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sobre Nafría de Ucero
Pequeño pueblo cercano al Cañón del Río Lobos
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En el corazón de las Tierras del Burgo, donde la meseta castellana comienza a elevarse hacia las parameras sorianas, se encuentra Nafría de Ucero, una pequeña aldea que es mucho más que un punto en el mapa. Con apenas 33 habitantes censados y situada a 1.020 metros de altitud, esta localidad representa bien la esencia del poblamiento tradicional serrano, donde el tiempo parece haberse detenido entre muros de piedra y tejados rojizos que se funden con el paisaje. Aquí, si suena un coche por la calle, se sabe de quién es.
El municipio forma parte de ese mosaico de pequeños núcleos que salpican la provincia de Soria, una tierra de contrastes donde el silencio se convierte en protagonista y cada rincón invita a bajar revoluciones. Nafría de Ucero conserva esa autenticidad que muchos viajeros buscan: calles sencillas, arquitectura tradicional y un entorno natural que anima a caminar sin rumbo fijo y sin prisas. No hay rutas “de foto en foto”; hay caminos de los de siempre y bancos al sol.
Llegar hasta aquí es adentrarse en una Castilla profunda y muy tranquila, donde el viajero encuentra más un respiro que un gran “destino turístico” al uso. Un lugar para quienes de verdad quieren estar lejos del ruido y cerca de la naturaleza, sabiendo que aquí no hay casi servicios ni grandes atractivos monumentales. Si lo que te gusta son listas interminables de “cosas que hacer”, este no es tu pueblo.
Qué ver en Nafría de Ucero
El principal atractivo de Nafría de Ucero está en su conjunto arquitectónico tradicional, bien integrado en el paisaje serrano. La iglesia parroquial, de factura modesta pero con elementos de interés, preside el núcleo urbano como es habitual en estos pueblos castellanos. Su espadaña y su interior sobrio invitan a una visita pausada que permite comprender la importancia que estos templos tenían (y aún tienen) en la vida comunitaria rural. No es una catedral, pero sí el centro de la vida del pueblo.
Pasear por sus calles es una forma sencilla de asomarse a la arquitectura popular soriana: casas de piedra con grandes portones, corraladas tradicionales y balcones de madera que hablan de siglos de vida agrícola y ganadera. Muchas construcciones conservan elementos originales como hornos de pan, bodegas excavadas en la roca y antiguos lavaderos que recuerdan modos de vida casi desaparecidos. No es un casco monumental, pero sí un pueblo que se entiende a pie, mirando detalles y aceptando que también hay casas reformadas y rincones menos fotogénicos.
El entorno natural de Nafría de Ucero constituye uno de sus mayores valores. La altitud y su ubicación entre páramos y valles permiten buenas panorámicas de la comarca, especialmente al atardecer, cuando la luz rasante tiñe de ocres y dorados el paisaje castellano. Los aficionados a la observación de aves encontrarán en los alrededores un hábitat propicio para rapaces y especies esteparias, siempre que vayan con prismáticos, paciencia y algo de conocimiento previo: aquí nadie te va a montar un hide ni una visita guiada.
Qué hacer
El senderismo es la actividad estrella para los visitantes de Nafría de Ucero. Desde el pueblo parten varias rutas y caminos tradicionales que conectan con otros núcleos cercanos, atravesando paisajes de sabinares, encinares y zonas de cultivo. No esperes grandes instalaciones ni señalizaciones muy modernas: son caminos de siempre, utilizados por pastores, agricultores y vecinos, que permiten descubrir la botánica de la zona y disfrutar del silencio de la naturaleza soriana. Conviene llevar mapa o track descargado si no conoces el terreno.
La gastronomía local, aunque modesta, refleja la tradición castellana: asados de cordero lechal, migas del pastor, productos de la matanza y dulces tradicionales elaborados con recetas transmitidas de generación en generación. En los municipios cercanos de mayor tamaño suele ser más fácil encontrar bares y restaurantes donde probar esta cocina; en Nafría, lo normal es venir ya comido o con la compra hecha.
La fotografía de paisaje encuentra aquí un escenario agradecido, sobre todo si te gustan los espacios abiertos. Las diferentes estaciones del año transforman completamente el entorno: el verde primaveral, los dorados del verano, los ocres otoñales y la blancura invernal cuando la nieve cubre los tejados y los campos circundantes. Cada época enseña una cara distinta de esta Castilla de interior, y también una luz distinta: en verano, el mediodía es duro; al amanecer y al atardecer el pueblo cambia mucho.
Para los amantes de la micología, el otoño convierte los bosques cercanos en un destino interesante para la recolección de setas, siempre respetando la normativa local y con los conocimientos necesarios. Aquí no hay guías ni infraestructuras específicas, así que conviene ir con alguien que domine el tema o limitarse a pasear y fotografiar.
