Vista aérea de Corrales del Vino
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Corrales del Vino

Capital histórica de la comarca con gran tradición vitivinícola y jacobea; posee un rico patrimonio arquitectónico y bodegas subterráneas de gran valor

930 habitantes · INE 2025
760m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de la Magdalena Enoturismo

Mejor época

otoño

Cristo del Corral (septiembre) septiembre

Qué ver y hacer
en Corrales del Vino

Patrimonio

  • Iglesia de la Magdalena
  • Ermita de Nuestra Señora de las Angustias

Actividades

  • Enoturismo
  • Camino de Santiago

Fiestas y tradiciones

Fecha septiembre

Cristo del Corral (septiembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Corrales del Vino.

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sobre Corrales del Vino

Capital histórica de la comarca con gran tradición vitivinícola y jacobea; posee un rico patrimonio arquitectónico y bodegas subterráneas de gran valor

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En la Tierra del Vino zamorana, donde los viñedos marcan el paisaje más que los campanarios, se encuentra Corrales del Vino. Este pequeño municipio de unos 930 habitantes, situado a unos 760 metros de altitud, mantiene viva la tradición vitivinícola desde hace generaciones. El nombre no engaña: aquí el vino forma parte de la vida diaria, del paisaje y de la memoria colectiva.

El pueblo se extiende en la meseta, apenas a 13 kilómetros de Zamora capital. No esperes un casco antiguo monumental, sino un núcleo rural castellano, con casas de piedra y ladrillo, calles tranquilas y ese ritmo pausado que marca el campo. La sensación al pasear es la de un lugar vivido y trabajado, más agrícola que “turístico”.

Visitar Corrales del Vino es acercarse a la cultura del vino castellano sin artificios, en un entorno donde se nota que el foco no está en el visitante, sino en el trabajo de la tierra.

¿Qué ver en Corrales del Vino?

El patrimonio de Corrales del Vino es el de un pueblo agrícola de la meseta, sin grandes alardes pero con elementos que ayudan a entender su historia y su relación con la viña.

La iglesia parroquial de San Juan Bautista preside la localidad como el principal edificio histórico. Combina reformas de distintas épocas, como sucede en muchas parroquias rurales, y es también el punto de referencia social del pueblo: por ahí pasan procesiones, fiestas y buena parte de la vida comunitaria.

Lo más singular del municipio son las bodegas tradicionales subterráneas. Excavadas en la tierra, mantienen una temperatura constante adecuada para el vino. La mayoría son privadas y no están organizadas como recurso turístico, pero pasear por las zonas donde asoman los respiraderos y entradas permite hacerse una idea del tamaño y la importancia que el vino ha tenido aquí. Algunas siguen en uso, sobre todo a pequeña escala y para consumo familiar. Conviene recordar que muchas de estas zonas son propiedades privadas o comunales: mejor no entrar donde no esté claro el acceso.

El entorno agrícola que rodea Corrales del Vino se presta a paseos entre viñas y tierras de cereal. Los caminos rurales salen en distintas direcciones, con encinas dispersas y almendros que en primavera blanquean algunas laderas. Las puestas de sol, con el horizonte completamente abierto, son uno de los momentos más agradecidos del día, especialmente hacia finales de verano y otoño.

Qué hacer

La cultura del vino es el hilo conductor. No hay grandes bodegas preparadas para el turismo ni rutas enológicas al uso, pero la viticultura se respira en hangarillos, viñas y pequeñas bodegas familiares. Preguntar en el ayuntamiento o en comercios locales puede servir para saber si en ese momento hay alguna actividad puntual o posibilidad de visitar alguna bodega tradicional, especialmente en época de vendimia. No conviene darlo por hecho: depende mucho de las personas y del año.

El senderismo suave y los paseos en bicicleta por caminos agrícolas son la otra opción clara. No hablamos de rutas señalizadas al detalle, sino de pistas entre campos que conectan con otros pueblos de la comarca. Conviene llevar mapa o app de orientación, porque los cruces de caminos se parecen bastante entre sí y en días de niebla o calor fuerte la referencia visual se pierde rápido.

La gastronomía se mueve en el terreno de la cocina castellana de siempre: legumbres de la zona (como las lentejas de Tierra del Vino), guisos, asados, embutidos y repostería casera, con rosquillas y dulces tradicionales que aún se preparan en muchas casas. El vino de la comarca, con su denominación de origen, acompaña bien a casi todo, aunque la oferta concreta dependerá de los establecimientos abiertos en cada momento y de la época del año.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo está marcado por el ciclo religioso y agrícola.

