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sobre Figueres
Capital del Alt Empordà y ciudad natal de Dalí; centro comercial y cultural vibrante
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En el corazón del Alt Empordà, a escasa media hora de la Costa Brava y de los Pirineos, Figueres se presenta como una ciudad con personalidad propia. Con casi 48.000 habitantes y situada a tan solo 39 metros sobre el nivel del mar, esta villa catalana ha sabido conjugar su rico pasado histórico con un presente vibrante que la convierte en parada imprescindible para quienes recorren el noreste peninsular.
Capital comarcal y ciudad natal de Salvador Dalí, Figueres es mucho más que el genio surrealista que la hizo mundialmente conocida. Sus amplias ramblas, su arquitectura modernista y su ambiente mediterráneo invitan a pasear sin prisas, descubriendo en cada esquina el espíritu de una población que ha sido siempre encrucijada de culturas y testigo de la historia de Cataluña.
La ciudad respira una vida propia que va más allá del turismo cultural. Sus mercados, terrazas y comercios tradicionales mantienen el pulso cotidiano de una población acogedora, donde el visitante puede sentirse como un vecino más mientras disfruta de una oferta cultural de primer nivel en un entorno auténticamente catalán.
Qué ver en Figueres
El Teatro-Museo Dalí es, sin duda, el gran imán turístico de Figueres. Inaugurado en 1974 sobre las ruinas del antiguo teatro municipal, este museo alberga la mayor colección de obras del artista ampurdanés y constituye en sí mismo una obra de arte surrealista. Su cúpula geodésica dorada se ha convertido en el símbolo inconfundible de la ciudad.
Pero Figueres ofrece mucho más allá de Dalí. El Castillo de Sant Ferran, una de las fortalezas más grandes de Europa construida en el siglo XVIII, domina la ciudad desde su posición elevada. Sus más de 30 hectámetros de perímetro, sus cisternas subterráneas y su complejo sistema defensivo pueden visitarse en recorridos guiados que transportan al visitante a la época de las grandes confrontaciones militares.
En el casco antiguo destaca la iglesia de Sant Pere, de origen románico aunque muy modificada a lo largo de los siglos, y el Museo del Empordà, que ofrece un recorrido por la historia, el arte y la arqueología de la comarca. La Rambla, eje vertebrador de la vida urbana, está flanqueada por edificios modernistas y soportales donde confluyen vecinos y visitantes.
No hay que perderse el Museo del Juguete de Cataluña, que exhibe una fascinante colección de juguetes desde el siglo XIX hasta la actualidad, despertando la nostalgia de los adultos y la curiosidad de los más pequeños.
Qué hacer
Figueres es una ciudad para recorrer a pie. Un paseo por la Rambla y sus calles adyacentes permite descubrir tiendas de toda la vida, pastelerías tradicionales y una oferta gastronómica donde probar la cocina ampurdanesa. Los productos locales, especialmente el aceite de oliva del Empordà y los vinos con denominación de origen, merecen atención especial.
Los amantes del senderismo y el cicloturismo tienen en Figueres un punto de partida ideal para explorar la comarca. Las rutas por los Aiguamolls de l'Empordà, el parque natural situado hacia la costa, permiten observar aves migratorias en un entorno de gran valor ecológico. Hacia el interior, los senderos se adentran en paisajes de viñedos, masías centenarias y pueblos con encanto.
El mercado semanal, que se celebra los martes y jueves, es una cita ineludible para conocer el pulso auténtico de la ciudad y adquirir productos frescos de la huerta empordanesa. La experiencia gastronómica se completa en los restaurantes del centro, donde se puede disfrutar de platos tradicionales como la oca con peras, el suquet de peix o el arroz del Empordà.
Para los más curiosos, las visitas nocturnas al Castillo de Sant Ferran ofrecen una experiencia diferente, con recorridos teatralizados que recrean episodios históricos de la fortaleza.
Fiestas y tradiciones
El calendario festivo de Figueres tiene en la Feria de la Santa Cruz, a principios de mayo, su celebración más importante. Durante varios días, la ciudad se transforma con atracciones, puestos, actividades culturales y un ambiente festivo que atrae a visitantes de toda la comarca.
En septiembre se celebran las fiestas mayores, con conciertos, sardanas, castellers y la tradicional procesión en honor al patrón Sant Pere. Las festividades navideñas también tienen gran protagonismo, con un mercado de Navidad que anima las Ramblas durante todo el mes de diciembre.
A lo largo del año, el Festival Internacional de Música de l'Empordà y otros eventos culturales convierten a Figueres en referente artístico del noreste catalán.
Información práctica
Figueres está magníficamente comunicada. Desde Girona, situada a 40 kilómetros al sur, se accede por la autopista AP-7 en menos de 40 minutos. La estación de ferrocarril conecta la ciudad con Barcelona en poco más de dos horas mediante trenes de alta velocidad, y con la frontera francesa en apenas 15 minutos.
El aeropuerto de Girona-Costa Brava se encuentra a media hora en coche, mientras que el aeropuerto de Barcelona-El Prat queda a hora y media. Para quienes viajen desde Francia, Figueres es la primera gran población tras cruzar la frontera por La Jonquera.
La mejor época para visitar la ciudad es primavera y otoño, cuando las temperaturas son agradables y la afluencia turística más moderada. El verano, aunque más concurrido, ofrece el aliciente de poder combinar la visita cultural con escapadas a las cercanas playas de la Costa Brava, a solo 20 minutos en coche.