Artículo completo
sobre Villaturiel
Municipio del alfoz leonés en la vega del Porma; conocido por sus tradiciones y cercanía a la capital
Ocultar artículo Leer artículo completo
A apenas diez kilómetros al este de León capital, Villaturiel se extiende tranquilo sobre la llanura que caracteriza las Tierras de León. Este municipio de cerca de 1.900 habitantes, situado a unos 795 metros de altitud, representa bien esos pueblos castellanos que han ido creciendo a la sombra de la capital sin dejar de ser pueblo. Calles rectas, casas de ladrillo y adobe, solares aún sin construir y un horizonte que se abre en cuanto sales de la última casa.
Villaturiel no es un destino de grandes monumentos ni de paisajes espectaculares, y conviene llegar con esa idea clara. Es un buen lugar para asomarse a cómo se vive en la España interior, para pasear despacio y, sobre todo, para usarlo como base tranquila mientras se explora León y la comarca. Más que un sitio al que ir “a ver cosas”, es un sitio donde estar a otro ritmo. Si te lo tomas con calma, en dos o tres paseos ya empiezas a reconocer caras y rutinas.
La cercanía con la capital y su carácter residencial no le han hecho perder ese aire de pueblo castellano cotidiano, donde aún se ve a la gente en los portales, las conversaciones se alargan en las plazas y el reloj pesa menos que en la ciudad.
Qué ver en Villaturiel
El patrimonio de Villaturiel es modesto pero representativo de la arquitectura religiosa tradicional leonesa. La iglesia parroquial de San Pedro preside el núcleo urbano con su construcción de ladrillo, típica de estas tierras de llanura donde la piedra escaseaba. Aunque su aspecto actual corresponde a reformas posteriores, conserva detalles que se aprecian mejor si uno se detiene un rato, especialmente si interesa la arquitectura popular castellana, más funcional que monumental. No es una iglesia para hacer cien fotos, pero sí para fijarse en cómo se construía con lo que había a mano.
Pasear por el casco urbano permite entender el urbanismo de los pueblos agrícolas leoneses: calles bastante rectas, plazas abiertas y construcciones tradicionales que alternan con viviendas más recientes. Aún se ven tapias de adobe y portones grandes que recuerdan la vida ligada a las cuadras y a las fincas. Las bodegas subterráneas que algunas casas antiguas conservan recuerdan el tiempo en que el vino casero era algo habitual en casi todas las familias; la mayoría son privadas, así que se ven desde fuera y poco más.
El verdadero atractivo de Villaturiel está en su entorno inmediato. Los campos de cultivo que rodean el municipio forman un paisaje muy cambiante según la época: verdes tiernos en primavera, dorados en verano, tonos ocres cuando llegan las labores de otoño. Son terrenos llanos, fáciles para caminatas tranquilas donde, si se va sin prisa, lo habitual es escuchar solo el viento entre los cereales y el canto de aves esteparias. Es un paisaje que se disfruta andando despacio, más que con una visita rápida en coche.
Desde Villaturiel también se puede acceder fácilmente a otros pueblos de la comarca, encadenando pequeñas rutas por carretera para conocer mejor las Tierras de León: Valdefresno, Mansilla de las Mulas o Santas Martas quedan a poca distancia en coche y se prestan a una jornada de ir parando de pueblo en pueblo.
Qué hacer
Las actividades en Villaturiel giran en torno al disfrute tranquilo del entorno rural. Los paseos y rutas en bicicleta por los caminos agrícolas son de lo más agradecido, aprovechando la orografía llana que permite recorridos asumibles para casi cualquier forma física. Estos caminos conectan con vías pecuarias y sendas locales que van serpenteando entre campos de cereal, regadíos y alguna chopera. Un paseo de una hora te da para salir del pueblo, oler la tierra húmeda si ha llovido y volver sin forzar.
La gastronomía leonesa está muy presente, aunque el municipio no cuenta con una oferta hostelera muy amplia. Lo habitual es combinar la tranquilidad del pueblo con la variedad culinaria de León capital, a un cuarto de hora en coche, donde se puede tirar de tapeo y platos típicos: cecina, morcilla leonesa, embutidos, quesos y vinos de la zona (Bierzo y Tierra de León, entre otros). Villaturiel sirve más como lugar para cocinar tranquilo o comer en casa rural que como pueblo “de bares”.
Para quienes disfrutan con la observación de aves, los campos cerealistas alrededor de Villaturiel acogen especies esteparias de interés, especialmente durante los meses de primavera y otoño. No es un entorno de grandes masas de agua ni de bosques, sino de horizontes abiertos, así que los prismáticos vienen bien para sacarle partido. Conviene madrugar o salir ya a última hora de la tarde, cuando el campo está más tranquilo.
