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Lluís Marià Vidal i Carreras · Public domain
Cataluña · Mar, Montaña y Cultura

El Far d'Empordà

Pequeño núcleo elevado con vistas a la llanura; dominado por su iglesia fortificada

628 habitantes · INE 2025
44m altitud

Por qué visitarlo

Iglesia fortificada de Sant Martí Senderismo suave

Mejor época

verano

Fiesta Mayor (noviembre) julio

Qué ver y hacer
en El Far d'Empordà

Patrimonio

  • Iglesia fortificada de Sant Martí
  • Vistas panorámicas

Actividades

  • Senderismo suave
  • Visita al patrimonio

Fiestas y tradiciones

Fecha julio

Fiesta Mayor (noviembre), Fiesta de verano (julio)

Las fiestas locales son el momento perfecto para vivir la autenticidad de El Far d'Empordà.

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sobre El Far d'Empordà

Pequeño núcleo elevado con vistas a la llanura; dominado por su iglesia fortificada

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En el corazón del Alt Empordà, donde los campos de cereales se alternan con las manchas verdes de los frutales, se encuentra El Far d'Empordà, un pequeño pueblo de apenas 612 habitantes que conserva intacto el espíritu tranquilo de la Cataluña rural. Su nombre, que significa "el faro", evoca antiguas señales y referencias territoriales que se pierden en el tiempo, aunque aquí el faro es más bien metafórico: el campanario de su iglesia que guía a los visitantes entre las llanuras empordanesas.

A 44 metros de altitud, este municipio se extiende como un remanso de calma a pocos kilómetros de las bulliciosas poblaciones costeras. Mientras el turismo de sol y playa colapsa las calas de la Costa Brava, El Far d'Empordà ofrece algo diferente: la autenticidad de un pueblo que vive a su propio ritmo, donde las conversaciones en catalán fluyen en las plazas y donde el paisaje agrícola domina el horizonte.

Visitar El Far d'Empordà es sumergirse en la esencia del Empordà interior, ese territorio que inspiró a escritores y artistas por su luz especial y sus horizontes amplios. Aquí el viajero encuentra la oportunidad de desconectar del ruido turístico y conectar con el latido pausado de la vida rural catalana.

Qué ver en El Far d'Empordà

El patrimonio de El Far d'Empordà se concentra en su casco antiguo, donde las calles estrechas invitan a pasear sin prisas. La iglesia parroquial de Santa María preside el núcleo urbano con su presencia sobria y elegante. Este templo, con elementos que se remontan a época medieval aunque reformado en siglos posteriores, representa el centro neurálgico de la vida comunitaria del pueblo.

Paseando por sus calles, se descubren casas tradicionales de piedra que muestran la arquitectura rural empordanesa, con sus fachadas encaladas y portales de piedra labrada. Algunas construcciones conservan elementos originales como dinteles con inscripciones y fechas que narran la historia de las familias que las habitaron.

Los alrededores del municipio ofrecen un paisaje típicamente empordanés, con campos de cultivo que cambian de color según la estación: dorados en verano, verdes en primavera. Los caminos rurales que rodean el pueblo son perfectos para caminatas tranquilas donde la única compañía son los pájaros y, con suerte, alguna cigüeña en sus migraciones.

Desde El Far d'Empordà se pueden realizar excursiones a pueblos vecinos que completan la experiencia del Empordà interior, formando parte de esa red de pequeñas localidades que conservan el sabor auténtico de la comarca.

Qué hacer

El Far d'Empordà es un destino ideal para quienes buscan el turismo de desconexión. Las rutas de senderismo y cicloturismo son la actividad estrella, aprovechando los caminos rurales que conectan el pueblo con las localidades cercanas. Estas rutas, de dificultad baja o media, permiten descubrir el paisaje agrícola empordanés pedaleando o caminando entre campos y masías.

La gastronomía local es otro de los grandes atractivos. En el pueblo y sus alrededores se puede disfrutar de la cocina empordanesa tradicional, con productos de la tierra como las verduras de la huerta, el aceite de oliva y los vinos de la DO Empordà. Las sobrasadas, los embutidos y los guisos de temporada reflejan una tradición culinaria arraigada en el territorio.

Para los amantes del enoturismo, la comarca del Alt Empordà cuenta con bodegas donde realizar catas y visitas. Aunque no estén en el mismo municipio, desde El Far d'Empordà se accede fácilmente a estas experiencias que permiten descubrir los vinos blancos y rosados que han hecho famosa la zona.

La proximidad a otros puntos de interés del Empordà convierte El Far d'Empordà en una base tranquila para explorar la comarca: desde aquí se pueden visitar pueblos medievales, yacimientos arqueológicos como Empúries, o acercarse a la costa cuando apetezca un chapuzón.

Fiestas y tradiciones

La Festa Major es el evento más importante del calendario festivo de El Far d'Empordà, celebrándose durante el verano, normalmente en agosto. Durante estos días, el pueblo se viste de gala con actividades para todas las edades: verbenas populares, comidas comunitarias, juegos tradicionales y la inevitable sardana, el baile típico catalán que reúne a vecinos y visitantes en la plaza.

En el ámbito religioso, las celebraciones vinculadas a Santa María, patrona del municipio, marcan momentos importantes del año con procesiones y actos litúrgicos que mantienen viva la tradición católica del pueblo.

Como en toda Cataluña, fechas señaladas como Sant Joan (la noche del 23 de junio) o la Diada de Catalunya (el 11 de septiembre) también se celebran en El Far d'Empordà, aunque con el carácter íntimo y familiar propio de una población pequeña.

Información práctica

Cómo llegar: Desde Girona, situada a unos 35 kilómetros, se accede a El Far d'Empordà por la C-66 en dirección a Figueres, desviándose después por carreteras comarcales. El trayecto dura aproximadamente 35 minutos en coche. Desde Figueres, la distancia es menor, unos 15 kilómetros. Para quienes lleguen en transporte público, lo más práctico es combinar tren o autobús hasta Figueres y desde allí tomar un taxi o bus comarcal.

Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) y el otoño (septiembre-octubre) son ideales para disfrutar del paisaje empordanés con temperaturas agradables. El verano, aunque más caluroso, permite disfrutar de las fiestas locales y está cerca de la costa si se busca diversidad de planes.

Consejos: El Far d'Empordà es un destino para disfrutar con calma. Conviene llevar calzado cómodo para caminar, respetar el ritmo pausado del pueblo y aprovechar para conversar con los vecinos, que suelen ser amables con los visitantes curiosos por conocer su forma de vida.

Datos de interés

Comunidad
Cataluña
Comarca
Alt Empordà
Costa
No
Montaña
No
Temporada
verano

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