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Castilla y León · Cuna de Reinos

Casillas

Pueblo de montaña rodeado de inmensos castañares; famoso por sus castañas y el entorno verde y húmedo

673 habitantes · INE 2025
1012m altitud

Por qué visitarlo

Montaña Iglesia de San Antonio de Padua Rutas de senderismo entre castaños

Mejor época

otoño

Fiestas de San Antonio (junio) agosto

Qué ver y hacer
en Casillas

Patrimonio

  • Iglesia de San Antonio de Padua
  • Museo Etnográfico
  • Castañares centenarios

Actividades

  • Rutas de senderismo entre castaños
  • Recogida de castañas (otoño)

Fiestas y tradiciones

Fecha agosto

Fiestas de San Antonio (junio), Fiestas de verano (agosto)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de Casillas.

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sobre Casillas

Pueblo de montaña rodeado de inmensos castañares; famoso por sus castañas y el entorno verde y húmedo

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En las estribaciones meridionales de la sierra de Gredos, donde los pinares y castaños dibujan un paisaje de verdad, se encuentra Casillas, un pequeño municipio abulense del que casi todo el mundo ha oído hablar por la castaña antes que por el propio pueblo. Con sus algo más de 600 habitantes en torno a los 1000 metros de altitud, este pueblo del Valle del Tiétar es tranquilo, con ritmo de lunes a viernes, no un decorado montado para el fin de semana.

El entorno de Casillas es privilegiado, sí, pero no hace falta exagerar. Está rodeado de montes cubiertos de pino resinero y castañar, con ese microclima suave del Tiétar que hace que, en pleno enero, aquí la sensación térmica no tenga nada que ver con la meseta: menos hielo, más humedad y mucha niebla mañanera algunos días. Entre huertos, fincas escalonadas y viejos caminos, se entiende enseguida que aquí la vida ha girado siempre alrededor del monte y del agua.

La arquitectura popular se mantiene en bastantes rincones: casas de piedra, algo de entramado de madera y calles estrechas que suben y bajan. También hay construcciones más recientes y reformas con poco criterio, como en casi todos los pueblos de la zona, así que conviene venir con expectativas realistas. Lo interesante está más en el conjunto y en el entorno que en un “casco histórico” al uso.

¿Qué ver en Casillas?

El patrimonio de Casillas es sencillo y muy ligado al paisaje. La iglesia parroquial, de traza sobria y muros de piedra gruesa, es la referencia del casco urbano. No es una gran joya monumental, pero sí un buen ejemplo de la arquitectura religiosa rural de la comarca. El paseo por las calles de alrededor ayuda a situarse y a entender cómo se ha ido extendiendo el pueblo hacia las laderas, con casas más antiguas junto a ampliaciones de los años 70–90.

El verdadero peso, eso sí, lo tiene el entorno natural inmediato. A muy poca distancia del casco empiezan los pinares y los castañares, muchos de ellos con ejemplares viejos y fincas todavía trabajadas. No hace falta hacer grandes rutas para notar el cambio: basta alejarse diez minutos a pie de la carretera para estar entre árboles y bancales, oyendo más el agua y los pájaros que los coches.

Desde distintos puntos, ya sea subiendo un poco hacia el monte o bajando hacia el valle, se abren vistas amplias: al norte, la mole de Gredos; al sur, la bajada hacia tierras toledanas. En días claros se distinguen bien los distintos pisos de vegetación, algo muy característico del Valle del Tiétar y que aquí se aprecia casi sin esfuerzo, solo con moverse un poco en altura.

Qué hacer

El senderismo es la actividad lógica en Casillas. Desde el propio pueblo salen varios caminos tradicionales hacia fuentes, prados y collados cercanos. No todo está señalizado de manera oficial, así que conviene informarse bien en el ayuntamiento o entre la gente del lugar antes de lanzarse a rutas largas o de meterse por pistas privadas. Para un paseo corto, los caminos entre castaños y pequeñas fincas son más que suficientes.

En otoño, además del color de los árboles, la micología gana protagonismo. Los montes de la zona se llenan de buscadores de setas, algunos con mucho conocimiento y otros con menos. Importante: respetar cupos, normativas y propiedades privadas, y no coger nada que no se conozca al 100 %. Suele haber controles en esas fechas [VERIFICAR] y, más allá de la sanción, el monte está ya bastante presionado como para añadir más destrozos.

Para quienes disfrutan con la observación de aves, el entorno de Casillas funciona bien como punto de partida. Es frecuente ver rapaces sobrevolando las laderas, y los pinares y sotos dan refugio a pequeños pájaros forestales. No es un gran “destino ornitológico” especializado, pero sí un buen escenario para quien ya viene con prismáticos y paciencia y sabe leer un poco el paisaje.

La gastronomía local se apoya en los productos de temporada: hortalizas del Tiétar, carne de cabrito, cerdo, ternera de la zona y, cuando toca, castañas. Platos como las judías del Barco de Ávila, las patatas revolconas o los guisos de cuchara se encuentran con facilidad en los pueblos del entorno y encajan bien después de un día de monte. En temporada alta conviene reservar con algo de margen; el resto del año la oferta es más limitada.

Fiestas y tradiciones

El calendario festivo de Casillas sigue la pauta de muchos pueblos serranos. A mediados de agosto se celebran las fiestas patronales, cuando regresan muchos casillanos que viven fuera y el pueblo cambia de ritmo: verbenas, procesiones y actividades de todo tipo llenan varios días. Es el momento más animado del año, pero también el menos tranquilo para quienes buscan silencio.

