia por la comarca.
La fotografía rural tiene aquí material de sobra: tapias de adobe medio vencidas, portones de madera, viejos aperos, paisajes abiertos y una luz de atardecer muy limpia, sobre todo en días despejados de primavera y otoño.
Para quienes disfrutan con la observación de aves, los campos cerealistas y los mosaicos de cultivo pueden acoger especies esteparias de interés. Eso sí, siempre desde los caminos, respetando propiedades privadas y los tiempos de las labores agrícolas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Zamora capital, Casaseca de Campeán se encuentra a unos 20 kilómetros en dirección suroeste. Se accede por la carretera que atraviesa la Tierra del Vino, pasando por localidades como La Bóveda de Toro. El trayecto en coche ronda los 25 minutos, y el acceso es cómodo por carretera convencional.
Consejos prácticos: No esperes encontrar servicios turísticos como tal en el pueblo. Lo prudente es llevar agua y algo de comida si vas a pasar unas horas. Para comer sentado o buscar más servicios (farmacia, cajero, etc.), tendrás que ir a localidades cercanas de la comarca, donde podrás probar la gastronomía zamorana: asados, embutidos y vinos locales. Al caminar por el entorno, mantente siempre en los caminos y respeta cultivos y propiedades privadas.
Cuándo visitar Casaseca de Campeán
La zona se entiende mejor si se conoce su clima: inviernos fríos, con heladas frecuentes, y veranos muy calurosos, con pocas sombras una vez sales del pueblo.
- Primavera: Es cuando el campo está más agradecido. Los viñedos comienzan a brotar, el cereal está verde y las temperaturas suelen ser suaves, aunque el viento puede apretar.
- Verano: Calor fuerte en las horas centrales. A cambio, es cuando el pueblo tiene más vida gracias al retorno de gente que vive fuera y a las fiestas.
- Otoño: Buen momento para ver la viña cambiando de color y trabajar bien la fotografía de paisaje. Temperaturas más templadas que en verano, aunque los días se acortan rápido.
- Invierno: Ambiente más áspero, con menos gente por la calle y días cortos. Si buscas tranquilidad total, la vas a encontrar, pero el frío puede limitar los paseos largos.
Si solo tienes…
Si solo tienes 1–2 horas
- Paseo tranquilo por el casco, fijándote en las casas de adobe, corrales y portones.
- Vuelta rápida hasta las afueras para ver las bodegas tradicionales desde fuera.
- Salir a los caminos inmediatos al pueblo para tener una vista amplia del paisaje de viñas y cereal.
Si tienes el día entero
- Combinar la visita a Casaseca con otros pueblos de la Tierra del Vino y alguna bodega visitable de la zona.
- Dejar la mañana para caminar entre caminos agrícolas (a pie o en bici) y la tarde para foto de paisajes y luz de atardecer.
- Reservar las compras, comidas y “servicios” para Zamora u otra localidad cercana y usar Casaseca como parada tranquila, sin prisas.
Lo que no te cuentan
Casaseca de Campeán es pequeño de verdad. Se recorre a pie en muy poco tiempo y no tiene una larga lista de “atracciones”. Su interés está en el conjunto: arquitectura tradicional, paisaje agrícola y ritmo pausado. Úsalo más como parada dentro de una ruta por la Tierra del Vino (Zamora, otros pueblos vitícolas, bodegas de la DO) que como destino único para varios días.
Las fotos que se ven a veces de bodegas y viñedos de la comarca pueden llevar a pensar en una zona muy preparada para el turismo. Aquí no es el caso: el entorno es genuino y agrícola, no un parque temático del vino. Si vienes con esa idea, con ganas de ver cómo es un pueblo que sigue girando alrededor del campo, te irás más contento que si esperas una zona llena de visitas guiadas, catas programadas y tiendas de recuerdos.