Vista aérea de Sanzoles
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Sanzoles

Famoso por la mascarada de El Zangarrón (Interés Turístico); pueblo vinícola con bodegas y ambiente festivo

454 habitantes · INE 2025
711m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia de San Zoilo El Zangarrón (mascarada)

Mejor época

invierno

El Zangarrón (diciembre) diciembre

Qué ver y hacer
en Sanzoles

Patrimonio

  • Iglesia de San Zoilo
  • Bodegas

Actividades

  • El Zangarrón (mascarada)
  • Enoturismo

Fiestas y tradiciones

Fecha diciembre

El Zangarrón (diciembre)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Sanzoles.

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sobre Sanzoles

Famoso por la mascarada de El Zangarrón (Interés Turístico); pueblo vinícola con bodegas y ambiente festivo

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En plena Tierra del Vino zamorana, entre viñas y cereal, Sanzoles es uno de esos pueblos donde la vida va al ritmo de las campañas del campo. Con algo menos de 500 habitantes, a 711 metros de altitud, aquí no hay grandes monumentos ni circuitos turísticos al uso: hay bodegas de siempre, casas vividas y mucho paisaje abierto.

La localidad forma parte de la zona amparada por la denominación de origen Tierra del Vino de Zamora, y eso se nota: casi todo gira en torno a la viña, al vino y a lo que se come con él. Pasear por sus calles y alrededores es asomarse a una Castilla que ya casi solo se ve en los pueblos pequeños: bodegas excavadas en la tierra, corrales, tapias de adobe y gente que te saluda porque sabe quién eres… o, al menos, de qué casa vienes.

¿Merece la pena Sanzoles?

Sanzoles tiene sentido si te interesa la cultura del vino en versión rural, sin enoturismo de catálogo, y si vas con tiempo para moverte por la comarca. Como visita aislada, en un par de horas lo habrás visto casi todo; como punto dentro de una ruta por la Tierra del Vino, encaja bien.

No esperes una “postal” continua ni un casco histórico arreglado de arriba abajo. Es un pueblo de trabajo: calles sencillas, alguna casa arreglada al lado de otra medio caída, tractores pasando y perros en los corrales. Si buscas eso, vas bien encaminado; si lo que quieres son fotos de revista, mejor combinarlo con Zamora capital o con otros pueblos del entorno.

Qué ver en Sanzoles

El patrimonio de Sanzoles refleja su historia como núcleo agrícola y vitivinícola.

La iglesia parroquial, de aire sobrio castellano, preside el casco urbano y es el edificio más reconocible del pueblo. Su torre se ve desde la carretera y suele ser el mejor punto de referencia para orientarse al llegar. Por dentro es sencilla, más pensada para el uso diario que para impresionar al forastero.

Uno de los rasgos más interesantes del pueblo son sus bodegas tradicionales subterráneas. Son cuevas excavadas en la tierra, muchas veces agrupadas en zonas concretas, donde históricamente se elaboraba y guardaba el vino. Mantienen una temperatura fresca y constante todo el año, pero conviene saber que la mayoría son de uso privado y no tienen horarios de visita ni nada parecido. Lo normal es que solo se puedan conocer si alguien del pueblo te la enseña, así que no vayas contando con “visita asegurada”.

El entorno de Sanzoles anima a caminar sin mayor pretensión que mirar alrededor: viñedos, parcelas de cereal y caminos agrícolas que cambian mucho según la estación. En primavera mandan los verdes; en verano, el amarillo del secano y el calor seco de la meseta; y en otoño la viña se tiñe de rojos y ocres, justo antes de la vendimia.

La arquitectura popular aún se aprecia en varias calles: casas de piedra y adobe, portones grandes que daban paso a carros y animales, corrales interiores… No es un conjunto de museo, pero si te fijas en dinteles, chimeneas y cierres de patios, se lee bien la vida rural de las últimas décadas.

Qué hacer

Lo más lógico en Sanzoles es centrar la visita en la cultura del vino y el paisaje.

Aquí no abundan las grandes bodegas preparadas para visitas con cata y tienda, sino productores pequeños y viñedo muy repartido. Las conversaciones sobre la uva (Tempranillo, algo de Garnacha y otras variedades locales [VERIFICAR]) suelen salir solas si coincides con alguien trabajando en la viña o en la bodega. No hay circuito oficial, así que todo depende de la cercanía y de la ocasión.

Las rutas a pie no están siempre señalizadas como senderos turísticos, pero los caminos agrícolas permiten dar buenos paseos llanos, entre viñas y campos de cereal. Es terreno fácil, sin grandes cuestas, pero conviene estudiar un poco el mapa antes para no alargar más de la cuenta el recorrido, sobre todo en verano con calor. No hay sombra, salvo algún árbol aislado, así que toca gorra, agua y crema.