En otoño, con la castaña en plena campaña, en todo el Valle del Tiétar hay actividades ligadas al fruto, desde jornadas gastronómicas hasta asados populares, según el año [VERIFICAR]. Aunque cada municipio lleva su propio calendario, Casillas comparte ese ambiente de trabajo en el monte y olor a castaña asada, más ligado a la faena diaria que al turismo organizado.

Las festividades religiosas del año se celebran con formatos sencillos, muy de comunidad pequeña. Más que venir ex profeso por las fiestas, merece la pena coincidir si ya se tenía la visita en mente y se quiere ver el pueblo en modo vecindario, con bares y plazas llenos de gente de aquí y de los que vuelven por vacaciones.

Cuándo visitar Casillas

La primavera funciona muy bien: el verde es intenso, los arroyos llevan agua y las temperaturas permiten caminar sin agobios, aunque las lluvias pueden complicar los caminos de tierra. El otoño es la mejor época para ver el castañar en condiciones y, si gusta, combinar paseo y setas, asumiendo que habrá más coches y más gente en el monte.

En verano, Casillas es más fresco que muchas zonas bajas, sobre todo por la noche, pero durante el día el sol pega y las horas centrales pueden hacerse largas si se pretende caminar mucho. El invierno es más silencioso y con menos servicios abiertos, pero el clima suele ser más benigno que en otras zonas de Ávila, salvo que entre frío de norte y nieve en cotas altas.

Si llueve, los caminos embarran y algunas pistas se vuelven incómodas. Para esos días, la visita se reduce al pueblo y a paseos cortos; mejor traer calzado adecuado y ropa que se pueda manchar de barro, porque aquí el terreno es arcilloso en muchos tramos.

Lo que no te cuentan

Casillas es pequeño y se ve rápido. El casco urbano se recorre en poco rato; lo que alarga la visita son las rutas y los paseos por el entorno. Más que un destino para pasar varios días sin moverse, funciona bien como base o como parada dentro de una ruta por el Valle del Tiétar o la vertiente sur de Gredos.

Las fotos de los castañares y pinares que circulan por redes suelen estar tomadas en otoño, con buena luz y después de lluvia. El resto del año el monte sigue siendo agradable, pero el impacto visual cambia bastante. Conviene ajustar las expectativas para no llegar en agosto esperando el mismo paisaje que a finales de octubre.

Tampoco es un pueblo “de paso rápido” si se quiere hacer algo más que la foto. Los accesos son por carretera de montaña, con curvas, y entrar y salir lleva su tiempo. Si solo se cuenta con unas horas, es mejor centrarse en un paseo concreto y una vuelta por el pueblo, en lugar de intentar enlazar mil cosas en el mismo día.

Errores típicos al visitar Casillas

  • Pensar que es un “pueblo monumental”: quien llegue buscando iglesias románicas, grandes plazas o conjuntos urbanos muy cuidados se va a llevar un chasco. Lo interesante está más en salir del asfalto que en hacer ruta de piedra.
  • Subestimar las cuestas y la altitud: Casillas está en ladera. Las calles suben y bajan, y cualquier ruta “sencilla” acumula algo de desnivel. Para gente con poca costumbre de caminar, esto se nota, sobre todo en días de calor.
  • Confiarse con los servicios: no es una localidad grande. Hay que contar con que, según la época y el día, no todo estará abierto y algunos trámites (como sacar dinero) requieren ir a otro pueblo cercano. Mejor llegar con el depósito del coche y la cartera resueltos.
  • Aparcar “donde se pueda”: en días de fiesta o en otoño, mucha gente deja el coche en arcenes y entradas a fincas. Además de molestar a los vecinos, puede traer problemas. Conviene buscar zonas habilitadas o preguntar antes de bloquear un portón.

Si solo tienes…

Si solo tienes 1–2 horas

Da una vuelta tranquila por el casco, acércate a la iglesia y recorre alguna de las calles que se asoman al valle. Con eso ya se entiende bien la escala del pueblo y su relación con la ladera.

Si tienes el día entero

Madruga un poco, haz una ruta corta por los pinares o el castañar, come en el pueblo o en los alrededores y deja la tarde para un segundo paseo más corto o para enlazar con otro pueblo del Tiétar. Intentar combinar rutas largas con mucha carretera el mismo día suele acabar en paliza.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Ávila capital, la distancia hasta Casillas se cubre por carretera en algo más de una hora larga, según tráfico y paradas. El acceso es por vías comarcales, con curvas y cambios de rasante, típicas de la vertiente sur de Gredos. Conviene no ir con prisas y evitar las horas de más tráfico de fin de semana.

Dentro del pueblo, las calles son estrechas y en cuesta. Es mejor dejar el coche en zonas habilitadas en la parte baja o media del casco y moverse a pie.

Datos de interés

Comunidad
Castilla y León
Comarca
Valle del Tiétar
Código INE
05055
Costa
No
Montaña
Temporada
otoño

Habitabilidad y Servicios

Datos clave para vivir o teletrabajar

2024
ConectividadFibra + 5G
SaludHospital a 14 km
EducaciónColegio
Vivienda~5€/m² alquiler · Asequible
CostaPlaya a 18 km
Clima enero7.1°C media
Fuentes: INE, CNMC, Ministerio de Sanidad, AEMET

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