Vista aérea de Cepeda la Mora
Instituto Geográfico Nacional · CC-BY 4.0 scne.es
Castilla y León · Cuna de Reinos

Cepeda la Mora

Uno de los pueblos más altos; situado en plena Sierra de Gredos con un entorno natural privilegiado y cueva judía

63 habitantes · INE 2025
1504m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de la Asunción Senderismo de alta montaña

Mejor época

verano

Fiestas de San Roque (agosto) agosto

Qué ver y hacer
en Cepeda la Mora

Patrimonio

  • Iglesia de la Asunción
  • Rollo jurisdiccional
  • Cueva de los Judíos

Actividades

  • Senderismo de alta montaña
  • Rutas en bicicleta

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de San Roque (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Cepeda la Mora.

Artículo completo
sobre Cepeda la Mora

Uno de los pueblos más altos; situado en plena Sierra de Gredos con un entorno natural privilegiado y cueva judía

Ocultar artículo Leer artículo completo

En lo alto de la Sierra de Ávila, a más de 1.500 metros de altitud, Cepeda la Mora es uno de esos pueblos de montaña donde el reloj va a otra velocidad. Con apenas 70 habitantes censados, esta pequeña aldea del Valle del Alberche encaja bastante bien en lo que muchos llaman España vaciada, aunque aquí no se vive como un eslogan, sino con inviernos largos, silencio de verdad y vida muy repartida entre fines de semana y verano.

El municipio forma parte de ese rosario de pueblos serranos que salpican las estribaciones de la Sierra de Gredos, territorio de pastores y canteros que durante siglos han tirado para adelante en estas alturas. La piedra granítica manda en el paisaje urbano: fachadas, muros, cercas que delimitan huertos y corrales. La arquitectura popular se adapta al clima de montaña con gruesos muros, pequeños vanos y tejados a dos aguas preparados para aguantar bien los inviernos duros. Aquí no hay grandes palacios ni casco histórico monumental; lo que hay es piedra, funcionalidad y casas pensadas para sobrevivir al frío.

Llegar hasta Cepeda la Mora es adentrarse en un territorio donde la naturaleza impone sus ritmos. Las panorámicas desde el pueblo abarcan amplios horizontes serranos, con el macizo central de Gredos recortándose en días despejados. Es un destino para quienes buscan desconexión real, lejos del turismo masificado y también lejos de muchas comodidades urbanas: poco servicio, casi nada de comercio y mucho paisaje.

¿Qué ver en Cepeda la Mora?

El patrimonio arquitectónico de Cepeda la Mora es humilde pero muy representativo de la arquitectura serrana abulense. La iglesia parroquial preside el núcleo urbano, como en tantos pueblos de montaña donde el templo ha sido durante siglos el centro de la vida comunitaria. Su construcción en mampostería de granito responde a lo que había a mano, sin grandes alardes pero sólida y adaptada al clima.

Un simple paseo por las calles permite descubrir la arquitectura popular tradicional: viviendas de dos plantas con muros de piedra, balcones de madera donde se secaban productos agrícolas, y corrales que recuerdan el peso que ha tenido la ganadería. Muchas de estas construcciones conservan elementos originales como hornos de pan, cuadras convertidas en almacenes y portones de madera viejos, pero todavía en uso. No es un museo al aire libre, es un pueblo que sigue viviendo, con casas arregladas al lado de otras cerradas o medio vacías.

El verdadero protagonista aquí es el entorno natural. Los alrededores de Cepeda la Mora ofrecen paisajes de media y alta montaña, con pinares, praderas de altura y formaciones graníticas muy típicas del Sistema Central. Los aficionados a la observación de flora y fauna encontrarán un territorio poco humanizado donde es posible avistar rapaces, ciervos y una buena variedad de especies vegetales de montaña, siempre con paciencia y sin esperar un “safari” a cada paso. A veces se ve más escuchando y quedándose quieto que caminando sin parar.

Qué hacer

Cepeda la Mora es un punto de partida interesante para rutas de senderismo por la Sierra de Ávila. Desde el pueblo parten varios caminos tradicionales que antiguamente comunicaban las aldeas serranas, hoy convertidos en senderos para caminatas de diferente dificultad. Las rutas permiten alcanzar miradores naturales con vistas panorámicas sobre el Valle del Alberche y las cumbres de Gredos, pero conviene calcular bien tiempos y desniveles: aquí las cuestas no son de paseo urbano y la altitud se nota si no estás acostumbrado.

Para los amantes del montañismo, la zona permite ascensiones a cotas superiores, siempre respetando la normativa de espacios protegidos y con equipo adecuado, especialmente en invierno, cuando la nieve puede cubrir las alturas durante meses y no es raro que algún camino quede impracticable. No es terreno para improvisar con zapatillas finas y sin abrigo.