La gastronomía local sigue la línea de la provincia: carne de cerdo de la matanza, asados (lechazo y otras carnes), legumbres cocinadas a fuego lento y vino de la zona. No vengas buscando una gran oferta de restaurantes, sino comida casera en casas rurales, bares del entorno o encargos previos. En conversación con la gente del pueblo todavía salen a relucir guisos de vendimia y recetas que pasan de madres a hijas.

Para quien disfruta de la fotografía rural, hay material: hileras de viñas al amanecer, el perfil de la torre de la iglesia recortado sobre la llanura, bocas de bodegas semienterradas, viejas paredes de adobe y, sobre todo, esos atardeceres de meseta que “aplanan” el paisaje con luz dorada.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo se parece al de muchos pueblos de la provincia, pero con sus matices propios.

Las fiestas patronales, en verano (habitualmente en agosto [VERIFICAR]), son el momento en que el pueblo se llena de gente que vive fuera el resto del año. Hay verbenas, actividades populares y comidas en cuadrilla, más pensadas para los del pueblo que para el visitante, pero cualquiera que se acerque con respeto suele integrarse sin problema.

En septiembre, cuando llega la vendimia, se nota el cambio de ritmo. No hay una gran fiesta oficial del vino, pero sí más movimiento en viñas y bodegas, remolques entrando y saliendo y mucha conversación alrededor de cómo viene el año.

Las celebraciones religiosas como la Semana Santa o las navidades son sobrias y muy de casa, sin grandes despliegues, pero dan buena medida de cómo se vive todavía el calendario tradicional en un pueblo pequeño.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Zamora capital, Sanzoles está a unos 25 km por la N-630 en dirección Salamanca, tomando después el desvío señalizado. En coche se tarda en torno a 25 minutos, según tráfico y punto de salida. El transporte público es escaso y puede variar según la época [VERIFICAR], así que lo más práctico es venir en coche.

Cuándo visitar Sanzoles

  • Otoño: septiembre y octubre son buenos meses si te interesa ver viñedos en vendimia o ya teñidos de colores cálidos. Puede coincidir con más movimiento agrícola.
  • Primavera: abril y mayo suelen traer temperaturas suaves y campos verdes, más agradables para caminar.
  • Verano: días largos pero calurosos; los paseos entre viñas mejor a primera hora o al atardecer. A cambio, el pueblo está más vivo por las fiestas y por la gente que vuelve.

En días de viento y frío invernal, los paseos por la meseta se hacen duros; si vienes en esa época, mejor combinar la visita con Zamora ciudad y dejar el campo para ratos cortos.

Lo que no te cuentan

Sanzoles se recorre rápido. El casco urbano no da para jornadas enteras, y las bodegas subterráneas no están montadas como atracción turística. Si llegas pensando en una ruta organizada con visitas guiadas y catas programadas, te llevarás un chasco.

Es un sitio para parar un rato, caminar un poco entre viñas, asomarse a la iglesia, hablar con quien te cruces y seguir ruta hacia otros pueblos de la Tierra del Vino o hacia Zamora capital. Si lo integras en un recorrido más amplio, encaja bien; si lo planteas como único destino de fin de semana, se te quedará corto.

Errores típicos al visitar Sanzoles

  • Ir en pleno verano a mediodía pensando en “dar un paseo entre viñas” y acabar achicharrado. Mejor primeras horas de la mañana o última de la tarde.
  • Suponer que hay un enoturismo montado con visitas a bodegas, horarios y catas cerradas. Aquí todo es más informal y depende de la gente del pueblo.
  • Calcular mal los tiempos: el pueblo se ve rápido; si vienes desde Zamora, compensa enlazarlo con otra parada en la comarca o una visita tranquila a la capital.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Aparca cerca de la iglesia, recorre las calles del entorno fijándote en las casas de adobe y piedra, entra al templo si está abierto y acércate andando a alguna zona de bodegas tradicionales (aunque solo las veas por fuera). Con lo que sobre de tiempo, un pequeño paseo por los caminos que salen del pueblo entre viñas.

Si tienes el día entero
Combina Sanzoles con otros pueblos de la Tierra del Vino o con Zamora capital. Deja para la mañana o el atardecer un paseo más largo por caminos agrícolas (trazándolo antes en el mapa) y, si surge la oportunidad, alguna bodega familiar. El resto del día dedícalo a conocer mejor la comarca o la ciudad.

Si vas con niños
El terreno es llano y se camina bien, pero no hay apenas zonas de sombra ni un gran repertorio de servicios. Bien para una vuelta corta por el pueblo y un rato de campo, siempre con agua, gorra y algo de picar, y luego continuar hacia otro sitio con más opciones para ellos.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierra del Vino
Código INE
49210
Costa
No
Montaña
No
Temporada
invierno

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Conectividad5G disponible
SaludHospital a 16 km
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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