Interior de un Supermercado Soriana, Mazatlán, 27 de julio de 2023.jpg
El Nuevo Doge · CC0
Castilla y León · Cuna de Reinos

Rollamienta

En el valle del río Razón zona de "El Valle" muy verde

49 habitantes · INE 2025
1161m altitud

Por qué visitarlo

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en Rollamienta

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Fecha agosto

San Sebastián (enero)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Rollamienta.

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sobre Rollamienta

En el valle del río Razón zona de "El Valle" muy verde

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En el corazón de las Tierras Altas de Soria, donde la meseta castellana empieza a levantarse hacia el Sistema Ibérico, está Rollamienta, una aldea pequeña incluso para los estándares sorianos. Con unos 50 habitantes y situada a 1.161 metros de altitud, es de esos pueblos donde sabes cuántos coches pasan al día casi de memoria. Aquí el silencio es literal: se oye el viento, alguna voz lejana, algún perro… y poco más. Si vienes de ciudad, el primer rato desconcierta; luego el cuerpo se acostumbra.

Rollamienta forma parte de esa cadena de pequeños núcleos rurales que salpican las Tierras Altas, una comarca de paisajes muy abiertos, cielos limpios y clima continental duro de verdad (invierno largo, verano seco, y noches frescas casi todo el año). Aquí la vida va al ritmo de las estaciones y de lo que marque el campo. No es un lugar para ir “a ver cosas” en plan lista de monumentos, sino para bajar revoluciones y entender cómo se vive en la España interior cuando se apaga el turismo y solo queda la gente del pueblo.

La arquitectura tradicional serrana, en piedra y madera, se mezcla con algunas casas reformadas, pero el conjunto sigue teniendo ese aire de pueblo alto y frío, hecho para aguantar nevadas, heladas y cierzo. No es de postal perfecta: hay corrales medio caídos, naves, huertos… pero eso también forma parte del paisaje real de la zona.

¿Qué ver en Rollamienta?

El patrimonio de Rollamienta es el de las aldeas serranas sorianas: poco, pero con sentido. La iglesia parroquial es el edificio principal, modesto pero con ese peso de los lugares que han visto pasar generaciones. No esperes grandes retablos ni obras maestras, pero sí el resumen de la historia local concentrado en cuatro paredes. Muchas veces la encontrarás cerrada; aquí lo normal es preguntar por alguien del pueblo si te interesa verla por dentro.

Más que monumentos, lo interesante está en el conjunto: un paseo tranquilo por el caserío permite ver viviendas tradicionales con muros de piedra gruesa, portones de madera y antiguas dependencias ganaderas: corrales, cuadras, pajares… Muchas ya no se usan como antes, pero cuentan bien la economía de subsistencia de estas tierras altas. Conviene caminar despacio, fijarse en los detalles y saludar: la mitad de la información útil la dan las conversaciones cortas.

El entorno ayuda mucho: alrededor, los campos de cultivo se abren en todas direcciones. Según la época, verás los verdes intensos de la primavera, el amarillo casi cegador del verano o los tonos ocres del otoño. En invierno, si nieva, el paisaje se queda reducido a blanco, piedra y cielo. No hay grandes bosques ni ríos caudalosos al lado del pueblo: aquí manda el espacio abierto.

La altitud y la escasa contaminación lumínica hacen que las noches, cuando está despejado, sean buenas para mirar estrellas. No hace falta ser muy entendido: basta con salir del casco, apagar linternas y dejar que los ojos se acostumbren. Y llevar algo de abrigo incluso en agosto, porque refresca más de lo que marca el coche al llegar.

Qué hacer

Rollamienta funciona bien como base tranquila para recorrer las Tierras Altas a pie o en coche. Desde el pueblo salen y pasan pistas y caminos tradicionales que conectan con otros núcleos de la comarca. Son rutas sencillas en cuanto a orientación si se tiene algo de costumbre, pero conviene no subestimar el viento, el frío o el sol de verano: aquí no hay muchas sombras ni bares a mano, y un paseo corto se puede hacer largo si vas justo de agua o de ropa.

El senderismo es, de hecho, lo más agradecido: caminar entre páramos, pastos y pequeños valles donde todavía se ve ganado, y donde es relativamente fácil observar rapaces y fauna típica de estos paisajes abiertos. No son rutas “de foto” espectaculares, pero sí muy sinceras: pistas, colinas suaves, muros de piedra y horizonte.

La fotografía de naturaleza y paisaje también tiene su punto aquí. Los amaneceres y atardeceres, con luz rasante sobre los campos, dan mucho juego para quien tenga paciencia y trípode. En invierno, con nieve, el aspecto se vuelve casi de “norte de Europa” a pequeña escala: pocos elementos, líneas limpias, silencio. Eso sí, las manos se quedan frías en dos minutos si no llevas guantes.

