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sobre Yanguas
Uno de los pueblos más bonitos de España con arquitectura medieval serrana
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En el corazón de las Tierras Altas de Soria, a 987 metros de altitud, Yanguas es uno de esos pueblos donde el silencio no es una pose, sino la forma normal de estar. Este pequeño municipio de poco más de cien habitantes conserva un patrimonio arquitectónico que sorprende cuando llegas, con sus torres defensivas, calles empedradas y casonas blasonadas que testimonian un pasado de esplendor cuando fue cabeza de una importante Comunidad de Villa y Tierra.
Rodeada de un paisaje de media montaña donde los valles se alternan con suaves elevaciones, Yanguas invita a un turismo pausado, de los que se hacen a pie y sin prisas. Aquí, el ruido más habitual es el del Cidacos cuando baja con agua y el de las campanas marcando las horas. Es un sitio al que se viene a bajar revoluciones y a mirar piedras, cielo y monte, poco más, y conviene venir con ese chip.
El pueblo se extiende a lo largo de una calle principal que conduce hasta la plaza, configurando un conjunto urbano que ha sido declarado Bien de Interés Cultural. Pasear por Yanguas es como hojear un libro de historia medieval al aire libre, pero en pequeño formato: se recorre rápido si se va al trote, aunque lo suyo es tomárselo con calma y dejarse llevar por los detalles.
¿Qué ver en Yanguas?
La Torre de San Miguel es el perfil que se te queda grabado de Yanguas. Este antiguo campanario del siglo XVI se alza sobre el caserío, y aunque la iglesia a la que perteneció prácticamente ha desaparecido, la torre permanece como testigo silencioso del paso de los siglos. Sus piedras doradas se iluminan especialmente al atardecer, con esa luz limpia de la sierra que hace que cambien de tono en cuestión de minutos.
El castillo de Yanguas, situado en la parte alta del pueblo, data del siglo XIV. Está en estado de ruina consolidada: no esperes un castillo de postal restaurado, sino restos que permiten imaginar la importancia defensiva que tuvo este enclave. Las vistas desde este punto abarcan todo el valle y las montañas circundantes, así que compensa subir aunque solo sea por la panorámica y por ver el trazado del pueblo desde arriba.
La iglesia de Santa María es otro de los puntos interesantes del pueblo. Este templo románico del siglo XII conserva elementos arquitectónicos reconocibles, incluyendo una portada con arquivoltas decoradas y un retablo barroco en su interior. A pocos pasos, la ermita de la Virgen de los Remedios completa el conjunto religioso del municipio, aunque suele estar cerrada fuera de fechas señaladas [VERIFICAR], algo bastante habitual en la zona.
Recorrer el casco histórico permite descubrir numerosas casonas señoriales con escudos heráldicos en sus fachadas, testimonio del poder económico que concentró Yanguas durante la Edad Media y el Renacimiento. La Plaza Mayor porticada es el corazón del pueblo, donde aún se intuye el ambiente de las antiguas ferias y mercados, aunque hoy la vida diaria sea bastante más tranquila y algo dispersa.
Merece la pena bajar hasta el puente medieval que cruza el arroyo Cidacos, una construcción de piedra muy integrada en el paisaje que servía de paso en una antigua ruta trashumante. Es uno de esos lugares donde se entiende bien la relación entre el pueblo, el río y los caminos de antaño, y donde se agradece sentarse un rato si el tiempo acompaña.
Qué hacer
Yanguas es un buen punto de partida para los amantes del senderismo tranquilo. Existen varias rutas que permiten explorar los alrededores, adentrándose en paisajes de bosques de robles y pinos, prados y pequeños barrancos. Una de las más utilizadas enlaza con los cercanos Cameros Sorianos, donde la sensación de soledad y monte es muy marcada y donde conviene calcular bien los tiempos, porque las distancias engañan en el mapa.
La observación de aves funciona bien en esta zona. Los cielos de las Tierras Altas acogen varias especies rapaces, y en primavera y otoño es posible contemplar el paso migratorio de numerosas aves si se tiene paciencia y prismáticos. No es un espectáculo continuo, pero si paras, escuchas y miras, algo se ve.
