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sobre Ituero y Lama
Municipio con urbanizaciones y núcleo tradicional; entorno de encinares cerca de la sierra
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En el entorno de la Sierra de Guadarrama, a más de mil metros de altitud, Ituero y Lama se mantiene tranquilo, sin grandes rótulos ni artificios. Este pequeño municipio de unos 500 habitantes conserva bastante bien la vida de la Castilla rural, con un ritmo pausado y un pueblo donde aún se saluda por la calle sin prisas.
El nombre del municipio ya nos habla de su origen: Ituero proviene del latín "iter", camino, mientras que Lama hace referencia a las zonas húmedas o barrizales característicos del entorno. Dos núcleos unidos que conforman un lugar sencillo para quienes buscan naturaleza serrana, aire limpio y un ambiente de pueblo pequeño, de los de todo el año.
Situado en la comarca de Tierras de Segovia, este rincón castellano se rodea de pinares y robledales donde los colores cambian claramente con las estaciones: verdes intensos en primavera, ocres y dorados en otoño y, cuando toca, nevadas que blanquean tejados y caminos. En un paseo corto ya se nota el cambio de olor según la época: resina, tierra húmeda o humo de chimenea.
¿Qué ver en Ituero y Lama?
El principal interés de Ituero y Lama está en su arquitectura popular serrana, sin grandes monumentos pero con un conjunto que, paseándolo despacio, tiene su gracia. Casas de piedra y adobe, muchas con balcones de madera, chimeneas altas que recuerdan los inviernos largos y patios donde todavía se apilan las leñas para el frío. No es un pueblo “de postal perfecta”, pero sí de detalles si se camina con calma.
La iglesia parroquial preside la plaza del pueblo, con la sobriedad habitual de las iglesias serranas. En las proximidades, antiguos lavaderos y fuentes públicas recuerdan formas de vida que, aunque ya no se usan como antes, siguen muy presentes en la memoria del lugar. Hasta hace no tanto, buena parte de la vida cotidiana pasaba por ahí.
El entorno natural ayuda mucho: los alrededores de Ituero y Lama están cubiertos de pinares de pino silvestre y manchas de robledal, con arroyos que bajan de la sierra formando pequeños valles y regatos. Desde distintos puntos del término se obtienen vistas amplias hacia la Meseta castellana, sobre todo en días claros, cuando el horizonte parece no acabarse.
Los aficionados a la observación de fauna encontrarán por aquí un territorio propicio, con especies típicas serranas como jabalíes, corzos, zorros y una avifauna variada, en la que no es raro ver rapaces como el águila calzada o el ratonero común si se camina en silencio y a primeras horas del día.
Qué hacer
El senderismo es la actividad más natural en Ituero y Lama. Diversos caminos tradicionales y pistas forestales permiten adentrarse en los bosques cercanos y descubrir rincones agradables a paso tranquilo. Las rutas varían en dificultad, desde paseos suaves por pistas amplias hasta recorridos más largos para quien ya esté acostumbrado a caminar. Conviene llevar mapa o track descargado, porque la señalización no siempre es abundante y muchas pistas se parecen entre sí.
En otoño, la recolección de setas cobra protagonismo. Los pinares suelen dar níscalos, boletos y setas de cardo, siempre respetando la normativa local y las buenas prácticas micológicas. Más que una actividad “de foto”, aquí es algo que forma parte de la rutina de muchos vecinos cuando la temporada viene buena. Conviene ir temprano y con cesta, no con bolsa de plástico.
La gastronomía local merece una mención especial. Los asados de cordero lechal y cochinillo, preparados al estilo castellano en horno de leña, son habituales en celebraciones y fines de semana. Las judías de La Granja, las sopas castellanas y los embutidos caseros forman parte de una cocina que tira de producto cercano y recetas conocidas. En invierno, las calderetas y los platos de cuchara se agradecen mucho después de un día de frío y caminos.
Durante los meses fríos, la zona sirve como base tranquila para quienes se acercan a la nieve y los deportes de invierno, con la estación de La Pinilla a una distancia razonable en coche, siempre que la carretera acompañe.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Ituero y Lama mantiene vivas tradiciones que, más que para el visitante ocasional, son para la gente del pueblo y los que vuelven en vacaciones. Las fiestas patronales se celebran en torno a mediados de agosto, con verbenas, procesiones y comidas vecinales que llenan las calles de ruido y reencuentros.
En enero, como en muchos pueblos serranos, se mantiene la tradición de las lumbres de San Antón, con hogueras en las plazas donde se comparte comida y se combate el frío invernal a base de brasas, conversación y música sencilla.
Las fiestas de invierno, generalmente en febrero, incluyen actividades tradicionales que se han ido adaptando con los años pero mantienen ese carácter de reunión comunitaria, más pensadas para los de aquí que para hacer turismo. Si coincides, mejor verlo como invitado discreto que como espectador de un espectáculo.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Segovia capital, Ituero y Lama se encuentra a unos 45 kilómetros por la carretera CL-601 en dirección a La Granja de San Ildefonso, continuando después por carreteras locales hacia la sierra. El trayecto permite ir viendo el paisaje de la provincia, con cambios claros a medida que se gana altura. Desde Madrid, se puede acceder por la A-6 y luego carreteras autonómicas, en un recorrido de aproximadamente 100 kilómetros. Los últimos kilómetros son por carreteras más estrechas, conviene no ir con prisas.
Mejor época para visitar: Cada estación tiene su carácter. La primavera y el otoño funcionan bien para el senderismo y la micología, con temperaturas agradables y montes especialmente vistosos. El verano, a mil metros de altitud, suaviza algo el calor de la meseta, sobre todo por las noches. El invierno atrae a quienes buscan nieve y ambientes fríos, aunque conviene llevar cadenas y consultar el estado de las carreteras.
Consejos: Es recomendable llevar ropa de abrigo incluso en verano, pues las noches serranas suelen ser frescas. Un calzado cómodo para caminar es casi obligatorio si se quiere salir del casco urbano. En invierno, el equipamiento debe incluir ropa adecuada y cierta previsión de condiciones de montaña: no deja de ser zona serrana. Y si piensas llegar tarde o fuera de temporada alta, mejor no dar por hecho que vas a encontrar todo abierto.
Si solo tienes unas horas
Ituero y Lama es un pueblo pequeño, se recorre sin agobios en poco tiempo. En una mañana o una tarde puedes:
- Dar una vuelta tranquila por el casco, plaza e iglesia, fijándote en detalles de fachadas, chimeneas y patios.
- Acercarte a alguna fuente o lavadero tradicional, sin prisas, y alargar luego el paseo por los caminos cercanos al pueblo, sin necesidad de internarte mucho en el monte.
- Sentarte un rato en la plaza o en algún banco a simplemente escuchar el silencio y el ir y venir de los vecinos. En menos de dos horas puedes hacer todo esto sin ir mirando el reloj.
Lo que no te cuentan
Ituero y Lama es más un alto en el camino que un lugar para montar unas largas vacaciones. El pueblo se ve rápido, y el “plan” principal es caminar por los alrededores o usarlo como base para explorar otros puntos de la Sierra de Guadarrama y Tierras de Segovia.
Las fotos pueden dar sensación de gran pueblo serrano con mucha oferta; en realidad, es un municipio pequeño, con servicios ajustados y vida muy tranquila fuera de festivos y verano. Mejor venir sabiendo que lo que hay aquí es calma, paisaje y ritmo pausado, no grandes monumentos ni una agenda de ocio constante. Si buscas movimiento continuo, quizá te quedes corto; si lo que quieres es desconectar y oír más pájaros que coches, aquí se consigue rápido.