La proximidad a León capital convierte a Villaturiel en un punto de partida cómodo para explorar la ciudad y regresar a dormir a un entorno rural más silencioso. Hay gente que lo utiliza precisamente para eso: vida diaria en el pueblo y escapadas de unas horas a la ciudad.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales en honor a San Pedro se celebran a finales de junio, coincidiendo con la festividad del santo. Durante esos días, el pueblo se vuelca en verbenas, eventos deportivos y comidas populares que reúnen a vecinos de todo el municipio y a quienes regresan por vacaciones. Es de esos momentos en que se nota que, aunque mucha gente trabaje en León, el sentimiento de pueblo sigue muy vivo.
En agosto, como en muchos pueblos leoneses, se celebran las fiestas de verano, aprovechando el regreso de los emigrantes y el buen tiempo. Son jornadas de convivencia, con actividades para distintas edades y alguna romería campestre que saca a la gente de nuevo a los caminos y prados.
La Semana Santa se vive con cierta devoción, manteniendo algunas procesiones tradicionales, aunque aquí el ambiente es más de pueblo que de gran ciudad procesional: menos boato y más costumbre arraigada, con caras conocidas en las cofradías y pasos más sencillos.
Información práctica
Cómo llegar: Desde León capital, Villaturiel está a unos 10 kilómetros por la carretera LE-213, que se toma desde la salida este de la ciudad. El trayecto suele rondar los 15 minutos en coche si no hay tráfico. También existen conexiones en transporte público mediante líneas de autobús comarcal, aunque conviene revisar horarios actualizados, sobre todo en festivos.
Consejos: Conviene llevar calzado cómodo para caminar por los senderos rurales y, si se visita en verano, protección solar y agua, porque la sombra escasea en los campos y las distancias engañan: lo que parece “al lado” pueden ser fácilmente 3 o 4 kilómetros de ida y vuelta. En días de lluvia, los caminos agrícolas pueden embarrarse bastante, así que mejor preguntar a la gente del pueblo por el estado de los accesos si se piensa salir a pasear.
Cuándo visitar Villaturiel
La primavera (mayo-junio) y el otoño (septiembre-octubre) son los momentos más agradables: temperaturas suaves, campos verdes o recién cosechados y menos horas de calor fuerte. El verano puede ser caluroso, con días largos y secos típicos de la meseta; las tardes y primeras horas de la noche son el mejor momento para pasear. El invierno es frío, con heladas frecuentes y nieblas ocasionales, pero los días soleados tienen una luz muy limpia sobre los campos.
Si lo que se busca es ver el campo en su punto más vistoso, finales de mayo y principios de junio suelen ser las semanas más agradecidas, mientras que para disfrutar del ambiente de pueblo lleno es más fácil acertar en torno a las fiestas de San Pedro y en agosto.
Lo que no te cuentan
Villaturiel es un municipio pequeño y se recorre rápido: el casco urbano se ve con calma en una mañana o en una tarde. No es un destino para pasar varios días “de turismo” sin salir de allí, sino más bien una base tranquila para moverse por León y las Tierras de León. A partir del segundo día, si no te gusta simplemente pasear o leer al sol, se te puede quedar corto.
Las fotos de campos infinitos pueden llevar a imaginar un paisaje “espectacular” en el sentido clásico; en realidad el interés está en lo sutil: los cambios de color, el cielo amplio, la vida agrícola diaria. Si se busca un pueblo monumental o de postal, mejor combinarlo con otros destinos cercanos y dejar Villaturiel para lo que es: un lugar sencillo donde bajar revoluciones.
Si solo tienes…
Si solo tienes 1–2 horas
Da un paseo por el entorno de la iglesia de San Pedro, recorre un par de calles para ver las casas tradicionales mezcladas con las nuevas y sal por cualquiera de los caminos agrícolas que salen del casco urbano, aunque solo sea media hora de ida y vuelta. En ese tiempo ya te haces una idea del tipo de paisaje y de vida que hay.
Si tienes el día entero
Por la mañana, camina o pedalea con calma por los caminos de servicio entre campos, sin apurar: con unas 2–3 horas tienes más que suficiente para hacer un bucle sencillo. Come en el pueblo o en León y, por la tarde, acércate en coche a algún pueblo cercano como Mansilla de las Mulas o a la propia capital. Villaturiel encaja bien como pieza de una jornada más amplia por las Tierras de León, no como única parada.