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sobre Aldealseñor
Pueblo señorial con una casa fuerte bien conservada y arquitectura tradicional de piedra
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Antes de llegar: coche, servicios y viento
Aldealseñor es un pueblo muy pequeño de las Tierras Altas de Soria. Viven unas pocas decenas de personas y no hay servicios para el visitante. Llega con agua y algo de comida si piensas quedarte un rato.
El coche suele dejarse a la entrada o en los bordes de la plaza. No hay mucho tráfico, pero las calles son estrechas y de tierra en algunos tramos. Mejor no meterse demasiado con el coche.
El viento aquí manda bastante. Si sopla el cierzo, el paseo se hace corto. Primera hora de la mañana o última de la tarde suele ser más llevadero.
Cómo es el pueblo
Aldealseñor está a unos 1.200 metros de altitud, en pleno paisaje de cereal y praderas abiertas. Alrededor hay campo por todos lados. Casas bajas, muchas cerradas, otras medio caídas. Es lo normal en esta parte de Soria.
Las calles mezclan tierra, piedra y algo de hormigón más reciente. No hay señalización ni recorrido marcado. Se entra, se da una vuelta y poco más.
Aun así se ven detalles curiosos si vas despacio: portones grandes, algún escudo en piedra sobre las puertas, rejas antiguas. Nada monumental, pero habla de lo que fue el pueblo cuando había más gente.
La iglesia y poco más
El único edificio que realmente sobresale es la iglesia de San Pedro. Es una construcción sobria, con muros gruesos y pocos adornos. Suele estar cerrada salvo en celebraciones puntuales.
Alrededor quedan corrales y construcciones agrícolas que todavía se mantienen en pie. Son parte del paisaje del pueblo tanto como la iglesia.
Pasear sin ruta
No hay rutas señalizadas ni senderos preparados. Los caminos que salen del pueblo son agrícolas. Si ha llovido, barro. En invierno es fácil encontrar hielo.
Si te gusta caminar sin más, puedes seguir alguno de esos caminos un rato. El terreno es abierto y se ve lejos, pero tampoco esperes grandes cambios de paisaje.
Campo abierto y aves
El entorno es puro campo cerealista con algunos pinares dispersos en la distancia. Mucho cielo y horizontes largos.
Quien lleve prismáticos puede ver aves esteparias. En esta zona suelen moverse avutardas, alondras y otras especies de campo abierto. A primera hora o al caer la tarde hay más movimiento.
Cuando vuelve algo de vida
Durante el verano, sobre todo en agosto, el pueblo suele animarse algo. Regresan vecinos que tienen aquí la casa familiar y se celebran las fiestas del patrón, San Pedro. Son días muy locales: misa, procesión y comidas entre la gente del pueblo.
El resto del año Aldealseñor es muy tranquilo.
Consejo final
No vengas buscando monumentos ni planes organizados. Aldealseñor se recorre en poco tiempo. Si pasas por las Tierras Altas y quieres ver cómo son los pueblos que han quedado casi vacíos, para un rato, camina diez minutos y sigue ruta. Aquí la gracia está justo en eso.