Las fiestas patronales en honor a San Juan Bautista se celebran alrededor del 24 de junio, con actos religiosos, actividades populares y verbenas que concentran buena parte del movimiento del pueblo.

En agosto se organizan las fiestas de verano, coincidiendo con la llegada de gente que vive fuera el resto del año. Son días de reencuentro, peñas y actividades, más pensados para el vecindario y los retornados que para el turismo externo.

La vendimia, entre finales de septiembre y principios de octubre según la climatología de cada año, es un momento clave aunque no figure como fiesta oficial. Se nota en los tractores, en el trasiego hacia las viñas y en las bodegas en funcionamiento. Es cuando se ve de forma más clara el vínculo del pueblo con la viña.

Cuándo visitar Corrales del Vino

Primavera y otoño son las épocas más agradables para caminar y estar al aire libre. En primavera, los almendros y el campo verde suavizan el paisaje; en otoño, el tono de los viñedos y la actividad de vendimia dan contexto a la visita.

En verano, el calor en la meseta puede ser intenso durante el día, aunque por la noche refresca algo. Si vas en estas fechas, conviene programar los paseos para primeras horas de la mañana o última hora de la tarde y evitar las horas centrales, sobre todo si vas con niños o personas mayores.

En invierno el pueblo se ve más silencioso y los días son cortos. Puede tener interés si te interesa la vida rural fuera de temporada, pero hay que contar con frío, posibles nieblas y cierta sensación de recogimiento.

Lo que no te cuentan

Corrales del Vino se recorre rápido. El núcleo urbano se ve en poco tiempo, así que tiene más sentido plantearlo como parada dentro de una ruta por la Tierra del Vino o como escapada tranquila de medio día desde Zamora que como destino de varios días.

No encontrarás un casco histórico monumental ni una infraestructura turística pensada al detalle. Lo que hay es un pueblo agrícola real, con sus ritmos y sus limitaciones: algunos servicios pueden estar cerrados fuera de temporada o en determinados horarios, y no todo está preparado para la visita espontánea. Entre semana, fuera de verano, la sensación puede ser de mucha quietud.

Las fotos de viñedos al atardecer corresponden a momentos muy concretos del año y del día. Si llegas en otro momento, el paisaje puede ser mucho más sobrio: campos labrados, viñas podadas o secas, cielos abiertos. Forma parte de la realidad de la meseta.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

  • Paseo por el centro del pueblo, entorno de la iglesia y calles principales.
  • Asomarte a alguna zona de bodegas tradicionales (sin entrar donde no esté claro el acceso).
  • Acercarte en coche a algún camino cercano entre viñas para tener una vista rápida de la Tierra del Vino.

Si tienes el día entero

  • Mañana en Zamora capital y tarde en Corrales y alrededores, o al revés.
  • Paseo más largo por caminos agrícolas, enlazando con algún pueblo próximo.
  • Comida en la zona y charla tranquila con la gente del lugar, que al final es como mejor se entiende el territorio.

Errores típicos al visitar Corrales del Vino

  • Esperar un pueblo monumental: Corrales es un municipio agrícola, no una villa histórica restaurada. Quien llegue con la idea de un casco empedrado de postal se llevará un chasco.
  • Suponer que todas las bodegas se pueden visitar: la mayoría son privadas y de uso familiar. Hay que preguntar y aceptar que quizá no haya visita posible.
  • Pasar en las horas de más calor en verano: la meseta a mediodía en julio o agosto se hace larga. Mejor ajustar horarios.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Zamora capital, Corrales del Vino se encuentra a unos 13 kilómetros por la carretera ZA-610 en dirección suroeste. El trayecto ronda el cuarto de hora en coche. Quien venga desde otras provincias tiene en Zamora un buen nudo de comunicaciones por carretera (A‑66, N‑630, entre otras) y ferrocarril, y desde allí el acceso a Corrales es sencillo.

Consejos básicos:

  • Conviene comprobar antes de ir qué alojamientos y bares o restaurantes están abiertos, sobre todo fuera de verano y de fiestas.
  • El coche es casi imprescindible si quieres combinar Corrales con otros pueblos de la comarca o con la ciudad de Zamora.
  • Para caminar por los caminos rurales, lleva calzado cómodo, algo de agua y protección solar: en la meseta hay pocas sombras y el viento engaña.
  • Tiene sentido integrarlo en una ruta que incluya otros puntos de la Tierra del Vino o una visita a Zamora capital. Así se entiende mejor el contexto de la comarca.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra del Vino
Código INE
49054
Costa
No
Montaña
No
Temporada
otoño

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
SaludCentro de salud
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Clima enero4.9°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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