Para quienes disfrutan con la fotografía, Yanguas da juego: nieblas matinales en el valle, muros de piedra, portadas románicas, tejados y fondos de montaña. A nivel práctico, el pueblo se recorre en menos de una hora a paso ligero, pero entre fotos, miradores y desvíos al río es fácil que se vaya la mañana sin darte cuenta.
La gastronomía local sigue la línea de la cocina tradicional soriana, con platos contundentes pensados para el frío: calderetas de cordero, migas pastoriles, setas de temporada y las tortas cenceñas. Los productos de la matanza y los quesos artesanos se identifican rápido en las cartas y tiendas de la zona, y encajan bien después de una caminata o de un día entero de coche por estos valles.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a la Virgen de los Remedios se celebran a principios de septiembre, con procesiones, danzas tradicionales y eventos populares que reúnen a vecinos y a quienes vuelven al pueblo esos días.
En junio tiene lugar la festividad de San Juan, donde aún se mantiene la costumbre de encender hogueras, conectando con celebraciones ancestrales vinculadas al solsticio de verano.
A finales de agosto, las fiestas de verano sirven de punto de encuentro para los yangüeses que residen fuera del municipio, multiplicando temporalmente la población y cambiando por unos días el ritmo habitual de las calles medievales, que pasan de la calma total al bullicio de peñas y verbenas.
Cuándo visitar Yanguas
La primavera (mayo-junio) y el otoño (septiembre-octubre) suelen ser los momentos más agradables, con temperaturas suaves y el campo en buen estado, verde o con colores otoñales según la época. El verano también se lleva bien gracias a la altitud, que modera el calor, aunque a mediodía el sol pega fuerte y la sombra se agradece.
En invierno el frío es serio y pueden caer nevadas. El pueblo bajo la nieve tiene su punto, pero conviene venir preparado: ropa de abrigo de verdad y margen de tiempo en el coche por si las carreteras van lentas. Aquí anochece pronto y el ambiente se recoge, así que los planes se acortan.
Si el día sale lluvioso, el paseo por el casco histórico sigue teniendo sentido, pero las rutas largas por el entorno pierden atractivo; es buena ocasión para fijarse en detalles arquitectónicos, en portadas, aleros y escudos, y en el trazado del pueblo más que en el paisaje abierto.
Lo que no te cuentan
Yanguas es pequeño y se ve rápido. El casco histórico se recorre en poco más de una hora, incluso menos si no te entretienes. Eso no es algo negativo, pero conviene saberlo para no venir pensando en varios días de “cosas que hacer” solo aquí. Funciona bien como base tranquila o como parada dentro de una ruta por Tierras Altas y Cameros, combinándolo con otros pueblos y tramos de carretera con muy buenas vistas.
Las fotos que circulan suelen centrarse en la torre, el puente y un par de rincones muy fotogénicos. El resto del pueblo mezcla zonas restauradas con casas más humildes o cerradas, como pasa en muchos pueblos sorianos. Si llegas con esa imagen más realista, se disfruta más y se entiende mejor en qué punto está la vida rural aquí.
En cuanto a servicios, la oferta es limitada: tiendas pequeñas, pocos bares y horarios que no tienen nada que ver con los de ciudad. Es importante venir con algo de previsión (combustible, agua, algo de comida) y asumir que aquí el reloj manda menos y que a media tarde puedes encontrarte persianas bajadas.
Errores típicos al visitar Yanguas
- Pensar que es un destino “para varios días” por sí solo: uno o dos días dan de sobra para ver el pueblo con calma y hacer alguna ruta cercana. A partir de ahí, lo normal es combinarlo con otros puntos de Tierras Altas o de la N-111.
- Llegar muy tarde en invierno: entre el frío y que anochece pronto, si llegas a última hora te quedarás casi sin luz para pasear. Mejor planear la visita en las horas centrales del día.
- Confiarse con el coche: el acceso es bueno, pero en festivos o verano algunas zonas para aparcar se llenan rápido. Lo sensato es dejar el coche un poco antes del casco histórico y entrar caminando; las distancias son cortas y se evita dar vueltas entre calles estrechas.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Soria capital, Yanguas se encuentra a unos 75 kilómetros por la carretera N-111 en dirección a Logroño, tomando después el desvío hacia el este. El trayecto suele rondar la hora y transcurre por paisajes de valle y montaña, con curvas pero sin grandes complicaciones si se conduce con calma.