La micología entra en juego en otoño, cuando las lluvias acompañan. En la zona se conocen bien las setas, pero es importante ir con permiso cuando toque, respetar las normas y, si no se sabe, no coger nada más allá de un paseo observando. Aquí no gusta ver coches parados “en cualquier sitio” y gente con bolsas llenas sin saber muy bien qué lleva.

En cuanto a gastronomía, el pueblo en sí no tiene servicios de restauración. Esto conviene tenerlo muy claro: aquí hay que llegar comido o con comida. En la comarca, eso sí, son habituales los platos de caza, las carnes de cordero, los productos del cerdo y las setas en temporada, pero para eso tendrás que moverte a localidades mayores.

Fiestas y tradiciones

Como en tantos pueblos de la provincia, las fiestas patronales se concentran en verano, normalmente en agosto. Es entonces cuando Rollamienta multiplica su población con gente que vuelve al pueblo y familiares que aprovechan las vacaciones. El ambiente cambia por completo unos días: verbenas sencillas, encuentros, sobremesas largas y la vida en la calle hasta tarde. Si vas esos días, el pueblo que encuentras no se parece al de noviembre.

El calendario religioso marca todavía buena parte de las celebraciones: procesiones, misas señaladas y costumbres que se mantienen más por vínculo comunitario que por turistas, porque aquí el visitante sigue siendo minoría. Si coincides, ve con respeto y pregunta antes de meterte en una iglesia llena o en una procesión.

Información práctica

Rollamienta se encuentra a unos 50 kilómetros al norte de Soria capital. Se llega por carretera hacia Tierras Altas y después por vías locales. El firme suele estar razonablemente bien [VERIFICAR], pero en invierno la cosa puede complicarse con nieve o hielo, así que mejor mirar el parte y el estado de las carreteras antes de subir. En días de niebla densa también conviene ir con calma: hay tramos muy solitarios.

Servicios, los justos. No cuentes con supermercado, farmacia o gasolina en el pueblo. Lo normal es organizarse en Soria o en alguna localidad mayor de camino y subir con todo lo que puedas necesitar: agua, algo de comida, algo de abrigo extra y batería de móvil cargada. La cobertura puede fallar según la compañía y la zona del pueblo, así que mejor no fiarlo todo al mapa online.

Cuándo visitar Rollamienta

Depende mucho de lo que busques:

  • Primavera: quizá el momento más agradecido. Días más largos, campos verdes y temperaturas todavía suaves, aunque las noches siguen siendo frescas. Hay días de viento que parece que te atraviesa, incluso con sol.
  • Verano: buena escapada del calor de la meseta baja. Los días pueden ser calurosos al sol, pero las noches refrescan bastante. Eso sí, el paisaje está más seco y, salvo fiestas, el ambiente es muy tranquilo.
  • Otoño: colores muy bonitos en el campo, temporada de setas y ambiente más melancólico. Las tardes se acortan rápido y en cuanto se va el sol baja la temperatura.
  • Invierno: solo para quien lleve bien el frío y la sensación de aislamiento. La estampa nevada tiene su atractivo, pero hay que ir preparado y con margen por si la carretera se complica o te toca dar media vuelta.

Lo que no te cuentan

Rollamienta es pequeño y se ve rápido. En una mañana o una tarde te da tiempo de sobra a pasear el pueblo y asomarte a los alrededores. No es un “destino de varios días” por sí solo, sino más bien una parada dentro de una ruta por Tierras Altas o una base tranquila para explorar la comarca.

Las fotos de redes sociales pueden engañar un poco: el paisaje es abierto y bonito, sí, pero muy austero. Si vienes esperando un pueblo monumental o un casco histórico grande, te vas a frustrar. Aquí el valor está en la calma, la vida rural que resiste y la sensación de espacio. Si eso te encaja, repetirás; si buscabas animación continua, te parecerá que “no hay nada”.

Si solo tienes unas horas

  • Entrar al pueblo, dejar el coche donde no estorbe y dar un paseo tranquilo por las calles y alrededores.
  • Acercarte a los caminos que salen del casco para ver el paisaje amplio y entender por qué a esto le llaman Tierras Altas.
  • Si vas al atardecer o anochecer y el cielo está claro, quedarte un rato a mirar el cielo estrellado, con algo de ropa de más en la mochila.

No hace falta más para hacerse una idea bastante fiel de lo que es Rollamienta. Si te engancha esa mezcla de silencio y horizonte, ya volverás con más tiempo.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Tierras Altas
Código INE
42159
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
SaludHospital a 19 km
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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