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sobre Cubillo
Pequeña localidad serrana; destaca por su iglesia románica y la cruz de piedra
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En el corazón de las Tierras de Segovia, donde los campos de cereal se funden con el cielo castellano, está Cubillo. Esta pequeña aldea de apenas 70 y pocos habitantes se alza a más de 1.000 metros de altitud, manteniendo bastante intacto el espíritu de la Castilla rural. Casas de piedra y adobe, calles tranquilas y un silencio que, la mayoría de los días, solo rompen el viento y las campanas de la iglesia. Aquí el ritmo es el que es, no el que marca el reloj del que viene de fuera.
Cubillo representa ese turismo rural sin artificios ni masificaciones, donde el viajero puede hacerse una idea clara del ritmo pausado de la vida en la meseta castellana. Aquí no encontrarás grandes monumentos ni infraestructuras turísticas, y conviene tenerlo claro antes de ir. Es más un lugar para pasear sin prisa, seguir caminos de siempre, mirar el paisaje y charlar un rato con quien te cruces en la plaza.
La ubicación de Cubillo en la comarca de Tierras de Segovia lo convierte en un buen punto de partida para explorar una zona menos conocida de la provincia, alejada de los circuitos más transitados pero con paisajes genuinos y pueblos pequeños donde todavía se vive de otra manera.
Qué ver en Cubillo
El patrimonio de Cubillo es modesto pero representativo de la arquitectura rural segoviana. Su iglesia parroquial, dedicada a un santo patrón local [VERIFICAR], preside el núcleo urbano con su estructura de mampostería típica de la región. Como en muchas aldeas castellanas, el templo vertebra el pueblo y ha visto pasar generaciones enteras.
Pasear por sus calles permite fijarse en la arquitectura popular tradicional, con viviendas construidas en piedra, adobe y madera de enebro, materiales extraídos del propio entorno. Algunos edificios conservan elementos originales como antiguos corrales, pajares y bodegas excavadas, memoria de una economía basada en la agricultura y la ganadería. No hay un “casco histórico” como tal: el propio pueblo, tal cual, es el conjunto.
Los alrededores de Cubillo muestran paisajes de páramo y campiña característicos de esta zona de la meseta. Los campos de cultivo se extienden hasta el horizonte, con un mosaico cromático que varía con las estaciones: el verde intenso de la primavera, el dorado del verano y los ocres del otoño. Quien disfrute con la fotografía de paisajes amplios y la observación de aves esteparias tiene materia de sobra; quien busque bosques frondosos o ríos caudalosos, no los va a encontrar aquí.
Qué hacer
Cubillo invita principalmente al senderismo y las caminatas tranquilas. Desde el pueblo parten caminos rurales y vías pecuarias que permiten adentrarse en el paisaje de páramo y descubrir la flora y fauna autóctonas. Son rutas accesibles, sin grandes desniveles, pero conviene llevar agua, gorra y algo de abrigo según la época: la sombra escasea y el viento en invierno se nota.
La observación de aves es otra actividad interesante en la zona. El entorno estepario alberga especies como la cogujada, la alondra o el alcaudón, y con suerte se pueden avistar rapaces como el milano o el cernícalo común sobrevolando los campos. No hay observatorios preparados, así que toca patear y tener paciencia.
Para los interesados en la gastronomía tradicional, Cubillo forma parte de una comarca donde todavía se elaboran productos artesanales. El lechazo asado, las legumbres de la tierra, los productos de matanza y el pan cocido en horno de leña representan la esencia de la cocina castellana más auténtica. En el propio pueblo las opciones son muy limitadas o inexistentes, así que lo normal es comer en localidades cercanas y moverse en coche.
La zona también se presta a realizar rutas en bicicleta por carreteras secundarias y caminos agrícolas, con escaso tráfico y paisajes abiertos. Es una forma práctica de enlazar varias aldeas cercanas de la comarca y entender cómo se articula este territorio rural segoviano. Mejor bicicleta de montaña o gravel: los firmes pueden ser irregulares y, tras lluvias, algo pesados.
Fiestas y tradiciones
Como la mayoría de pueblos castellanos, Cubillo celebra sus fiestas patronales durante los meses de verano, probablemente en torno a agosto [VERIFICAR]. Estos días el pueblo se llena: regresan antiguos vecinos y familiares, y se organizan actos religiosos, comidas populares y verbenas de las de siempre.
Las celebraciones tradicionales del calendario religioso, como la Semana Santa o las festividades navideñas, se viven con sencillez pero con devoción, conservando rituales que en las ciudades han desaparecido. Son momentos en los que, pese al tamaño reducido del pueblo, se nota comunidad.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Segovia capital, Cubillo se encuentra a aproximadamente 45-50 kilómetros por carreteras comarcales en dirección noroeste. El acceso se realiza por carreteras secundarias, por lo que conviene consultar la ruta específica en un navegador actualizado. Es prácticamente imprescindible viajar en coche propio, ya que no existe transporte público regular.
Mejor época para visitar: La primavera (mayo-junio) y el otoño (septiembre-octubre) suelen tener temperaturas agradables y paisajes especialmente agradecidos para caminar. El verano puede ser caluroso pero seco, y las horas centrales del día se hacen largas en campo abierto. El invierno resulta frío debido a la altitud, con posibilidad de nevadas ocasionales y heladas fuertes.
Consejos prácticos: Cubillo es una aldea muy pequeña, sin servicios turísticos desarrollados y con pocos comercios. Conviene llevar comida, agua y gasolina resueltos desde algún pueblo mayor. El ambiente es muy tranquilo: aparca con sentido común, no bloquees accesos a fincas ni calles estrechas y respeta los campos y cultivos. Es un lugar que encaja bien como excursión de medio día o como base muy silenciosa para explorar la comarca de Tierras de Segovia.
Si solo tienes…
Si solo tienes 1–2 horas
Paseo por el pueblo, vuelta por la iglesia y salida por alguno de los caminos cercanos para asomarte al páramo. No hace falta más para hacerte una idea del sitio.
Si tienes el día entero
Combina Cubillo con otros pueblos de la zona y algún mirador natural. Usa Cubillo como parada tranquila para caminar un rato, comer en la comarca y seguir ruta.
Lo que no te cuentan
Cubillo es pequeño y se ve rápido. Si vas esperando un “pueblo monumental” o mucha oferta de ocio, te vas a frustrar. Tampoco hay bares ni servicios para pasar allí varios días sin moverte. Su interés está en la calma, el paisaje amplio y esa Castilla rural que muchos solo cruzan por la autovía. Si entiendes eso antes de ir, la visita encaja mejor.