Fiestas y tradiciones
Como en tantos municipios pequeños de la España rural, el calendario festivo de Nafría de Ucero se concentra especialmente en los meses de verano, coincidiendo con el regreso de los emigrantes y las mejores condiciones climáticas. Las fiestas patronales, que suelen celebrarse en agosto, son el momento álgido del año, con verbena popular, actividades tradicionales y misa solemne. El resto del año, el ambiente es mucho más tranquilo.
Estas celebraciones, aunque sencillas, mantienen vivo el sentido de comunidad y permiten a los visitantes acercarse a unas tradiciones castellanas que aquí aún se viven de forma bastante natural. Es frecuente que se organicen comidas populares donde los vecinos comparten la mesa y donde el viajero, si va con respeto y sin prisas, puede sentirse parte de la vida local durante unas horas. Aquí nadie va disfrazado de “folclore”: son las fiestas de su pueblo y tú eres el que viene de fuera.
Información práctica
Nafría de Ucero se encuentra a unos 50 kilómetros al norte de Soria capital, accesible por carreteras comarcales que atraviesan paisajes característicos de la provincia. Desde Soria, el trayecto dura aproximadamente una hora, siguiendo la dirección hacia El Burgo de Osma y desviándose después por carreteras locales normalmente bien señalizadas. Aun así, conviene revisar la ruta antes de salir: el GPS a veces hace atajos raros por pistas que no tocan.
Es recomendable llevar coche propio, calzado cómodo para caminar, ropa de abrigo incluso en verano (las noches pueden ser frescas a esta altitud) y provisiones básicas. El municipio no cuenta con servicios turísticos desarrollados ni tiendas, así que conviene llegar con el depósito de gasolina y la compra hecha en pueblos mayores de la zona. Si te gusta el café de media tarde o salir a tomar algo, mejor contar con coger el coche de vuelta a otro pueblo.
Cuándo visitar Nafría de Ucero
La mejor época para visitar el municipio depende de lo que se busque: la primavera ofrece temperaturas suaves y campos verdes; el verano permite disfrutar de las fiestas y del buen tiempo, aunque con más calor y algo más de movimiento; el otoño regala colores interesantes y temperaturas agradables para caminar; el invierno es para quienes no temen al frío castellano, pero encuentran una belleza especial en el paisaje nevado y en el silencio casi total. En enero o febrero, el pueblo puede parecer casi detenido.
Si el día sale lluvioso o muy ventoso, el paseo por el pueblo se acorta bastante y la gracia está más en una vuelta breve y en el ambiente, así que conviene combinar Nafría de Ucero con otros pueblos o visitas cercanas. Es un sitio que luce más con buena luz y algo de tiempo para caminar.
Lo que no te cuentan
Nafría de Ucero es pequeño y se ve rápido. El paseo por el casco urbano, sin entrar en detalle, puede hacerse en menos de una hora. Tiene más sentido plantearlo como parada dentro de una ruta por las Tierras del Burgo o como base para caminar por los alrededores que como destino único de un fin de semana completo. Para pasar varios días, necesitarás sumar más pueblos y más actividades.
Las fotos de redes sociales tienden a centrarse en rincones muy fotogénicos y en atardeceres espectaculares; el día a día es más sobrio. Hay fachadas nuevas, corrales sin uso y casas cerradas, como en casi cualquier pueblo pequeño. Si vienes con esa medida, sin esperar un pueblo de postal en cada esquina, la visita se disfruta mucho más.
Errores típicos
Esperar muchos servicios para turistas
No hay oficina de turismo, ni tiendas, ni apenas hostelería. Todo eso está en los pueblos mayores de la zona.Pensar que hay “mucho que ver” en el sentido clásico
Nafría es más de pasear, respirar y mirar alrededor que de ir tachando monumentos.Calcular mal los tiempos
El pueblo se ve rápido, pero las carreteras comarcales se hacen despacio. Si lo incluyes en una ruta, piensa más en media jornada tranquila que en ir con prisas.
Si solo tienes…
Si solo tienes 1–2 horas
Vuelta completa por el casco, parada en la iglesia y paseo corto por los alrededores para asomarte al paisaje. Con eso te haces una idea bastante fiel de lo que es Nafría de Ucero.
Si tienes el día entero
Combina el pueblo con otros núcleos de las Tierras del Burgo y alguna ruta a pie por los caminos tradicionales. Haz la compra en un pueblo mayor, come allí o de picnic y deja Nafría para la tarde, cuando la luz baja y el paisaje aguanta mejor la cámara de fotos.