La fotografía de naturaleza tiene aquí terreno de sobra: amaneceres con nieblas en el valle, atardeceres que tiñen de oro el granito, cielos nocturnos libres de contaminación lumínica donde la Vía Láctea se aprecia muy bien en noches despejadas. Si te gusta el cielo estrellado, este es de esos sitios en los que apagas el frontal y te quedas un rato quieto solo por mirar.

En el plano gastronómico, aunque el pueblo no cuenta con establecimientos de restauración comercial, la zona es conocida por sus productos serranos: carnes de vacuno, judías pintas, patatas de montaña y miel de brezo. Los visitantes que se alojen en casas rurales de la comarca suelen tener cocina para prepararse su propia comida con producto local comprado en otros pueblos algo mayores. Aquí o traes la compra hecha o dependes del coche.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Cepeda la Mora, como el de muchos pueblos pequeños, se concentra en los meses de verano, cuando regresan quienes viven fuera el resto del año. Las fiestas patronales suelen celebrarse en agosto, momento en que la población se multiplica y se organizan actos religiosos, verbenas y comidas comunitarias que sirven también para que la gente se reencuentre. Más que “turísticas”, son fiestas de pueblo para los de aquí y los que vuelven.

Durante el invierno, el pueblo vive al ritmo lento de la montaña, con tradiciones más íntimas vinculadas al ciclo agrícola y ganadero que ha marcado la vida serrana durante generaciones. No hay grandes eventos, pero sí esa rutina de chimeneas encendidas, trabajos en el campo cuando toca y mucha vida de casa. Si vienes en esas fechas, lo normal es encontrar tranquilidad y alguna conversación en la calle, no grandes actividades organizadas.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Ávila capital, situada a unos 45 kilómetros, se accede por la carretera AV-500 hasta el Puerto de Menga, continuando luego por carreteras comarcales. El trayecto ronda la hora de viaje y discurre por carreteras de montaña con curvas y desniveles. Es imprescindible coche propio, ya que no existe transporte público regular. En días de nieve o hielo el tiempo de viaje se alarga y conviene venir con margen.

Mejor época: La primavera y el otoño son buenas opciones para caminar sin los rigores del invierno serrano ni el calor estival. En verano, las temperaturas son suaves y el pueblo recupera bastante vida con los retornados. El invierno es para quien tiene claro que viene a montaña y nieve: conviene consultar el estado de las carreteras y no improvisar.

Consejos prácticos: Trae provisiones, ya que no hay comercios en el pueblo. Si necesitas algo específico, no lo dejes “para comprar allí” porque no lo vas a encontrar. Respeta el entorno natural y evita ruidos innecesarios en un lugar donde el silencio forma parte del paisaje. Si visitas en invierno, consulta las previsiones meteorológicas y lleva cadenas para el coche si anuncian nieve o hielo.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas
Vuelta tranquila por el casco, parada en la iglesia, asomarte a los alrededores para ver las vistas hacia Gredos y poco más. El pueblo es pequeño y se recorre rápido, así que el tiempo se va más en mirar el paisaje que en ver “monumentos”. Es más un paseo para estirar las piernas que una visita de lista y mapa en mano.

Si tienes el día entero
Puedes combinar paseo por Cepeda la Mora con alguna ruta de senderismo por los caminos tradicionales de la zona, parar a comer de picnic en algún prado (respetando cercados y propiedades privadas) y quedarte hasta última hora para ver el atardecer y, si cuadra, el cielo nocturno. Es un día de botas, manta para sentarse y termo, no de terrazas ni tiendas.

Lo que no te cuentan

Cepeda la Mora se ve en poco rato. El atractivo está más en el entorno y en la sensación de aislamiento que en tener una lista larga de puntos de interés. Si buscas bares, tiendas y mucho ambiente callejero, te vas a aburrir. Si lo que quieres es pasear en silencio, leer junto a una ventana y salir a caminar sin cruzarte con casi nadie, encaja bastante mejor.

El acceso, aunque asfaltado, es de montaña: curvas, puertos y, en invierno, posibles placas de hielo. Las fotos de verano engañan un poco; a 1.500 metros los inviernos son largos y duros, y eso condiciona. No es un “pueblo de postal” para pasar una semana sin moverte del sitio, sino más bien una base tranquila para hacer rutas o una parada lenta dentro de un recorrido por la sierra. Aquí el lujo es tener tiempo y abrigo.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Valle del Alberche
Código INE
05058
Costa
No
Montaña
Temporada
verano

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

Fuentes oficiales

Registros institucionales y datos abiertos (cuando están disponibles).

  • ROLLO DE JUSTICIA
    bic Rollos De Justicia ~0.8 km

¿Planificando tu visita?

Descubre más pueblos de la comarca de Valle del Alberche.

Ver comarca completa →

Más pueblos en Valle del Alberche

Opiniones de viajeros